Política

Congreso sesionará hasta el próximo año y deja varios temas pendientes

La comisión permanente del Congreso intentó esta semana, en dos oportunidades -lunes y martes-, convocar a una sesión extraordinaria para este miércoles 18 de diciembre. Sin embargo, por falta de consensos para los temas que podrían conocerse y aprobarse esta no se llevará a cabo.

El Congreso reinicia labores el 14 de enero próximo. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El Congreso reinicia labores el 14 de enero próximo. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Debido a la falta de consensos entre los diputados y a que los trabajadores del Organismo Legislativo tendrán descanso a partir del lunes 23 de diciembre y regresarán a sus labores el 6 de enero 2020, se descarta una sesión extraordinaria en lo que queda de este año.

El tercer secretario del Congreso, Juan Ramón Lau, indicó que no habrá sesiones esta semana, pero no descarta que se pueda concretar para el próximo lunes 23 de diciembre; aunque ya no habrá personal que los auxilie por el descanso laboral.

El politólogo de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), José Carlos Sanabria, considera que esta legislatura deja una agenda que se puede considerar como regresiva, pues se había avanzado y fortalecido en algunas áreas, y poca producción legislativa.

“Estos dos aspectos plantean un escenario de retos para el próximo Congreso, el cual tendrá la tarea de recuperar la confianza y la credibilidad de la ciudadanía ya que en este organismo radica la soberanía popular y en este caso es necesario que el Congreso, con sus acciones, recupere la confianza, y, por otro lado, es fundamental que los diferentes bloques promuevan una agenda que fortalezca el sistema democrático”, dijo Sanabria.

El experto considera que en materia de fortalecimiento institucional no hubo reformas a la Ley de Contrataciones del Estado, Ley de Servicio Civil, y, aunque se aprobó una reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, todavía hay una agenda rezagada en esa materia.

“En materia económica no se aprobó la ley de competencias y de otras iniciativas que promuevan el desarrollo económico. Tampoco se dio la reforma constitucional en materia de justicia y hay otras leyes como la del Sistema Penitenciario y otras que están ahí, que han tenido diferentes niveles de avance, pero ojalá que los acuerdos en el Congreso hagan avanzar una agenda”, señaló el politólogo.

La diputada Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala no quiso calificar a esta legislatura como la peor de la historia, porque sería injusto. “Hubo diputados que trataron de hacer su esfuerzo y no se reconoce, y las generalizaciones son las que han hecho daño al país”.

“Fue una legislatura que nos quedó a deber, en donde hubo muchos compromisos de tipo social que no se cumplieron, más se dispersó en una agenda de pugnas y enfrentamiento y confrontación, arrastrada un poco por la influencia del Ejecutivo, que estuvo los cuatro años pelando con organismos internacionales”, manifestó Montenegro.

Además, la parlamentaria señaló que es bueno reconocer que es una legislatura que tuvo muchas fallas. “Hubo muchos errores, es bueno reconocer que hubo un grupo de personas que tratamos de evitar un daño colateral, aunque por ser minoría nos fue complicado”, manifestó.

Carlos Barreda, de la bancada de la Unidad Nacional de la Esperanza, manifestó que esta legislatura tuvo un buen inicio cuando fue presidida por esa organización política. No obstante, considera que se puede partir en dos momentos, uno de compromiso y apoyo a la agenda contra la corrupción y la impunidad y otro, cuanto ocurre un viraje en contra de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala y la agenda pro justicia.

“Se aprobaron más de 50 decretos legislativos, donde se aprobaron las reformas a la Superintendencia de Administración Tributaria, al Ministerio Público, la Carrera Judicial, la reforma electoral, las reformas al Congreso, es una legislatura que tiene blancos y negros, en el sentido de que tiene un primer momento con la agenda de combate a la corrupción e impunidad. Y lo que se da en su segundo momento es una contra reforma o intentos de regresión”, señaló Barreda.

El diputado asegura que el trema más importante aprobado fue la alimentación escolar y que se aumentaron las pensiones para jubilados.

Mientras que el diputado Raúl Romero, designado por el gobierno de Alejandro Giammattei como ministro Desarrollo Social, considera que esta legislatura fue de transición, por los acontecimientos que vivió Guatemala en los últimos años, pues “era una legislatura que tenía que introducir algunos cambios que permitieran reformas al Estado, incluso se plantearon reformas constitucionales”.

“Creo que se lograron algunas cosas y otras no, quedó una agenda pendiente que deberá retomarla la novena legislatura el año entrante, si verdaderamente queremos un Estado más eficiente y transparente y que dé solución a los problemas que tiene el país”, refirió.

Romero señaló que desde 1986 no ha habido una legislatura que logre a cien por cien cubrir las expectativas de la población y llenar a cabalidad las reformas de leyes que se necesitan.

“Las funciones del Congreso no solo está en legislar, es también fiscalizar, por lo tanto ese trabajo fue importante”, concluyó Romero.

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