Caravana migrante: Guatemala, El Salvador, Honduras y México ante su primera prueba del año

Se prevé que miles de hondureños pretendan entrar este viernes a Guatemala con el fin de llegar a Estados Unidos.

Cientos de hondureños se preparaban la noche de este jueves para partir en una nueva caravana de migrantes, en la Gran Central Metropolitana de San Pedro Sula, Honduras. (Foto Prensa Libre: EFE)
Cientos de hondureños se preparaban la noche de este jueves para partir en una nueva caravana de migrantes, en la Gran Central Metropolitana de San Pedro Sula, Honduras. (Foto Prensa Libre: EFE)

El Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) instaló 16 puestos de control, que tienen como objetivo detectar a migrantes hondureños que hayan ingresado al territorio nacional de manera irregular.

Estos se encuentran en las dos rutas principales que esos migrantes suelen utilizar, y en ellos participa personal de una decena de instituciones, como la Policía Nacional Civil (PNC), el Ejército y la Procuraduría de los Derechos Humanos.

Según Migración, las acciones están encaminadas al “cumplimiento de lo establecido por el presidente Alejandro Giammattei, quien declaró estado de Prevención en siete departamentos, del 14 al 28 de enero”. Esa figura legal le permite al Gobierno desarticular caravanas, incluso por la fuerza, si es necesario.

México, entretanto, ya anunció a inicios de mes que “no promueve ni permitirá el ingreso de caravanas de migrantes” por su territorio, y esta semana, junto con representantes de los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras, emitió un pronunciamiento en el que los países se comprometen a respetar los derechos humanos y avalan la migración de manera regular.

Nuevo éxodo

Los anuncios de los gobiernos mexicano y guatemalteco no han desalentado a los migrantes hondureños, quienes, empujados por el hambre, la inseguridad y la miseria, organizan en redes sociales la movilización desde el 1 de enero pasado.

Este jueves 14 de enero, un grupo de unas 300 personas partió de San Pedro Sula rumbo a la frontera El Corinto con Guatemala, en lo que parece ser una fracción de la caravana que se adelantó, puesto que la partida está convocada para hoy.

En esa convocatoria en redes sociales se sugiere llevar agua, ir con zapatos cómodos e incluso llevar todos camisa blanca. Algunos preguntan si pueden emprender la travesía sin documentos o sin prueba de covid-19, y viajan con la esperanza de que la nueva administración de Joe Biden, quien toma posesión oficial de la Presidencia de EE. UU. el 20 de enero, les permita entrar.

Entretanto, la policía hondureña distribuyó a unos siete mil agentes para resguardar la seguridad en el trayecto de sus compatriotas hasta la frontera con Guatemala.

“El crimen organizado está promoviendo las caravanas. Es triste mirar a las familias desplazarse con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida y exponiéndose a caer en las manos de estos criminales”, dijo a la prensa el jefe policial Julián Hernández.

La Embajada de México en Guatemala dio cuenta este jueves de que 300 hondureños ya se encontraban en Tapachula, ciudad fronteriza de Chiapas con San Marcos.

Por su parte, la Policía Nacional Civil (PNC) contabiliza 231 ciudadanos hondureños que han sido detectados, asegurados y enviados a albergues de Migración, para luego ser expulsados de vuelta a Honduras.

Agregó que esas personas fueron ubicadas cuando caminaban o se desplazaban en autobuses, pero al constatar que ingresaron al país de manera irregular, fueron remitidas a Migración y llevadas a las fronteras con su país.

La PNC también informó que efectúa operativos de prevención en Izabal, Zacapa, Chiquimula, Jutiapa, El Progreso, Petén y Santa Rosa, en donde rige el estado de Prevención y existe el riesgo de desplazamiento de grupos de migrantes que puedan cruzar las fronteras del país sin los trámites migratorios y sin los protocolos de salud para prevenir el covid-19.

¿El primer muro?

De esa forma, Guatemala se convierte en el primer gran obstáculo que encuentran los hondureños que viajan de manera irregular a Estados Unidos.

Aunque es muy probable que durante años los migrantes hayan atravesado el país sin registrar su ingreso, la modalidad de caravanas fue lo que obligó al gobierno guatemalteco a diseñar un protocolo de abordaje.

Más de una docena de caravanas han partido de Honduras desde octubre del 2018. Las primeras lograron alcanzar el objetivo de llegar a la frontera sur estadounidense, pero no les fue permitido ingresar bajo la figura de asilo. Activistas creen que muchos optaron por internarse en territorios más lejanos y hostiles, lo que representa un riesgo mayor.

Solo de octubre a diciembre del año pasado, 20 mil 119 hondureños fueron detenidos por la Patrulla Fronteriza de EE. UU. por haber cruzado sin autorización, así como dos mil 360 menores no acompañados y tres mil 274 núcleos familiares, es decir, uno o los dos padres o un encargado con al menos un niño.

El grupo grande

Según la convocatoria que se viralizó en las redes sociales, unas tres mil personas tenían previsto encontrarse la noche del jueves en la terminal de buses de San Pedro Sula.

Desde allí planeaban salir al amanecer del viernes, ya sea por Corinto o por Agua Caliente, el otro punto fronterizo con Guatemala, que significa un recorrido de 260 kilómetros.

“No pierdan su tiempo y dinero, y no arriesguen su seguridad y salud”, les recomendó en un comunicado el comisionado interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), Mark A. Morgan. “Es un viaje mortal”, subrayó.

En los grupos de WhatsApp donde se han enlazado varios de los participantes, se intercambian opiniones, se dan ánimo y se comparten fotos de sus desplazamientos, rumbo al punto de encuentro marcado.