Estudiantes protestan para no ser desalojados del Hogar Rafael Ayau

Con el lema “no al desalojo”, unos 30 estudiantes de la Escuela de Educación Especial Número Uno se manifestaron frente a Casa Presidencial para pedir a las autoridades que no los desalojen del espacio que utilizan en el Hogar Rafael Ayau.

Niños de la Escuela de Educación Especial protestan frente a la Casa Presidencial para exigir ser escuchados por autoridades. (Foto Prensa Libre: Oscar García).
Niños de la Escuela de Educación Especial protestan frente a la Casa Presidencial para exigir ser escuchados por autoridades. (Foto Prensa Libre: Oscar García).

Con carteles como “nosotros también tenemos derecho a la educación, no al desalojo”, los menores protestaron junto a un grupo de padres de familia, quinen coincidieron que, con el desalojo, se violenta los derechos de los niños con capacidades diferentes.  

La protesta comenzó en la 4a avenida y 16 calles de la zona 1, donde se ubica el Hogar y culminó frente a Casa Presidencial, donde los inconformes gritaron varias consignas para ser escuchados por las autoridades correspondientes.

Leticia Ramírez, madre de uno de los estudiantes, indicó que hay muchos niños con capacidades diferentes que desean estudiar. “Necesitamos la escuela para ellos”, indicó.

Resaltó que espera que el presidente Jimmy Morales ponga atención a sus peticiones, ya que se afectará a decenas de menores.

“Le hacemos un llamado al presidente y a altos funcionarios para que nos ponga atención y no nos desalojen del Hogar Rafael Ayau. No tenemos a dónde ir”, manifestó Marlen González, madre de familia.
Héctor Sandoval, otro padre de familia, indicó que su hijo sufre parálisis cerebral y agregó que trasladar de lugar a la escuela, perjudicaría la enseñanza que reciben los niños.
Mientras, los estudiantes gritaban “queremos la escuelita, queremos que no nos saquen”.

Piden local

La protesta de este viernes se origina, luego de que el lunes último, la Procuraduría General de la Nación (PGN) pidiera que el Hogar Rafael Ayau desaloje las instalaciones, porque el Estado necesita contar con inmuebles adecuados para albergar a niños, niñas y adolescentes.

La solicitud de devolución se debe, porque aparentemente la escritura y el acuerdo gubernativo que amparaban un usufructo para 50 años, no nacieron jurídicamente.

Mientras esta situación se solventa, unos 400 niños y adolescentes tienen incertidumbre, ya que, en las instalaciones del Hogar, también funciona la Escuela Taller Municipal y un albergue que atiende a 11 adolescentes.