Conamigua ya no necesitará que quien lo dirija tenga título universitario

Esta semana se vence el plazo para presentar candidaturas para dirigir institución que lleva años de ser señalada de politización, ineficiencia y mala ejecución presupuestaria.

Guatemaltecos deportados desde EE. UU.  En la actual crisis por el covid-19 Conamigua ha atendido a los retornados. (Foto HemerotecaPL)
Guatemaltecos deportados desde EE. UU. En la actual crisis por el covid-19 Conamigua ha atendido a los retornados. (Foto HemerotecaPL)

La Comisión del Migrante del Congreso optó por no incluir el requisito de ser profesional universitario y colegiado activo para optar al cargo de secretario ejecutivo de Conamigua con el argumento de favorecer la participación de grupos migrantes; sin embargo, muchos de estos ni siquiera han podido ingresar al sitio web para inscribirse.

Desde el pasado 28 de agosto hasta el viernes de esta semana los guatemaltecos que quieran optar a dirigir el Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (Conamigua) pueden presentar su candidatura ante la Comisión, que elegirá un listado de cinco aspirantes para que el pleno elija al secretario y subsecretario.

Sin embargo, llamó la atención que en la convocatoria que fue publicada a inicios de la semana pasada, dentro de los requisitos no figurara el ser profesional universitario ni colegiado activo, algo que, aún contempla el Manuel de Puestos y Salarios de Conamigua.

Según el presidente de la Comisión del Migrante, Mario Ernesto Gálvez, el no incluir estos requisitos se hizo a petición de grupos migrantes para que se abriera la oportunidad para algunos de sus líderes.

Los requisitos ahora se limitan a ser guatemalteco de origen, contar con experiencia mínima de tres años en el tema migrante, no haber sido condenado por una treintena de delitos, no haber sido declarado ebrio consuetudinario o toxicómano y no tener parentesco con diputados del Congreso ni con integrantes del consejo de Conamigua.

Gálvez señaló que algunos guatemaltecos en el extranjero aseguran que entre ellos hay muchas personas con experiencia y capacidad, pero que no tienen un título a nivel profesional lo que les ha impedido participar.

“Hemos procurado no hacerlo un requisito indispensable —el título profesional y colegiación activa— porque creemos que también es una oportunidad para que los liderazgos migrantes puedan participar”, puntualizó Gálvez.

Un grupo de guatemaltecos participa en una protesta frente a la Casa Blanca. Según el Minex hay tres millones de connacionales en la Unión Americana. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En la elección pasada que se llevó a cabo en el 2017 sí se incluyó dicho requisito.

En ese proceso resultó electa Melanie Müllers quien días después tuvo que dejar el cargo por resolución de la Corte de Constitucionalidad que amparó a un grupo de diputados que cuestionaron su idoneidad y pusieron en entredicho su título universitario, puesto que no había homologado sus estudios que había hecho en Alemania con alguna universidad de Guatemala, esto también le impedía tener colegiación activa.

Aún debe ser requisito

Para el exlegislador Amílcar Pop, quien fue uno de los que presentó el amparo en contra del nombramiento de Müllers en el 2017, aunque se haya modificado la Ley de Conamigua, otras normativas como la Ley de Colegiación Profesional y la propia Constitución Política en su artículo 113 pudieron haber sido tomadas en cuenta para exigir la calidad de profesional de los aspirantes.

Aunque la Ley de Conamigua, en efecto, no incluye este requisito, el Manual de Puestos y Salarios de la entidad, aprobado por el consejo desde el 2010 y aún vigente, especifica que el secretario ejecutivo debe ser “profesional universitario en una carrera afín al ámbito de trabajo”.

Pop desestimó que la intención de no exigir un título académico profesional haya sido en beneficio de la comunidad de guatemaltecos en el exterior y más bien alerta sobre la posibilidad de que ya exista un proceso “pactado y negociado”.

En ese sentido, voces involucradas en el tema migratorio rumoran que ya hay dos exdiputados de la anterior legislatura que piensan participar y que consideran serán elegidos, por lo menos uno de los dos no es profesional universitario.

“Yo lo veo como un mecanismo de utilización de los migrantes, porque les abrieron la puerta, pero eso solo va a legitimar el proceso porque no van a ser ellos los nominados”, aseveró el exdiputado.

