Coronavirus: El drama de los guatemaltecos para repatriar los restos de sus familiares

El Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) recién creó un programa para el retorno de las cenizas de guatemaltecos fallecidos por la enfermedad, han repatriado 12 restos de 180 que han fallecido en el exterior.

Una trabajadora de la salud hace un hisopado en Nueva York, estado de EE. UU. donde ha muerto la mayoría de guatemaltecos por coronavirus.. EFE) (Foto Prensa Libre
Una trabajadora de la salud hace un hisopado en Nueva York, estado de EE. UU. donde ha muerto la mayoría de guatemaltecos por coronavirus.. EFE) (Foto Prensa Libre

Wilfredo Méndez Negrete todavía no acepta que su madre, Sonia Negrete, haya fallecido de covid-19. Ahora, la familia debe lidiar no solo con el luto por la pérdida sino con el estrés de no poder enviar los restos de la mujer a su natal San Francisco, Petén.

Wilfredo cuenta que su madre —de 46 años y 18 de vivir en EE. UU.—  todavía tenía muchos planes por delante, entre estos regresar algún día a su país. Por esa razón sus seres queridos no pierden la esperanza de enviar a Guatemala, aunque sea sus cenizas, a más de un mes de haber fallecido por covid-19 y de que su cuerpo permanece en una funeraria en Ohio.

Para Wilfredo y su familia es difícil creer que Guatemala no pueda recibir el cuerpo de su madre sobre todo después de que dicho estado de la Unión Americana les permitió velarla en una ceremonia donde acudieron muchas personas y de las cuales, asegura, ninguna resultó contagiada.

Por tal razón su confusión fue mayor cuando acudió al consulado de Guatemala en Chicago, Illinois, y la primera respuesta que le dieron fue “tu familiar no va a regresar ni el cuerpo ni en cenizas”, puesto que a su entender el cadáver de su madre ya no representa ninguna amenaza a la salubridad.

Después de hacer algunas averiguaciones, Wilfredo volvió al consulado en Chicago y le ofrecieron que consultarían por su caso, pero hasta hace poco no le habían dado ninguna respuesta.

Respecto a la posibilidad de que el cuerpo de su madre sea cremado, este migrante de 31 años responde que “si no hay otra opción” probablemente estén dispuestos a hacerlo puesto que la idea es que los restos lleguen a Petén para que sean depositados junto al de su esposo, padre de Wilfredo, que murió en febrero de este año estando en Guatemala.

Wilfredo cuenta que no saben cómo el virus entró a su casa, pero infectó a todos, quienes sufrieron fuertes síntomas. Solo su madre, que era diabética, falleció. Ahora pide a las autoridades que le permitan cerrar ese círculo de duelo con el envío de sus restos a Petén.

“Yo quisiera que ellos se pusieran las manos en el corazón y que permitieran que los cuerpos regresen porque no es justo que se queden aquí, solo vinimos en busca de una vida mejor, pero no para siempre”, subraya Wilfredo.

Programa para repatriar cenizas no cuerpos

El Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) anunció recientemente un fondo para repatriar las cenizas, no los cuerpos, de los fallecidos por covid-19. Hasta el momento, se han gestionado 14 solicitudes de las cuales dos están pendientes de concluir.

En un comunicado, el Minex explicó que no existe posibilidad de repatriar cuerpos, puesto que “por disposiciones internacionales de manejo de cuerpos durante una pandemia”, estos deben ser cremados.

Para la repatriación de cenizas el Minex ha invertido cerca de US$22 mil. El fondo apoya con entregar a las familias un máximo de US$2 mil.

Wilfredo Méndez junto a su madre, en una de las últimas reuniones familiares que tuvieron, quien falleció por covid-19 hace más de un mes en EE. UU. (Foto: Cortesía)

Según el Minex, el dato más reciente de fallecidos en el exterior por covid-19 es de 180 decesos, de los cuales 175 muertes ocurrieron en EE. UU., cuatro en México y una en Ecuador.

