Congreso terminará el 2021 sin tener dictamen de reformas a la Ley Electoral

Aunque el transfuguismo sigue siendo un punto fuerte de discusión los diputados se ausentaron a las reuniones para definir la línea de cambios a la ley.

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Los cambios a la Ley Electoral para ser aplicados en las próximas elecciones deben cobrar vigencia antes de enero de 2023. Fotografía: Prensa Libre.
Los cambios a la Ley Electoral para ser aplicados en las próximas elecciones deben cobrar vigencia antes de enero de 2023. Fotografía: Prensa Libre.

La Comisión de Asuntos Electorales del Congreso incumplió con su plan de trabajo: tener un dictamen de reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) antes que terminara el período de sesiones.

La Comisión buscaba el dictamen en su última sesión, el pasado miércoles, pero la inasistencia de los congresistas impidió que la sesión se desarrollara.

Aunque hubo convocatorias y reuniones, los diputados no asistieron a las sesiones para ensamblar una propuesta que reuniera el punto de vista de todos los sectores nacionales.

En los últimos dos meses, la mesa de trabajo se reunió con el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), la Asociación en Investigación y Estudios Sociales (Asíes), Movimiento Cívico Nacional (MCN), así como con otras organizaciones sociales y tanques de pensamiento.

Algunas de las propuestas presentadas van en la línea de abrir los listados para candidatos a diputados, permitiendo a los votantes elegir a un legislador y no someterse a la nómina propuesta por cada partido político.

La idea del transfuguismo tampoco queda de lado, ya que hay quienes consideran que las reformas del 2016 fueron excesivas, dejando en una situación complicada a los políticos cuyos partidos sean cancelados.

Mejorar la dinámica de pauta electoral y los mecanismos de fiscalización son otros elementos que se discutieron a lo interno de la Comisión de Asuntos Electorales, pero no fue posible concretar una propuesta en 2021.

La necesidad de reformas a las normas electorales hizo que recientemente también se pronunciara el sector empresarial. La Cámara de Industria de Guatemala (CIG) emitió un comunicado explicando que las reformas son una oportunidad para que los ciudadanos puedan elegir de forma nominal a los diputados y establecer mejores mecanismos de transparencia.

Cualquier trabajo que haga el próximo año el Congreso será contra reloj, si quiere que las reformas entren en vigor para la próxima contienda, que comienza en enero del 2023. De lo contrario, se tendría que esperar otros cuatro años.

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Desinterés

“Ya estamos contra el tiempo”, reconoció Lorena de León Teo, presidenta de la Comisión de Asuntos Electorales alser cuestionada por la ausencia de un dictamen a la ley electoral.

La congresista explicó que se siente satisfecha porque le dieron voz a la sociedad con múltiples sesiones de trabajo, en donde cada una de sus observaciones fue tomada en cuenta, pero para obtener un dictamen se requiere de la colaboración del mayor número de legisladores posible.

“He tenido la dificultad con la falta de quorum. La ley lo establece y yo no puedo tomar una decisión sola, hay temas muy importantes, pero no lo puedo tomar como presidenta sola, me ha sido imposible”, refirió De León.

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Quien comparte el mismo criterio es Rodolfo Neutze, integrante de la mesa de trabajo, quien reconoció el trabajo de la presidenta, aunque fue más duro al criticar a sus colegas al señalar que no hubo voluntad política para conseguir los cambios a la ley electoral.

“Es preocupante, porque esta ley es fundamental para la democracia y se queda nuevamente sin revisar. El otro año será más difícil”, refirió.

Los temas fuertes y polémicos siguen estando en el ambiente, según Román Castellanos, quien también integra la Comisión y considera que aún no está definido qué temas se van incluir en una posible propuesta.

“Los miembros de la Comisión tiene posturas adversas en torno a algunos temas, unos más a favor del transfuguismo y otros de regular todo lo relacionado a las pautas, incluso lo vinculado al financiamiento y su fiscalización. Hay varios temas que se están incorporando a la propuesta de iniciativa y que siguen surgiendo. De momento no se tiene claro qué se podría incluir en un dictamen, pero estos son temas presentes en la discusión”, manifestó.

Los escenarios posibles

  • Aprobación exprés

El próximo 14 de enero se renueva la Junta Directiva del Congreso, que durante las primeras semanas va a definir a qué bancadas les asigna cada una de las comisiones de trabajo, incluida la de Asuntos Electorales.

La Comisión podría retomar actividades en febrero, pero si existen cambios en sus integrantes podría entorpecer la elaboración del dictamen de las reformas.

En este escenario, los diputados tendrían que agilizar su trabajo para tener un dictamen que se discuta en primera y segunda lectura, para después recibir el aval de la Corte de Constitucionalidad; todo cambio para ser aplicado a las próximas elecciones debe quedar vigente antes de enero del 2023.

  • Si dictamen

Una estrategia que podrían utilizar los diputados que pretenden modificar la Ley Electoral y de Partidos Políticos sería en una sesión, en período extraordinario o ordinario, a través de una moción privilegiada, soliciten dispensar la iniciativa de dictamen.

De esta cuenta, el pleno podría conocer la propuesta y discutirla directamente, en primera y segunda lectura, para luego enviar el documento a consulta a la Corte de Constitucionalidad. La Corte no tiene plazo para devolver su opinión y al hacerlo, el Congreso ya podría conocer de nuevo la iniciativa, hacerle los ajustes y aprobarla en su tercera lectura y redacción final.

  • Sin modificaciones

Otro escenario visible ante la indiferencia de los congresistas por asistir a las sesiones de la Comisión de Asuntos Electorales, es que no hagan cambios, lo que significaría que las elecciones del 2023 serían bajo las mismas reglas que los comicios del 2019.

La Ley Electoral, a criterio de organizaciones sociales y tanques de pensamiento, sí necesita cambios, pero siempre que se centren en reforzar la ley y evitar ciertos abusos que se pudieron plasmar en los cambios del 2016.

Entre las reformas más urgentes, según han manifestado distintos sectores, está el abrir la lista de diputados, de manera que se vote por personas y no por bancadas.