Estados Unidos podría enviar migrantes solicitantes de asilo a Petén

Según el secretario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Chad Wolf, la implementación del acuerdo está prevista para los próximos días.

Enrique Degenhart, ministro de Gobernación guatemalteco, y Chad F. Wolf, secretario interno de Seguridad Nacional de Estados Unidos, se reunieron hoy en Washington. (Foto Prensa Libre: Mingob/Twitter)
Enrique Degenhart, ministro de Gobernación guatemalteco, y Chad F. Wolf, secretario interno de Seguridad Nacional de Estados Unidos, se reunieron hoy en Washington. (Foto Prensa Libre: Mingob/Twitter)

El ministro de Gobernación guatemalteco, Enrique Degenhart, propuso al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos que los futuros solicitantes de asilo sean enviados a Petén, en el contexto del acuerdo migratorio que aún no se ha implementado entre ambos países, informó The Washington Post.

La información del diario, que cita altos funcionarios de ambos países, coincide con la presencia este 15 de noviembre de Degenhart en Washington.

El plan de Degenhart es que los aviones de Estados Unidos lleguen al aeropuerto Mundo Maya, el cual es utilizado básicamente para turismo.

El Post reporta que la propuesta causó inquietud a los funcionarios estadounidenses porque saben que Petén carece de instalaciones y personal para atender a los migrantes.

En ese sentido, los funcionarios norteamericanos han intentado persuadir a los guatemaltecos de que el acuerdo migratorio se empiece a implementar con envíos hacia el Aeropuerto Internacional La Aurora, “y no a la selva”, refiere el diario.

“Es una opción y probablemente se utiilizará”, dijo Degenhart en entrevista telefónica con el diario, tomando en cuenta el beneficio del aeropuerto. Incluso mencionó que los migrantes podrían ser enviados a otras ciudades guatemaltecas.

“Los aeropuertos podrían usarse de manera mixta, con vuelos enviados a ambos aeropuertos”, dijo el ministro.

Pero el plan causó “consternación” en el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, de acuerdo con el Post. Esa agencia opera alrededor de 10 vuelos de deportados a Guatemala semanalmente.

El Post menciona que la recepción y reasentamiento de las personas parece reflejar una de las “tensiones centrales” del acuerdo, puesto que Estados Unidos quiere que los envíos sean publicitados para disuadir la migración indocumentada, pero Guatemala busca que minimizar la reacción de la opinión pública aquí.

Una fuente involucrada en las negociaciones dijo al rotativo que Estados Unidos no se opuso al plan de Degenhart, pero que ambos gobiernos tendrían que construir las instalaciones apropiadas.

“Podría ser beneficioso para todos si se ejecuta correctamente y el ACNUR -Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados- puede proporcionar viviendas y escuelas”, pero usar la región requeriría “un tiempo de espera más largo”, dijo la fuente.

Por aparte, el secretario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Chad Wolf, dijo esta semana que la implementación del acuerdo de Guatemala está prevista “en los próximos días”, algo que Guatemala no comparte porque aún no está claro si el acuerdo migratorio deberá ser aprobado por el Congreso o si el Ejecutivo puede echarlo a andar por sí mismo.

Iglesia se pronuncia

La Pastoral de Movilidad Humana, de la Conferencia Episcopal de Guatemala, que preside el recién nombrado cardenal Álvaro Ramazzini, emitió un comunicado por las redes sociales en el que expresa su descontento con el acuerdo de tercer país seguro y manifiesta su oposición a enviar migrantes a Petén.

“Guatemala por ningún motivo debe ratificar e implementar el acuerdo binacional entre Guatemala y EE. UU.”, dice la misiva, en la que la Iglesia enumera varias razones por las que considera que ese sistema no es funcional.

Para los prelados, que trabajan de cerca con los movimientos de migración, no hay claridad en el acuerdo, hay indiferencia por parte del Estado para dar una solución, el pacto carece de consenso y sólo hace latente la amenaza y condicionamiento de las políticas de Donald Trump a los países centroamericanos.

Específicamente, la Pastoral considera que Petén simplemente no tiene las condiciones de infraestructura o estrategias necesarias para dar cobijo a los migrantes que huyen de condiciones similares en todo el Istmo.

Al ver la incapacidad para ser atendidas, protegidas e integradas, las personas se desesperarían, abandonarían el proceso de asilo y podrían intentar volver “a los ambientes hostiles y violentos” de donde los expulsaron, advierte la CEG.

Contenido relacionado

> Más de 17 mil “dreamers” guatemaltecos, en vilo por discusión de Daca en Corte Suprema

> EE. UU. detiene a migrantes guatemaltecos que vestían ropa de camuflaje para esconderse

> EE. UU. desplegó a “docenas de agentes” del DHS en función de convenio firmado con Guatemala