Hondureños no han necesitado de caravanas para cruzar Guatemala y llegar a EE. UU.

Migración sigue en alerta por posible movilización masiva, aunque desde hace un año que ninguno de estas caravanas ha atravesado el país.

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La última multitudinaria caravana se formó en enero del 2021 y fue fuertemente reprimida por las autoridades guatemaltecas. (Foto Prensa Libre: EFE)
La última multitudinaria caravana se formó en enero del 2021 y fue fuertemente reprimida por las autoridades guatemaltecas. (Foto Prensa Libre: EFE)

Las autoridades guatemaltecas están en alerta por el posible ingreso de una caravana de migrantes hondureños que, según información extraoficial, podría llegar a la frontera entre Honduras y Guatemala, este 15 de enero.

Para responder a estos flujos, diversas instituciones gubernamentales, humanitarias, diplomáticos y organismos internacionales convergieron la semana pasada en una reunión donde se definieron los protocolos a adoptar.

El año pasado, en más de una ocasión, el Gobierno se preparó luego de anuncios de posibles caravanas que al final de cuentas ya no se concretaron.

Lo cierto es que en el 2021 los hondureños no tuvieron que organizar caravanas para cruzar los dos mil a cuatro mil kilómetros —depende la ruta que escojan— que separan a Honduras de EE. UU. Todos atravesaron Guatemala y México.

A falta de oficializar los datos de diciembre, la oficina de Aduanas y Control Fronterizo de EE. UU. (CBP, inglés), contabilizó la llegada a su frontera sur de 335 mil 80 hondureños. De estos, 117 mil 947 llegaron en familia y más de 45 mil eran niños que llegaron sin ninguna compañía.

Honduras fue le país centroamericano que más de sus habitantes expulsó el año pasado. Ninguno llegó en caravana. El último de estos movimientos masivos ocurrió justo hace un año, entre el 15 y el 18 de enero un nutrido grupo de hondureños fue reprimido por la policía antidisturbios y el Ejército de Guatemala.

Las autoridades utilizaron gases lacrimógenos y palos para despejar la ruta que lleva a la frontera con Honduras, que se encontraba bloqueada por unos seis mil migrantes centroamericanos, según algunos cálculos.

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Acuerdo favorece tránsito

Los hondureños, al igual que los salvadoreños y nicaragüenses están amparados por el Manual Regional de Procedimientos Migratorios CA-4, que hoy en día permite el tránsito de personas en estos países solo con mostrar un documento de identidad.

Sin embargo, por la llegada de la pandemia Guatemala determinó que para que un extranjero ingrese al país debe presentar carné de vacunación con el esquema completo, incluso los menores de 12 a 17 años.

Además, deben presentar o una prueba PCR o de antígenos negativa de covid-19, algo que podría estar fuera del alcance de las personas que migran en caravana ya que la mala economía es la principal causa por la que salen de Honduras rumbo a EE. UU.

Un cerco policial y militar impidió el paso de la última gran caravana de migrantes, en enero del año pasado. (Foto Prensa Libre: EFE)

El Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) informó que desde el martes pasado se reforzó el patrullaje en las fronteras con Honduras y en los puntos ciegos que suelen utilizar los migrantes para evadir los controles. Además, sobre la ruta migratoria instalará puestos de control para identificar a quienes ingresen de manera irregular.

En el protocolo de contención de la posible caravana participan más de 15 instituciones, dentro de estas el Ministerio de Salud, Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia, Procuraduría General de la Nación y Secretaría de Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas.

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También la Policía Nacional Civil, el Ministerio de la Defensa, la Procuraduría de Derechos Humanos, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres y el Ministerio Público. También participan distintos organismos regionales como la OIM y Acnur.

“Seguimos muy preocupados por la posible caravana. Estamos preparados y tenemos las bases para combatir y tener en estado de alerta las fronteras”, dijo Stuard Rodríguez, director de Migración.

Según datos del IGM, del 2018 a la fecha, año en que comenzaron las caravanas, 35 mil 468 centroamericanos han ingresado a suelo nacional en esta modalidad, de los cuales cerca del 85 por ciento eran hondureños y un 12% salvadoreños.

Varios migrantes que viajaban en la caravana de enero de 2021, resultaron heridos luego de que las autoridades disolvieran por la fuerza al grupo. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

Situación se deteriora con los años

En la última década, Honduras pasó de ser el tercer país centroamericano de donde más migraba la gente, al primero.

El analista político hondureño, Graco Perez, explicó que en el pasado los conflictos armados en Guatemala y El Salvador impulsaron fuertemente la migración desde estos países, mientras que en Honduras había cierta estabilidad política que permitía la generación de condiciones para “salir adelante”.

Pero la situación en Honduras se ha deteriorado “demasiado” con el pasar de los años. El sistema político corrompió, las instituciones fueron penetradas por el crimen organizado y eso aumentó la pobreza y la violencia “dramáticamente”.

Se calcula que el 70 por ciento de los hondureños viven en pobreza y el 40% en pobreza extrema, subrayó Pérez, quien comenta que, desde la crisis política de 2009, los gobiernos han hecho poco o nada por favorecer a la población, la cual ha empeorado, sobre todo después de múltiples desastres naturales.

Tener condiciones de vida digna, incluso, está difícil para los que son profesionales, dice el analista, quien considera que entre 300 y 500 hondureños abandonan el país a diario.

Hondureños en la última caravana que intentó ingresar a Guatemala. (Foto Prensa Libre: AFP)

“El panorama no ha cambiado desde el año pasado para hoy. La pobreza, inseguridad y falta de trabajo y de acceso a la educación siguen siendo los factores que impulsan las caravanas”, enfatizó Nyzelle Juliana Dondé, coordinadora de la Pastoral de Movilidad Humana en Honduras.

“Sabemos que, además de las caravanas, desde Honduras pueden salir hasta mil personas por día a través de puntos ciegos, esto acarrea una serie de riesgos de violaciones de derechos humanos o secuestros”, añadió.

Por tal motivo, no extraña los llamados a migrar en caravanas, aunque muchas veces estos anuncios puedan ser aprovechados e incluso propiciados por las mismas redes delincuencias que se infiltran en estas movilizaciones para identificar posibles víctimas cuando para cuando ya estén fuera de Honduras.

Expectativa por el futuro

Ambos entrevistados coinciden en que por estos días se respira un ambiente de esperanza debido que está próximo el cambio de mando en el Gobierno de Honduras con lo cual terminarán ocho años de administración de Juan Orlando Hernández, que ha sido señalada de múltiples casos de corrupción y de favorecer al narcotráfico.

Durante su mandato se agudizó la migración en ese país y alcanzó niveles históricos.

No obstante, reducir el éxodo hondureño tomará su tiempo, porque hay regiones como el Corredor Seco, abandonado por años, o la costa atlántica, fuertemente afectada por las tormentas ETA e Iota, en donde la gente ya no puede esperar cambios.

“Serán importantes las primeras decisiones de la presidenta electa —Xiomara Castro— para alimentar la esperanza de la población de que puede cambiar su situación en el futuro cercano”, expuso Graco.