Isabel-Claudina: Seis mujeres se reportan desaparecidas al día y las alertas se activan tarde

En 2020 se reportaban a cuatro mujeres desaparecidas al día, en 2021 el número aumentó a seis diarias.

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Cada día se activan en promedio cuatro alertas Isabel Claudina por desaparición de mujeres. Las mujeres exigen el cese de estos números. (Foto: Prensa Libre)
Cada día se activan en promedio cuatro alertas Isabel Claudina por desaparición de mujeres. Las mujeres exigen el cese de estos números. (Foto: Prensa Libre)

La desaparición de mujeres es una constante en el país, y aunque existe un mecanismo de alerta y búsqueda, este comienza a mostrar un desgaste y se plantea la necesidad de hacerle mejoras, que van desde más recursos estatales hasta la creación de una entidad con más decisión, de manera que no sigan, como hasta ahora, activándose tardíamente las alertas con resultados fatales.

Durante el fin de semana trascendió la desaparición de dos mujeres jóvenes, ejecutivas, que horas después fueron localizadas sin vida en distintos puntos del país. A partir de ahí vuelve el tema a la discusión pública y la secretaria de la Mujer del Ministerio Público (MP), Lucrecia Vásquez, quien tiene a su cargo el programa de alertas Isabel-Claudina, reconoce las deficiencias de la ley.

En la actualidad, se reportan a diario seis mujeres desaparecidas, mientras que en el 2020 eran cuatro, en promedio. Esto lleva a suponer que puede haber un repunte de desapariciones o que se interponen más denuncias. En cualquier caso, esto supone un reto para el programa de búsqueda que, por ahora, solo cuenta con un fiscal para coordinar las investigaciones y los recursos que pueda obtener de la Policía Nacional Civil (PNC).

Vásquez habla sobre los cambios que deben efectuarse para mejorar la búsqueda de mujeres desaparecidas, pero además señala los problemas estructurales que se deben atender para evitar que persista el flagelo.

¿Por qué se sigue considerando un riesgo para la mujer la situación en Guatemala?

Nuestro país culturalmente es patriarcal, impera el componente machista. Este es un componente estructural que afecta mucho a la población porque data de hace muchos años, donde vemos una relación de poderes desigual entre hombres y mujeres.

Es cierto que hemos avanzado de manera significativa en los Derechos Humanos. Sin embargo, por esa misma cultura en nuestro medio se siguen dando las violaciones, los delitos contra la mujer, donde muchos de los casos terminan en muertes violentas a manos de sus parejas o exconviventes.

En otros escenarios las mujeres son víctimas de muertes violentas por pandillas o el crimen organizado. Las mujeres en este país, y muchos de América Latina, sufren de esta discriminación porque no es la misma forma en que mueren los hombres.

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Existen fiscalías especializadas, sistemas de alerta para la búsqueda de mujeres, pero las siguen matando. ¿Qué se está haciendo mal?

La prevención. La cultura que tenemos en el país es algo que debemos abordar desde la niñez, en las escuelas y colegios, para fomentar el respeto hacia el derecho de las niñas y los niños.

Deberían haber más políticas de prevención. Siempre he pensado en la posibilidad de que exista un Ministerio de la Mujer, para dotar de recursos a las diferentes instancias a nivel nacional.

El problema de violencia contra la mujer es estructural y por eso es preciso atacarlo, educando a la niñez para que a mediano y largo plazo se vaya fortaleciendo.

Otro componente es dotar de más recursos a las dependencias que están avanzando en las investigaciones, porque como MP somos un ente de respuesta, pero después de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por las muertes de Isabel y de Claudina, nace desde el Congreso la alerta Isabel–Claudina. Su espíritu es prevenir un daño mayor o incluso la muerte.

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Actualmente, de 131 mujeres que han perdido la vida desde el nacimiento de la alerta, por muchas de ellas se han activado los mecanismos de búsqueda, porque comienzan a funcionar en todas las instancias, pero lo activan un poco tarde.

Nosotros necesitamos que activen las alertas en cuanto tengan la sospecha o la dificultad de que la mujer no regresa, o de que algo no anda bien.

En esta parte es valioso el apoyo de los medios de comunicación, porque así mucha población ya sabe que tiene que llamar al 1572 o al 110 para activar el mecanismo de búsqueda cuando una mujer desaparece.

¿Cuáles serían los principales cambios que necesita la alerta Isabel–Claudina para ser más efectiva?

Cada dependencia pone de sus propios recursos, de los que dispone, y por eso se van generando las rutas y protocolos que, por ejemplo, tienen el MP y la PNC. Ahora sería de dotarlos de más recursos.

Nuestros brazos son la Policía, los investigadores. Así vamos reforzando la búsqueda de una mujer desaparecida.

En el 2021 tenemos una media de seis mujeres desaparecidas al día, aparte de las alertas Alba-Keneth —búsqueda de menores—, que a veces coinciden.

La PNC y el MP, con sus recursos, y un auxiliar fiscal, son los conocen tanto las alertas Alba-Keneth como las de Isabel–Claudina.

El otro aspecto sería posible mediante una posible reforma desde el Congreso, porque consideramos que los recursos que da el Ministerio de Finanzas podrían servir para crear un ente independiente, una Secretaría Ejecutiva que tenga personalidad jurídica para poder avanzar.

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Una cosa es buscar y activar los protocolos, con los equipos locales de búsqueda, y otra es el trabajo del fiscal para el análisis, las hipótesis, las líneas de investigación.

Al momento tenemos una instrucción, la 7-2020, que nos dice qué acciones podemos tomar a las seis, 24 y 72 horas desde que se reporta una mujer desaparecida.

También se deben sumar esfuerzos para que las diferentes dependencias fortalezcan sus recursos, que tengan investigadores e interconexiones.

Si en el MP se activa el mecanismo, cruzamos la información con otras dependencias. Lo hacemos con el Instituto Guatemalteco de Migración, el Registro Nacional de las Personas y el Instituto Nacional de Ciencias Forenses. Esto se hace para que el mecanismo funcione de una buena manera.

Este fin de semana estuvo marcado por la desaparición de dos mujeres que tiempo después fueron localizadas sin vida. ¿Se refleja un aumento de casos y por qué?

Este 2021 reporta más —desapariciones—. Lo que sucede es que hay días o semanas durante los cuales hay repuntes.

Al comparar el 2020 y el 2021 vemos que suben los casos, porque antes reportábamos cuatro desapariciones al día y ahora suben a seis. Esto nos refleja varios aspectos.

Uno es que hay más personas que conocen el mecanismo, y otro es que por resultados de la pandemia se esté dando este fenómeno, que estamos tratando de analizar, porque quizás al no encontrar a las mujeres podría ser que optaron por migrar o incluso ser víctimas de trata.

Estos temas es necesario profundizarlos para poder entender el fenómeno, porque tenemos muchas líneas de investigación. El MP no para, las 24 horas funciona el mecanismo de búsqueda.