Migrantes

Líderes migrantes en EE. UU. se sienten más perseguidos y en riesgo

Reciente captura en Houston de guatemalteco que tenía 22 años de vivir en Estados Unidos despierta los temores de persecución.

Hacer activismo en favor de los migrantes es más riesgoso hoy más que nunca. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Hacer activismo en favor de los migrantes es más riesgoso hoy más que nunca. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Hacer activismo en favor de los migrantes en EE. UU. se ha vuelto una tarea difícil en los últimos tiempos para los guatemaltecos y para la comunidad hispana en general. Animados por la retórica antimigrante del presidente Donald Trump, algunos estadounidenses se han dado a la tarea de denunciar a algunos líderes de organizaciones quienes son investigados por las autoridades migratorias.

El pasado 5 de septiembre, Roland Gramajo Reyes, un líder guatemalteco de Houston, Texas, que tiene 25 años de vivir en EE. UU., fue detenido y ahora enfrenta un proceso de deportación, toda su familia, esposa y cinco hijos, viven en EE. UU. y son ciudadanos estadounidenses.

En el 2004, Gramajo fue deportado a Guatemala y después volvió a ingresar ese país puesto que ahí estaba su familia, ese hecho le podría causar una sentencia de prisión después de la cual sería deportado. Abogados y organizaciones promigrantes luchan porque eso no ocurra, aunque el 16 de septiembre pasado un juez le negó la libertad bajo fianza.

Medios de aquel país reportan que la detención de Gramajo se produjo semanas después de haber organizado un foro para disipar los temores por posibles redadas y en donde había invitado a personal de ICE (Inmigración y Control de Aduanas, en inglés), aunque ninguno asistió.

ICE sostiene que la detención de Gramajo se debió a una denuncia anónima que dio a conocer que residía en Houston; además, afirma que la captura se logró gracias a un operativo “de rutina” de la agencia y que Gramajo enfrenta cargos criminales por no respetar las leyes estadounidenses.

No obstante, grupos promigrantes afirman que, independientemente de las causas que derivaron en la detención de Gramajo, el temor entre la comunidad hispana se ha incrementado porque saben que hoy en día los agentes están más presionados para hacer cumplir la ley y utilizan todos los medios que tengan a su alcance para lograr tal fin.

Migrantes afrontan más obstáculos para entrar a Estados Unidos, las autoridades en ese país han anunciado medidas drásticas. (Foto Prensa Libre: HemerotecaPL)

Represalias

Walter Batres, integrante de la Red Migrante Guatemalteca, no descarta que la detención de Gramajo haya sido una represalia de las autoridades por el activismo que este practicaba en Houston.

Como ejemplo citó que este año un grupo de 50 personas todos estadounidenses fueron filmados mientras participaban en una protesta en favor de los migrantes en San Diego, California, y cuando intentaron ingresar en México salía una alerta que los identificaba como posibles patrocinadores de las caravanas de migrantes.

“Está tremendo”, asegura Batres al referirse a la situación de los líderes migrantes en EE. UU.  a pesar de que radica en California, uno de los estados considerados amigables con los extranjeros.

Sin embargo, ICE respondió a Prensa Libre que respetan “plenamente los derechos de todas las personas a expresar su opinión sin interferencias” y que esa agencia “no tiene como objetivo arrestar a los extranjeros ilegalmente presentes en base a las posiciones de defensa o en represalia por los comentarios críticos que hacen”.

Xenofobia

Otros migrantes no se animan a afirmar que ICE esté montando una especie de conspiración para detener a los líderes migrantes; aunque, de acuerdo con la versión oficial de que la detención de Gramajo fue por una denuncia anónima, no descartan la otra faceta de la problemática migratoria: la xenofobia.

Un hombre protesta en contra de las redadas de migrantes en EE. UU. (Foto Prensa Libre: AFP)

“Suele pasar, lastimosamente, que alguien nos ponga de cabeza —que denuncie— cuándo estamos metidos en este rollo. Siempre estamos llamando la atención y expuestos a represalias ya sea por grupos supremacistas o la misma ley”, señala Eddy Garrido, líder del Foro Migrante de Guatemala.

“Nosotros hemos sido amedrentados, cuando estuvo llegando mucha gente y las dejaban en las paradas del bus, una vez un grupo nos trató de amedrentar, fuimos dejar a gente a la iglesia y un pastor contó que un vecino llegó con una pistola a amenazarlos”, aseguró.

Marlon González, líder migrante en Miami

“La gente se ha envalentonado aquí. Con la retórica del presidente Trump ellos creen que tienen más derecho de expresar sus ideologías erróneas”, expuso Garrido, quien añadió que a estas personas “no les gusta que nosotros aboguemos por los migrantes”.

Sugerencia

Marlon González, dirigente de la organización Misión Guatemala USA, expuso que, aunque está por averiguarse si la detención de Gramajo fue parte de una política de ICE para amenazar a los activistas, lo más prudente es que aquellos migrantes que no cuentan con un estatus legal se abstengan de hacer activismo.

“Le diría a la comunidad que tenga cuidado, que mejor dejen a las personas que tienen documentos que lideren esta situación, y si ellos pueden cooperar que lo hagan en donde no sean visibles ni detectados porque obviamente pueden ser detenidos procesados y deportados”, explicó el líder migrante.

Respecto a la detención de Gramajo, González afirma que, según la familia, antes de su captura había recibido amenazas de que lo iban a denunciar por ser indocumentado.

Coincidió en que ahora más que nunca hay más razones para sentir temor, sobre todo porque Trump no dejará el tema migratorio porque ya prepara su reelección y sabe que el hablar del mismo en la campaña pasada le representó el triunfo electoral.

Agentes de ICE durante una redada en Misisipi. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Blanco por su activismo

El medio CNN reportó que familiares y amigos de Gramajo aseguran que su activismo en favor de los migrantes lo convirtió en blanco de ICE.

Cita declaraciones de Cesar Espinosa, de la organización Fiel en Houston para quien “algunas personas que están hablando en contra de la administración o de ICE están siendo atacadas por esas mismas agencias”.

Sin embargo, ICE niega este extremo.

En la comunicación que envió a Prensa Libre,  ICE calificó esas acusaciones de “vagas y sin fundamento”. Añade que afirmar tal extremo es “una ofensa insultante para la seguridad pública y perjudica enormemente a los miles de agentes” que arriesgan sus vidas para proteger EE. UU.

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