Muere un inmigrante salvadoreño bajo custodia de Patrulla Fronteriza de EE. UU.

Un inmigrante salvadoreño, de 32 años, detenido en Texas murió este jueves 1 de agosto en una estación de la Patrulla Fronteriza en Lordsburg, Nuevo México, informó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de EE. UU.

Antigua Estación del ferrocarril en Saltillo, Coahuila, México, utilizada por migrantes para viajar a lomo de "la Bestia" rumbo a la frontera estadounidense. (Foto Prensa Libre: EFE).
Antigua Estación del ferrocarril en Saltillo, Coahuila, México, utilizada por migrantes para viajar a lomo de "la Bestia" rumbo a la frontera estadounidense. (Foto Prensa Libre: EFE).

La agencia federal señaló en una declaración que el indocumentado había sido detenido y puesto bajo custodia la noche del miércoles 31 de julio en la estación tejana de El Paso y que luego, mientras era procesado en Lordsburg, “cayó en problemas médicos”.

“Los intentos por revivir al individuo no tuvieron éxito” y fue declarado muerto la madrugada de este jueves, informó CBP mediante un comunicado, en el que también expresó sus condolencias a la familia del salvadoreño y reiteró su compromiso con “la salud, la seguridad y el trato humano” de quienes están bajo su custodia.

Investigan deceso

Luego de la muerte del inmigrante, cuya identidad no ha sido difundida, la Oficina de Responsabilidad Profesional de la agencia federal ha comenzado una investigación sobre el deceso, del que se ha informado al Departamento de Seguridad Nacional y al Gobierno de El Salvador, entre otros.

En el último mes se ha reportado la muerte de por lo menos 10 inmigrantes indocumentados en la frontera de Arizona, Nuevo México y Texas, entre ellos figura una mujer y tres niños, cuyos cuerpos fueron hallados en la línea limítrofe de Nuevo México, así como una niña de 7 años proveniente de la India y que murió en Arizona.

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Símbolo de la crisis

De igual modo, figuran el salvadoreño Óscar Alberto Martínez, de 25, y su pequeña hija Valeria, de tan solo 23 meses, cuya imagen flotando boca abajo en la orilla del lado mexicano del río Bravo se convirtió en el símbolo de una crisis humanitaria que empeora día a día.

De acuerdo a cifras de CBP, durante el año fiscal 2018, que terminó en septiembre del año pasado, murieron 283 inmigrantes indocumentados a lo largo de la frontera entre EE. UU. y México, 96 de estos en el sector del Valle del Río Grande (Texas).