Los migrantes guatemaltecos viven bajo el asedio de las autoridades migratorias de EE. UU. pero no reciben apoyo de Conamigua porque no puede ejecutar recursos en el exterior. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Dificultades

Pero, aunque se haya abierto la puerta para la participación de líderes migrantes al no tomarse en cuenta el grado académico de los aspirantes, lo cierto es que este puede ser el peor momento para intentar participar.

La pandemia del covid-19 mantiene imposibilitado volar a Guatemala por lo cual no es factible venir al país a hacer trámites en persona, como obtener un finiquito de la Contraloría General de Cuentas o cualquier otra certificación, e incluso para presentar planes y propuestas de trabajo a los diputados y hacer los cabildeos necesarios.

Carlos Herrera, guatemalteco que radica en Dallas Texas, y que ha seguido de cerca el desenvolvimiento de Conamigua, comenta que los migrantes que quieran participar parten con desventaja.

Herrera señala que en algo tan sencillo como acceder al sitio web del Congreso donde está la información del proceso y el formulario para inscribirse se evidencian las limitaciones puesto que, si no es por medio de una APP no se puede acceder a la página de internet.

“Es frustrante. No sé por qué razón tienen bloqueados a los migrantes si como guatemaltecos tenemos los mismos derechos y no tendríamos que necesitar una APP donde voy a registrar todos mis datos para entrar a su página web”, señaló Herrera.

El presidente de la Comisión del Migrante reconoció que existe un problema con los servidores ya que bloquean el ingreso al detectar que se intenta accesar desde el extranjero, pero aseguró que ya se notificó del inconveniente a informática y está por solucionarse.

Guatemaltecos son deportados desde EE. UU. Conamigua ha intentado atenderlos aunque con limitaciones. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Otro ejemplo

Karla Baso es una guatemalteca que tiene años de residir en México, es actriz y en los últimos años ha desarrollado un trabajo intenso en favor de la comunidad migrante guatemalteca que transita por ese país en su afán de llegar a EE. UU.

Al igual que muchos migrantes, a Baso se le ha dificultado acceder al sitio web del Congreso por lo cual no ha podido inscribirse y tampoco tiene tiene la posibilidad de viajar a Guatemala para arreglar sus trámites y hablar con los diputados de la Comisión ya que “no es lo mismo hacerlo por zoom”, y quienes están en persona parten con ventaja.

Baso tiene una licenciatura en Comunicación y es catedrática universitaria, pero tendría que viajar para homologar su título algo que probablemente le tomará meses.

Todo es transparente

Gálvez descarta que por completo que exista un proceso pactado al mencionar que “si estuviera dirigido a alguien en específico simplemente hubiéramos llevado el mismo proceso que se ha llevado siempre”.

El legislador se refiere a que el actual proceso de selección ha sido ampliamente publicitado y se han transmitido en directo todas las reuniones de la Comisión de Migrante donde se definieron los criterios y la metodología para la selección; además, a los guatemaltecos en el exterior que lo han solicitado se les ha entregado toda la papelería relacionada al proceso y no se ha oculado nada.

“Queremos un proceso de máxima publicidad y transparencia como no habían sido los procesos anteriores”, destacó.

Polémica institución

Conamigua ha sido una institución que ha levantado muchas críticas desde que fue fundada, en el 2008.

La falta de una estrategia clara  se evidencia por la   falta de pasaportes, una Conamigua sin cabeza y una ley migratoria varada. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Estas se han enfocado principalmente en su incapacidad de ejecutar recursos a pesar de que siempre ha contado con un millonario presupuesto asignado. En los últimos años, el porcentaje de ejecución no ha superado el 35%.

Otro problema ha sido la dependencia de un consejo que es el que aprueba el accionar de Conamigua y que está presidido por el ministro de Relaciones Exteriores e integrado por un representante del Congreso, del Banco de Guatemala y de los ministerios de Trabajo y Economía.

También el titular de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan).

Es decir que para tomar decisiones se debe reunir todo el consejo y cuando el secretario o secretaria convocan no necesariamente todos tienen la disponibilidad.

Por parte de líderes migrantes, se critica el que la institución se haya politizado y que por ley no puede ejecutar recursos en el extranjero. Paradójicamente el presupuesto de Conamigua se define mediante un porcentaje de acuerdo con la cantidad de remesas familiares.

Antes de asumir la Cancillería, el actual ministro de Relaciones Exteriores, Pedro Brolo, afirmó que había intenciones de desaparecer Conamigua por su inoperancia; sin embargo, la oficina de Comunicación no respondió a una solicitud de comentarios que le hizo Prensa Libre.