Piden que planes de respuesta para covid-19 aborden la violencia de género

La violencia contra la mujer representa uno de los delitos más denunciados ante el Ministerio Público.

La violencia de género se ha agravado durante la pandemia, especialmente durante los confinamientos. (Foto Prensa Libre: EFE)
La violencia de género se ha agravado durante la pandemia, especialmente durante los confinamientos. (Foto Prensa Libre: EFE)

El 2020 cerró con 51 mil 184 denuncias por violencia de género interpuestas en el Ministerio Público (MP), este es el delito más denunciado ante las instancias de justicia.

Pese a que la pandemia de covid-19 redujo los números de criminalidad durante los meses de confinamiento, la violencia contra las mujeres persistió de forma preocupante, lo que reiteró que muchos de los agresores están en casa.

En promedio, el MP registra 202 denuncias diarias. Según el Observatorio de la Mujer de esta institución en el 2020 registraron seis mil 927 denuncias por maltrato contra niños; seis mil 732, por violencia sexual; 388, de femicidios, y 785, sobre muertes violentas de mujeres.

“La violencia contra las mujeres es una pandemia, y solo a través de un esfuerzo en conjunto con sector privado, público, medios de comunicación y organizaciones internacionales vamos a poder combatir eficazmente este flagelo”, dijo por su parte Rebeca Arias, coordinadora residente del Sistema de Naciones Unidas en Guatemala.

A decir de Arias, una de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia física o sexual principalmente a manos de su compañero sentimental. Además, mencionó que diariamente se reportan cuatro mujeres desaparecidas, y, aunque el 84 por ciento de ellas aparece, aún queda una brecha importante para localizar a aquellas de quienes se desconoce paradero.

Sin embargo, en algunos casos, se localizan muertas a las mujeres. Como ocurrió con Isabel Rodas Mateo Miguel, quien desapareció el pasado 22 de diciembre en Kaqpujpuja, San Pedro Soloma, Huehuetenango. Ocho días después, el cuerpo de Rodas fue localizado en un terreno boscoso de la aldea en donde se reportó su desaparición. La joven, de 24 años, tenía activa una alerta Isabel Claudina para que fuera encontrada.

El caso de Rodas no es el único. De enero a noviembre de 2020 se activaron mil 301 alertas Isabel Claudina por la desaparición de mujeres y se reciben 52 llamadas de mujeres pidiendo auxilio por sufrir de violencia.

 

Isabel Rodas Mateo Miguel desapareció el 22 de diciembre, su cuerpo fue localizado ocho días después. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

 

Desaparición de menores

Durante este mismo periodo de tiempo se activaron también tres mil 948 alertas Alba Keneth por la desaparición de niños.

Arias reconoce que la pandemia no solo ha tenido un impacto socioeconómico en la población, sino en la violencia contra menores y mujeres. Por eso piden que en la atención al covid-19 incluya una visión de género a manera de prevención y ayuda.

Adriana Quiñones, de ONU Mujeres, lamentó que los crímenes contra las mujeres se demoren tres veces más en ser procesados en el sector justicia que otros hechos criminales, a pesar de que se trata de uno de los delitos más denunciados ante el MP.

Sin embargo, los femicidios y las desapariciones de mujeres son apenas uno de varios indicadores de la realidad en el país, de acuerda a la experta.

Quiñones explica que en Guatemala hay pocas mujeres en puestos de toma de decisión. Señaló que en el gobierno hay dos ministras de Estados de los 14 puestos; 10 alcaldesas, de 344, y mujeres ocupan menos del 20 por ciento de los curules en el Congreso.

Añadió que el país está muy por debajo de la brecha laboral global -23 por ciento-, con el 32 por ciento.

¿Qué tiene que ver qué lugar ocupan las mujeres en el gobierno y su acceso al empleo? Quiñones responde: “Hay una correlación directa en otros países que tienen índices altos de igualdad de género con los índices de seguridad para las mujeres. Esto significa que a mayor participación de las mujeres en todas las áreas de la sociedad hay menos discriminación y más protección”, explicó.

Según la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM), cerca del 41 por ciento de las guatemaltecas tiene un empleo, y solo el 33.78 por ciento cuenta con un contrato laboral, por lo que el resto busca alternativas en el sector informal. Con la pandemia y el deterioro de la economía la situación se agrava para este sector del país.

“Guatemala es uno de los países con el menor número de mujeres con ingresos propios. En una situación de violencia, cuando la mujer necesita salir y proteger a sus hijos y su vida, sino cuenta con lo mínimo no puede salir de ese círculo”, dijo Arias.

Arias y Quiñones piden que los planes de respuesta ante el covid-19 aborden la problemática de la violencia contra las mujeres y las niñas, tanto a escala nacional como local, en forma de prevención y atención efectiva.

Pero estos planes de respuesta también deberían abarcar emergencias por desastres naturales.

“Hicimos un breve análisis de género con las tormentas Eta e Iota y pudimos observar que las mujeres comentaban que no tenían ni siquiera para comprar una botella de agua porque los hombres se quedaron en sus casas cuidando la propiedad y sus pertenencias y las mujeres estaban en los albergues, sin dinero, porque dependen de sus esposos por completo”, explicó Quiñones.