El Minex también cuenta con un programa para repatriar cuerpos, pero por otras causas de fallecimiento aparte del covid-19.

Durante este año han repatriado a 75 guatemaltecos que han fallecido en el extranjero y hay seis solicitudes pendientes de revisión. Hasta el momento se han invertido US$165 mil.

“No quiero que mi hermano se quede aquí”

La familia de Daniel Contreras también atraviesa por una situación similar.

Daniel cuenta que su hermano, Carlos Contreras, de 35 años, falleció a inicios de marzo, cuando la enfermedad recién llegaba a EE. UU. y fue uno de los primeros guatemaltecos que perecieron por coronavirus en ese país, tal vez por eso fue que cuando preguntó en el consulado de Houston, Texas, tajantemente le dijeron que no iba a poder retornar el cuerpo de su pariente porque “por orden del presidente” el país estaba cerrado.

Con cierto dejo de cólera dice que tampoco entiende por qué Guatemala no permite la repatriación de fallecidos por covid-19 cuando otros países sí lo hacen. Ya que, a su entender, después de que un cuerpo es embalsamado no puede transmitir una enfermedad.

David, que tiene 16 años de vivir en una pequeña ciudad de Dallas, Texas, narra que todos en su familia se enfermaron, incluso su mamá, de 64 años, y una tía de 74, pero “inexplicablemente”, solo su hermano murió a pesar de que no tenía vicios y de que era una persona sana.

“Cuando no pudo respirar lo llevamos al hospital y ahí solo por una ventana lo podíamos ver cuando estaba conectado al respirador, de ahí batalló como 10 días hasta que no aguantó”, recuerda con nostalgia.

Días después del deceso optaron por sepultarlo en un cementerio de Dallas, en un procedimiento que costó alrededor de US$15 mil, porque en el consulado no le dieron ninguna posibilidad de repatriar a su hermano.

“Lo mínimo que hubiera esperado yo de las autoridades guatemaltecas es que me dieran un pase para llevar a mi hermano. No les estaba pidiendo dinero solo ayuda ya que son políticos”, subraya David, para quien la cremación no es una opción por cuestiones religiosas y culturales, por lo cual, asegura que intentará después enviarlo a Guatemala.

Trabajadores de la salud inspeccionan a los tripulantes de un vehículo en California, EE. UU., el estado de la Unión Americana que se ha convertido en el que más contagios registra. (Foto Prensa Libre: AFP)

En México hay opción

La inconformidad de los guatemaltecos en EE. UU. es alimentada porque se dan cuenta que otros países como México sí aceptan la repatriación de cadáveres aunque hayan fallecido por covid-19.

En el sitio en internet de la Secretaría de Relaciones Exteriores de ese país se lee que, aunque es más recomendable la cremación del cadáver “en caso de que la familia opte por la inhumación en México, la funeraria en el país donde ocurrió el deceso debe cumplir con los lineamientos de manejo general y masivo de cadáveres” del Gobierno.

No obstante, los interesados también deben estar al tanto de que los gobiernos estatales permitan la inhumación de cuerpos.

Proceso doloroso

Juan Carlos Pocasangre, presidente de la asociación Guatemaltecos en Nueva York, estado donde ha muerto la mayoría de cocnnacionales en EE. UU., 61, asevera que el estado no permite sacar ningún cuerpo de fallecidos del estado, por lo cual la única opción ha sido incinerarlos, pero como la cultura guatemalteca no acostumbra a hacer eso, muchos han optado por sepultarlos en aquel país.

Quienes sí han optado por la cremación han conservado las cenizas en sus casas para llevarlas de vuelta a Guatemala cuando todo se normalice, cuenta Pocasangre.

“Las personas se ponen muy tristes porque en Guatemala no se acostumbra a incinerar los cuerpos y hubieran querido mandar el cuerpo al país”.