Conflictos en la Presidencia podrían incidir en la gobernabilidad, opinan expertas

La falta de madurez política podría ser una razón que explique los conflictos entre los altos funcionarios del Ejecutivo y podría redundar en problemas de dirección en el Gabinete, explican analistas.

Alejandro Giammattei preside la reunión del Consejo de Ministros, con la presencia del vicepresidente Guillermo Castillo. (Foto Prensa Libre: Presidencia)
Alejandro Giammattei preside la reunión del Consejo de Ministros, con la presencia del vicepresidente Guillermo Castillo. (Foto Prensa Libre: Presidencia)

Analistas consultados por la disputa del binomio presidencial resaltaron en un primer punto que los dos, Giammattei y Castillo, demostraron inmadurez política, ya que aunque tengan diferencias personales lo que debe de prevalecer es el compromiso que hicieron en campaña y cumplir con la confianza de la población que les dio su voto para la administración pública.

Geidy de Mata, directora del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Ipnusac), resaltó que quien debe de ser la mano derecha del presidente es su vicepresidente, por lo que Giammattei tiene que evaluar con quien se está rodeando.

“Yo creo que la gente que está alrededor del presidente le ha obstaculizado la visión estratégica que debe de tener él como líder, un líder que se hace acompañar de todo un equipo de trabajo, con capacidad y experiencia, que tiene el arte de discutir, de debatir para tomar las mejores decisiones”, refirió.

Para la experta también es momento de evaluar al propio gabinete para saber quiénes están dando aportes a los problemas de nación y quienes no, “es el momento en que el presidente evalúe su gabinete, lo que requiere el pueblo de Guatemala es gente con capacidad, experiencia y trayectoria que pueda hacerle frente a los retos y desafíos; no es a través de posturas clientelares, de amigos de su confianza, que va a lograr resolver estos problemas que son complejos”.

Dificulta la gobernabilidad

El mejor escenario es que el binomio presidencial resuelva sus diferencias, pero de no ser así expertos prevén problemas de gobernabilidad y en la gestión pública, ya que no habrá una coordinación entre los funcionarios de mayor envergadura.

“Pocos vicepresidentes tienen el nivel de funciones y atribuciones que le asigna directamente la Constitución, no es solo un vicepresidente que solo debe de suplir al presidente temporal o permanentemente, sino que le da una función muy importante que yo creo, que en la situación actual, es un posicionamiento calculado del vicepresidente para hacer del conocimiento público estas diferencias, el vicepresidente tiene funciones muy importantes que hay que dejarle que las pueda trabajar con libertad y responsabilidad”, explicó Raquel Zelaya, presidenta de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies).

Quienes quedan al medio del problema, según ella, son los ministros, “yo creo que  ponen en complicaciones a los ministros porque tienen atribuciones de cara al presidente y vicepresidente, yo creo que se va a imponer la suficiente madurez y sentido del manejo histórico que tienen para poder superar un distanciamiento público, que ya se venía rumorando, para entrar a una fase de entendimiento y ambos al respeto de cada uno, porque como equipo le prometieron al pueblo de Guatemala un plan de gobierno”.

Zelaya mantiene una buena expectativa a que esta discusión será pasajera y que  el presidente y vicepresidente lograrán llegar a los acuerdos políticos y madurez para desenvolver de manera efectiva su trabajo.

Síntomas previos

La diferencia de criterios entre ambos funcionarios no es inédita. No responde a un arranque de cólera del vicepresidente ni a una provocación directa del mandatario, ya que en otros momentos ha sido evidente un distanciamiento.

La primera manifestación, al menos pública, de las diferencias entre ambos se remonta a mayo, cuando Giammattei lanzó críticas al Seguro Social porque no quería colaborar, según él, con la atención a pacientes de covid-19 y eso recargaba el sistema de salud.

Mientras el mandatario arremetía en cada comparecencia contra las autoridades del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (Igss), Castillo visitó el hospital Juan José Arévalo Bermejo, en la zona 6, y al final de la visita, en conferencia de prensa, dijo sentirse “complacido” con la institución.

El vicepresidente Guillermo Castillo durante una visita de cortesía al hospital del Igss de la zona 6. (Foto Prensa Libre: Igss)

“Me agrada mucho saber que se tiene un área específica de aislamiento para atender a madres embarazadas que pudieran resultar contagiadas. Eso da la certeza de que el Igss se está adelantando a cualquier situación”, enfatizó.

Ese mismo mes, Castillo marcó distancia con el presidente cuando, a nombre propio y del Gobierno, ofreció una disculpa pública a los médicos del hospital temporal del Parque de la Industria por el atraso en los pagos.

Tan solo unas horas antes, el entonces ministro de Salud Hugo Monroy había responsabilizado a los facultativos de provocar los atrasos por incumplimiento de trámites administrativos.

En julio, Giammattei salió al paso y en un mensaje oficial ofreció todo el apoyo a Castillo, cuando la Corte Suprema de Justicia admitió para su trámite una solicitud de desafuero contra el vicepresidente, que al fin fue desestimada por la Corte de Constitucionalidad.

“No he tenido acceso a los documentos que dieron origen al mismo, pero lo que sí puedo indicar con absoluta certeza es que el señor vicepresidente ha dirigido las instituciones a su cargo con la mayor responsabilidad, entrega y dedicación”, dijo Giammattei en su mensaje televisado que cerró con la frase “Willy, contás conmigo”.

Hace poco más de un mes, el 26 de agosto, Castillo publicó un tuit en el cual anunciaba su visita a Chiquimula y resaltaba la importancia de hacer el viaje por carretera y no en helicóptero para conocer los problemas del país.

“(…) Rico llegar a cualquier lugar en helicóptero sin entender lo que siente la población. Juntos saldremos adelante si entendemos lo que todos sufren a nivel de país”, escribió Castillo.

En actividades oficiales también se ha visto un marcado alejamiento del vicepresidente de espacios que le corresponden. Por ejemplo, hace una semana el Ministerio de Economía presentó el plan de reactivación económica y Castillo no fue invitado, cuando es la Vicepresidencia la la que coordina el gabinete económico.