Opuestos: ¿El semáforo de alertas covid-19 debe de incluir a la población vacunada?

El semáforo tendría que haber sido modificado el último trimestre de este año como lo ordenó la ley de emergencia sanitaria pero no tuvo ningún cambio.

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Sectores que fiscalizan la respuesta del Estado ante la pandemia no se ponen de acuerdo si es prudente incluir en el sistema de alertas el porcentaje de población vacunada por municipio. Fotografía. Prensa Libre.
Sectores que fiscalizan la respuesta del Estado ante la pandemia no se ponen de acuerdo si es prudente incluir en el sistema de alertas el porcentaje de población vacunada por municipio. Fotografía. Prensa Libre.

Esta semana el presidente Alejandro Giammattei anunció que se reducía el horario de ley seca, de 2 de la mañana a 6 horas, esto para incentivar las reuniones sociales y, de fondo, activar más la economía luego de la contracción obligada por la pandemia del coronavirus.

Además, se espera que antes de que termine el año se haga modificaciones al semáforo de covid y, entre los cambios, se incluya la variable del porcentaje de la vacunación como un factor a considerar para establecer las restricciones en los municipios.

Esta propuesta podría favorecer a los municipios donde la vacunación ha alcanzado a más población y mantendría con restricciones más estrictas a lugares con menos población vacunada, lo que abre una discusión sobre los beneficios técnicos y económicos que una eventual reforma podría representar.

Semáforo covid: “una herramienta que castiga a los municipios más vacunados”

El semáforo de alertas epidemiológicas fue elaborado por la extinta Comisión Presidencial de Atención a la Emergencia Covid-19 (Coprecovid), que fue encabezada por el doctor Edwin Asturias.

Esta herramienta permitió la apertura gradual de diversas actividades en Guatemala, incluido el servicio de transporte público, restaurantes y centros comerciales, todo bajo los parámetros que estipula el sistema

Para ello existen los siguientes niveles de alerta: rojo, naranja, amarillo y verde, todos dependen del porcentaje de personas infectadas en cada municipio, a la fecha ningún municipio de Guatemala está en color verde.

Juan Carlos Zapata, director ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), considera que está herramienta ha sido útil y la última actualización destaca a 20 municipios en alerta roja, 35 en naranja y 285 en amarilla.

“Cada vez hay más municipios que están en amarillo y que pronto esperaríamos que poco a poco ayude a que el país llegue a la normalidad, lo técnicamente correcto es utilizar el semáforo”, señaló.

Fundesa ha sido vigilante del proceso de respuesta gubernamental ante la pandemia, pero considera necesario que ahora este semáforo sea modificado y pueda medir el porcentaje de población vacunada.

Zapata considera que una medida de este tipo podría ayudar a que exista una mejor dinámica en lugares donde los vecinos ya han cumplido con asistir a un centro de vacunación, considera que esta estrategia es necesaria.

“Es decir que los municipios que estén con una vacunación arriba del 60% de la población en primera dosis pueda tener una valoración distinta para las restricciones que obliga el semáforo, porque a lo que hemos visto es que como está ahora no se toma en cuenta la vacunación”, explicó.

Si esto no ocurre difícilmente Guatemala podrá llegar a la anhelada nueva normalidad,  debido a que los paramentos que actualmente fijan las autoridades sanitarias no permiten que algún municipio alcance el nivel de alerta más bajo.

“A nivel internacional lo que están haciendo muchos países es que han flexibilizado la forma en que se llega a los colores del semáforo, han ido relajando los parámetros sobre los cuales se evalúa, creo que eso podría ser para el caso de  Guatemala una oportunidad en donde se empiece ampliar los rangos para que municipios lleguen a verde, ahora matemáticamente es imposible”, indicó.

Hasta ahora el semáforo de alertas epidemiológicas ha estado vigente por más de un año, que a criterio de Zapata ha servido para que cada municipio establezca límites a su población que permitan ir controlando el paso del covid-19 en Guatemala.

“Ha sido muy positiva, ha ayudado a tener una mejor referencia técnica sobre cómo utilizar  las diferentes disposiciones que el país requiere, sin embargo también tenemos que ser conscientes que es una herramienta que castiga a los municipios más vacunados y más urbanizados porque en este momento no toma en cuenta la vacunación”, puntualizó.

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“El semáforo debería de reflejar la situación de la pandemia y no de la vacunación”

Desde que arrancó el semáforo de alertas epidemiológicas covid-19 algunas organizaciones mostraron dudas, una de ellas fue Laboratorio de Datos, quien ha dado un minucioso seguimiento a la forma en que se está atendiendo la enfermedad.

Ellos considera que el sistema de alertas ha sido insuficiente y que presenta varios errores, entre ellos medir la incidencia de casos de la mano con el número de pruebas que se corren, ya que hay muchos que deciden no hacerse la prueba, y en otras oportunidades los centros de salud son insuficientes para atender a la población.

Lo anterior no daría una muestra real de la enfermedad, lo que a criterio de la entidad permite manipular con suma facilidad la incidencia o no de casos positivos de covid-19, ya que una cosa son las pruebas que se corren y otra el número real de personas enfermas.

Óscar Chávez, analista de Laboratorio de Datos, destacó como primer critica que pese a que existen “supuestas medidas” en base al color de alerta, ellos no han identificado diferencias entre los municipios.

“Le ha costado a esta herramienta servir como un control epidémico y esto es un problema que tiene que ver con las medidas, si un municipio está en rojo, naranja o amarillo prácticamente está igual, las medidas son las mismas y uno no siente las diferencias, en municipios en rojo todo está abierto y el Ministerio de Salud no se da abasto para verificar los aforos”, indicó.

Lamentó que el Ministerio de Salud no siguió los lineamientos del Congreso para mejorar el sistema de alertas, pero ahora teme que el Gobierno escuche sugerencias y pueda incluir en el sistema de medición a la población vacunada.

“Ahora se quiere que al semáforo se incluya el tema de la vacunación porque se puede manipular. Imagínese que la capital tenga un índice de casos alto pero como se ha vacunado al 90% de la población se mantiene en verde, con ese tipo de manipulación es que hay que tener cuidado porque el semáforo debería de reflejar la situación de la pandemia y no de la vacunación”, advirtió.

Con este escenario el descuido social podría aumentar, lo que a su criterio va a ocasionar una nueva ola de casos positivos de covid-19, ya que la vacuna no impide que una persona contraiga la enfermedad.

“Si usted vacuna a todo un municipio para abrir cierto comercio esto no significa que no pueda tener incidencia de casos, usted puede hacer eso (vacunar a toda la población) y a las semanas tener un pico de casos porque como no hay restricciones la gente ya ni va a usar mascarilla, se van a olvidar del distanciamiento y habrá un aumento de casos, destacó que el semáforo debe reflejar solo la pandemia y no la vacunación”, señaló.

Por última Chávez explicó que el Estado ha usado esta herramienta como un control económico más no pandémico, “el semáforo ha servido como herramienta de apertura económica, fue por el semáforo que se justificó la reapertura sin ningún otro control; ya cines, centros comerciales, restaurantes y toda la industria podía regresar bajo esos criterios, sabiendo que esos criterios que impone el semáforo no eran suficientes”.