Recolectores de desechos son extorsionados y las pesquisas apuntan a sus asociaciones

En las últimas 24 horas han ocurrido dos ataques armados contra camiones recolectores de basura en sectores del municipio de San Miguel Petapa, Guatemala.

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Durante más de una década los ataques a camiones recolectores de basura se han cobrado la vida de pilotos y trabajadores. El cobro de extorsión ha sido la constante. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Durante más de una década los ataques a camiones recolectores de basura se han cobrado la vida de pilotos y trabajadores. El cobro de extorsión ha sido la constante. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El primero, que ocurrió el 9 de mayo, se cobró la vida del piloto de una unidad recolectora de basura, Randyn Colíndres del Cid, de 35 años.  

Mientras que el segundo solo dejó a los tripulantes de otra unidad del mismo servicio con crisis nerviosa. Las autoridades han vinculado estos ataques al cobro de extorsiones que llevan a cabo la Mara Salvatrucha (MS13) y el Barrio 18.  

Pero mientras esto ocurre en el país, en especial en el área metropolitana del departamento de Guatemala, la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ministerio Público (MP) allanaron el 9 de mayo oficinas vinculadas con asociaciones que se encargan de recolectar los desechos sólidos en la Ciudad de Guatemala y otros municipios.  

Estas son las asociaciones de Recolectores de Desechos Sólidos (Ardsgua), de Recolectores y Transportes de Desechos de Guatemala (Artradesgua) y la Unión de Recolectores de Basura (Urbagua).  

Los ataques, según agremiados a las asociaciones, no se han detenido y las cifras oficiales y de organismos no gubernamentales, respaldan la escalada de violencia contra este tipo de unidades que recogen los desechos en los hogares y comercios guatemaltecos.  

Pero en ese aumento de la violencia por el tema de extorsiones ha surgido una nueva línea de investigación.  

Giro inesperado 

Resulta que dos años después de un crimen contra un piloto de un camión recolector hay indicios que vinculan a agremiados de las asociaciones con las personas que extorsionan, extremo que está bajo investigación.   

Las pesquisas oficiales revelan que el 30 de abril de 2020, en la 12 avenida y 9 calle, a inmediaciones del parque Colón, en la zona 1 capitalina, mataron a balazos al piloto Josué Marroquín, quien fue trasladado por Bomberos Municipales a la emergencia del Hospital General San Juan de Dios donde murió.   

Desde entonces el departamento de investigación de delitos contra la vida, sección homicidios, de la PNC, tomó el caso y buscó a los responsables.     

La investigación, que duró 24 meses, llevó a la PNC y el MP hacia una banda que se hacía llamar “los del crimen organizado”.  

En los allanamientos que practicaron el pasado 9 de mayo, hubo un giro inesperado, porque las pesquisas ahora apuntan a supuestos integrantes de las asociaciones que recolectan la basura.

El 28 de abril de 2022 desarticularon a “los del crimen organizado” luego de 26 allanamientos. Aprehendieron a presuntos extorsionistas y sicarios en las zonas 1, 6, 7 y 18 de la Ciudad de Guatemala, así como en Villa Nueva; Tiquisate, Escuintla y Retalhuleu. 

Ese día arrestaron al presunto cabecilla de la banda, Javier Reynaldo Rosales Pérez, alias “el Gordo” en residenciales Altos de Bárcenas lll, en la zona 3 de Villa Nueva.  

Lo acusaron de asociación ilícita, asesinato en grado de tentativa, asesinato, conspiración para el traslado de armas de fuego, conspiración para cometer asesinato, obstrucción extorsiva de tránsito.  

Junto con él fueron apresadas otras 9 personas, entre ellas su esposa, Karla López. Aquel día quedaron pendientes de aprehender otros 11 individuos.  

A “los del crimen organizado”, les endilgan muertes de pilotos y personas que laboraban en el transporte público o privado en Guatemala, entre ellos pilotos de camiones recolectores de basura.  

Buscan entre agremiados 

A partir de estas capturas, los investigadores obtuvieron información para continuar con las investigaciones y arrestar al resto de miembros. Pero el giro, dos años después, los llevó a registrar oficinas de las tres asociaciones que prestan el servicio.     

