Nueve mil evaluaciones hizo el Inacif a menores víctimas de violencia sexual

El año pasado, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) practicó 6 mil 183 evaluaciones físicas y 2 mil 818 psicológicas a menores de 18 años en casos relacionados con violencia sexual.

El Inacif realizó más de 9 mil procedimientos relacionados con violencia sexual a menores de edad. La institución gastó Q7.7 millones en estos procedimientos. (Foto Prensa Libre: Servicios)
El Inacif realizó más de 9 mil procedimientos relacionados con violencia sexual a menores de edad. La institución gastó Q7.7 millones en estos procedimientos. (Foto Prensa Libre: Servicios)

Sus víctimas eran principalmente varones. La mayoría de hogares de monoparentales, en los que no había una figura paterna. Él fingía ser entrenador de futbol. Primero se ganaba la confianza de las madres para acercarse a los niños, luego abusaba sexualmente de ellos.

Este caso es uno de los atribuidos al “violador de la zona 6”.

Según Liseth Mata, psicóloga del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), la evaluación psicológica que realizó la institución en esta historia ayudó a darle valor a los relatos de las víctimas y establecer la dinámica usada por el agresor para acercarse a ellas, además para determinar el daño emocional irreversible que causó el abuso.

El atacante enfrentó un proceso penal y fue sentenciado, el peritaje psicológico contribuyó a lograrlo. El hecho ocurrió en el 2013.

Parte de la labor del Inacif es practicar evaluaciones psicológicas a víctimas de delitos sexuales. El año pasado, dos de cada 10 de las personas evaluadas fueron menores de 18 años. El costo para atenderlas alcanzó los Q2 millones 818 mil, ya que cada procedimiento está valorado en Q1 mil.

Estos análisis tienen como fin determinar el impacto emocional y en el comportamiento que puede causar la agresión sexual en las personas.

Sin embargo, los números preocupan más cuando se habla de exámenes de reconocimiento médico (físicos) por delito sexual, ya que siete de cada 10 exámenes practicados el año pasado fue a niños y adolescentes. En este grupo etario se practicaron 6 mil 183 evaluaciones, cada una a un costo de Q800, lo que representó un gasto para el Inacif de Q4 millones 946 mil.

Pero ese es el costo mínimo. Según Brian García, jefe de Estadística y Planificación del Inacif, a dicha cantidad habría que sumarle el gasto de otros exámenes que el MP solicita para investigar los casos, como muestreo genético, un procedimiento de estos asciende a Q3 mil 800, según el Reglamento de Arancel por Servicios No Penales de la institución.

El ente científico hace las evaluaciones, tanto físicas como psicológicas, solo a solicitud del MP o del Organismo Judicial, para ser utilizadas en el desarrollo de procesos judiciales.

Daño irreversible

 

Enrique Maldonado, encargado de Planificación y Estadística del instituto, indica que la evaluación médica por delito sexual comprende un examen físico detallado de la persona agredida, como muestras de sangre, orina, hisopados y raspados de uñas, todos los procesos que incluye el protocolo para la atención de abusos sexuales.

De acuerdo con Julia Barrera, vocera del MP, “en todos los casos de agresión sexual (solo tocamiento no violación) hacia menores de edad, el MP solicita a Inacif evaluaciones psicológicas”. Esto porque dicho delito no deja ninguna evidencia física, y “la evaluación permite establecer el daño psicológico causado a la víctima”.

Este es un análisis científico que busca explicar la conducta humana y los daños psicológicos causados en el agraviado, por las acciones que se están denunciado.

Mata refiere que para establecer el daño en la víctima se analiza el hecho que vivió, información que se obtiene por medio de una entrevista.

“Mientras más tiempo permanezcan las personas siendo objeto de violencia, las agresiones emocionales pueden agravarse, hay que tomar en cuenta el momento en que suceden los hechos, la etapa de desarrollo y la edad de la persona al momento de haber sido sometida a esas acciones”, indica la experta.

 

Las secuelas de agresiones sexuales no suelen verse de inmediato, especialmente cuando las víctimas son niños.

En el caso de “el violador de la zona 6”, una de las victimas se suicidó.

Paso a paso

 

Al hacer la evaluación psicológica, contrario a cualquier otro análisis forense, debe transcurrir cierto tiempo para permitir que el daño psicológico se haga manifiesto. Este se verá reflejado en cambios en la conducta y funcionalidad de la persona.

“Lo que hace que se manifieste el daño es la capacidad de la persona de poder entender lo que vivió, y la intención que tuvo el otro de hacerle daño. Es por eso que en los niños –de corta edad- esa compresión aún es limitada”, dice la psicóloga.

Es cuanto se desarrolla la capacidad de compresión y de análisis en ellos, aparecen las secuelas psicológicas, puede mostrar conductas de riesgo, autolesivas y depresión.

La primera parte de la evaluación psicológica se hace por medio de una entrevista semiestructurada. Para llevarla a cabo, el equipo de psicología forense del Inacif requiere conocer los documentos relacionados con la investigación, proporcionados por la institución que solicita la evaluación, generalmente el MP.

La declaración testimonial del agraviado y de los testigos, así como copia del dictamen médico al que fue sometida la persona, permitirá al entrevistador analizar mejor el caso, valorar el relato y emitir conclusiones con objetividad. Lo recomendable, según Mata, es hacer la evaluación en una sola sesión.

“La función es recoger información con base en las preguntas que se realizan y observar emocionalmente el lenguaje verbal y no verbal de la persona al momento de la entrevista”, agregó.

El siguiente paso es elaborar el dictamen psicológico y dar respuesta a los objetivos que solicita el ente que pidió la evaluación. El proceso termina con la participación en el debate, donde los expertos en psicología explican el informe.

Hasta el momento del debate se establece si el dictamen psicológico es válido como prueba. Aunque no todas las evaluaciones llegan a esta etapa. Mata refiere que hay casos de 2015 que aún están en ese proceso.

Los especialistas también deben pronunciarse si la víctima necesita de terapia psicológica.

Niños, un caso especial

 

Cuando las víctimas son niños, el informe se desarrolla con lo que relata el agredido y la persona que lo acompaña, generalmente es el adulto que tiene la custodia.

Al niño lo que se le pide es la narración de los hechos y al adulto, información para poder evaluar el daño psicológico. Es indispensable que el niño tenga desarrollado el lenguaje para dar un relato que pueda analizarse desde el punto de vista psicológico.

Contenido relacionado

>Inacif: Siete personas mueren a diario en percances viales

>Con esta estrategia el Inacif pretende agilizar el peritaje de vehículos

>Inacif está presente solo en el 7% de los municipios del país