Recluso hacía más de 200 llamadas diarias para extorsionar a empresarios y pilotos

La banda era conocida como “Los imitadores” y desde la cárcel extorsionaban a empresarios y pilotos del transporte extraurbano que funciona en el occidente del país.

El Tijerilla fue identificado como líder de una banda de extorsionistas que funcionaba desde la cárcel de Cantel. (Foto Prensa Libre: PNC)
El Tijerilla fue identificado como líder de una banda de extorsionistas que funcionaba desde la cárcel de Cantel. (Foto Prensa Libre: PNC)

La Policía Nacional Civil informó que “el Tijerilla” hacía más de 200 llamadas desde la Granja Modelo de Rehabilitación Cantel en Quetzaltenango, desde donde extorsionaba empresarios y pilotos.

Con 46 años, David Quinteros López, se hizo conocido con el alias “Tijerilla” y logró escalar el rango más alto de una estructura criminal que funciona a nivel nacional extorsionando comerciantes y pilotos del transporte extraurbano en el occidente del país y en Jutiapa.

Luego de revisar los teléfonos incautados en su bartolina, se estableció que hacía más de 200 llamadas diarias.

Quinteros paga una condena en la Granja Modelo de Rehabilitación Penal “Cantel”, en Quetzaltenango, por delitos relacionados al plagio, secuestro, extorsión y asesinatos de transportistas.

Según investigaciones policiales, mientras cumplía su sentencia, Quinteros aprovechó la condena que tuvo de Rigoberto Morales Barrientos, alias Rigorrico, para tomar su lugar y liderar la organización criminal “Los Imitadores”.

En una requisa realizada en la cárcel de Cantel este lunes, encontraron en la bartolina de Quinteros dos teléfonos celulares de donde se cree que realizaba 200 llamadas diarias, todas eran en tono amenazante, contra transportistas.

Para lograrlo, se hacía pasar por integrante de las pandillas 18, Salvatrucha y a veces decía que era miembro del grupo de narcotraficantes Lo Zetas. Con su modalidad operativa, exigía depósitos bancarios por altas sumas de dinero, a cambio de no quitarles la vida.

A decir del vocero de la PNC, Pablo Castillo, la información de sus víctimas la obtenían a través de las redes sociales, facilitando al reo a accionar.

Junto a Quinteros, fueron descubiertos los reclusos Carlos Fernando Hurtado Quiroz de 27 años; Tomás Morales Pérez de 31 años y Aníbal Méndez de León de 41 años, quienes fueron puestos a disposición de un juez por ser los responsables de coordinar constantes amenazas de muerte a transportistas.

Además de los dos celulares, los reclusos mantenían en su poder tres tarjetas SIM, cinco bolsas de cocaína y marihuana.