El Juzgado Sexto Pluripersonal de Primera Instancia Penal autorizó las diligencias. Las ejecutaron el lunes pasado y estas los llevaron a registrar un inmueble en la colonia La Brigada, Mixco, donde hallaron documentos relacionados con una de las organizaciones, a quien ahora investigan por la posible comisión del delito de extorsión contra sus propios agremiados.  

Las pesquisas buscan establecer las conexiones de los primeros detenidos en abril pasado con presuntos integrantes de las asociaciones.  

Entre la oficina de la colonia La Brigada, Mixco, en el edificio Ermita, zona 1 y dos en la Torre Profesional, zona 4 capitalinas, localizaron Q79 mil 400 en efectivo, producto, supuestamente, de extorsiones.  

Dentro de los documentos que secuestraron también hay papelería y libros de actas en donde se consignan listados, fechas y cantidades de supuestos pagos extorsivos semanales de cada una de las asociaciones.   

Problema real 

Ninguna de las tres asociaciones se ha pronunciado oficialmente al respecto. Pero un agremiado, de una de las organizaciones señaladas, habló vía telefónica bajo la condición del anonimato porque teme por su vida.  

El sujeto indicó que es “inaudito que las autoridades les vinculen con las personas que están extorsionando a sus propios agremiados”.  

“Posibles extorsiones adentro de las asociaciones no hay. Somos el blanco de los extorsionistas. Lo hemos denunciado, pero lastimosamente nunca nos han apoyado”, explicó la fuente.  

Agregó: “Padecemos este problema desde hace años. Si usted mira las noticias cada cierto tiempo matan pilotos, trabajadores y por lo mismo cuando uno se pone renuente a pagar alguna extorsión, ocurren los crímenes”.   

“Es ilógico que las asociaciones estén extorsionando a sus propios socios”, puntualizó.  

El recolector indicó que el pasado 9 de mayo allanaron oficinas de las tres asociaciones. “En la Torre Profesional de la zona 4 hay dos oficinas. La del octavo nivel es de Artradesgua, en el cuarto nivel está Ardsgua y en la zona 1, en edificio Ermita, es de Urbagua. “La de Mixco creemos que es de alguna persona que trabaja para alguna de las tres”, expuso. 

Estas tres organizaciones le prestan el servicio a la Municipalidad de Guatemala y otras del departamento. Son más de 500 unidades y semanalmente hacen más de 2 mil viajes a distintos puntos de la ciudad y sus alrededores. 

Respecto del dinero que las autoridades hallaron corresponde a las cuotas de socios, la venta costales y chalecos. “Es normal que manejemos de esa forma el dinero en lo que se hacen los depósitos en las cuentas bancarias”, expuso.   

“Nosotros no tenemos nada qué ver con las extorsiones. No entendemos las investigaciones. De hecho en 2019 mataron a una decena de pilotos en un solo día.  

“Aquella vez nos mandaron un teléfono y nos dijeron que teníamos que reunir dinero las tres asociaciones y empezar a pagar cierta cantidad de dinero”, recordó.    

Confirmó que así lo hicieron por temor a más crímenes. “Pasamos la información a todos los asociados de las tres agrupaciones. Todos aceptamos, porque querían parar la matanza de los pilotos. Ya nadie quería salir a trabajar”, argumentó.  

El testimonio del agremiado es que miembros de las juntas directivas renunciaron y optaron por dejar el trabajo para resguardar sus vidas.  

Respecto de la banda “los del crimen organizado”, la fuente confirmó que este fue un tercer grupo que entró a escena para extorsionarlos.  

“Ellos querían que la asociación fuera la responsable de pagar. Nos negamos, pero mataron a unos cinco pilotos y al final empezaron a extorsionar camión por camión”, relató.  

“Nosotros le pagamos a las maras más fuertes de aquí de Guatemala – la MS13 y Barrio 18 -. Ese otro grupo que se hacía llamar del crimen organizado fue un tercero que se quiso meter, pero al final los capturaron”, añadió.