Jimmy Morales y Arzú Escobar apelan a la no injerencia en conmemoración de la Firma de la Paz

En la conmemoración del 22 aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, la secretaria de la Paz, Lourdes Xitumul, llamó a la comunidad internacional a no dejar de cooperar con el país, pero minutos después el presidente del Congreso, Álvaro Arzú Escobar, y el presidente Jimmy Morales hablaron de evitar la injerencia y tutelaje de las elecciones de 2019.

Álvaro Arzú Escobar, presidente del Legislativo, dirige un discurso en el Patio de la Paz. (Foto Prensa Libre: Óscar Rivas)
Álvaro Arzú Escobar, presidente del Legislativo, dirige un discurso en el Patio de la Paz. (Foto Prensa Libre: Óscar Rivas)

Tanto Arzú Escobar y Morales apelaron a la no intromisión extranjera, un discurso en el que han coincidido desde 2017.
 


El primero en dar su discurso fue Arzú Escobar. “Hay que distinguir entre una paz verdadera y una paz falsa o aparente”, dijo.
 
Añadió: “Cuando los dirigentes de una nación o de una organización internacional creen saber qué deben hacer los ciudadanos de otra nación, se rebasa esa frontera del respeto que, en buena medida, define lo que es una paz verdadera”.
 
“Por lo general, estas acciones de intervención se realizan por razones ideológicas. Estos dirigentes internacionales creen que la forma en que ellos piensan y viven tiene un valor absoluto y que, por tanto, así deberían vivir todas las personas del planeta. No se dan cuenta que esos valores, esas creencias y formas de ser y vivir, solo son válidas dentro del marco histórico, social y cultural de su sociedad”, añadió el congresista.
 
Arzú Escobar aseguró que estas personas extranjeras “no pueden ver que cuando esa ideología es impuesta en una sociedad distinta, esta se convierte en un factor de disociación, desequilibrio y conflicto social”.
 

Presidente Jimmy Morales y vicepresidente Dr. Jafeth Cabrera Franco participan en la conmemoración de los 22 años de la Firma del Acuerdo de Paz Firme y Duradera #22AñosDePaz ?️

Publicado por Gobierno de Guatemala en Sábado, 29 de diciembre de 2018

Aseguró que eso provoca que las familias se dividan, las instituciones se debiliten, la autoridad se cuestione y todo esto se convierte en un proceso que tiende a una crisis que culmina con el enfrentamiento y la paralización de la sociedad”
 
“Ese es el momento ambiguo que vivimos en Guatemala. Vivimos una paz que cada vez es menos verdadera, que cada vez es más una paz aparente”, aseguró el congresista, quien posteriormente dio a conocer el contexto en el que se firmaron los Acuerdos de Paz.
 
Posteriormente el legislador añadió que “la paz no se construye convirtiendo la memoria en la fuente del rencor y el resentimiento y convirtiendo la política en una búsqueda ciega de reivindicación e imposición”.
 
“La paz no se construye separando los estamentos étnicos de una sociedad ni cercenando partes enteras de una historia compartida. Nadie puede pretender ser el dueño o el intérprete elegido del destino de una sociedad. La paz no se construye desde la violencia radical del mesianismo político. La paz no puede construirse pensando que los principios políticos globales pueden substituir las normas particulares prescritas por una tradición y una historia que nos identifica como pueblo”, destacó Arzú Escobar.
 
En la parte final de su discurso el presidente del Organismo Legislativo hizo énfasis en las palabras que pronunció su padre Álvaro Arzú Escobar, cuando fue presidente en 1996 y precisamente el día que se firmaron los Acuerdos de Paz.
 
“Sirvan estas palabras para demandar que se nos respete como un país libre, como pueblo soberano y único responsable de su destino y así como la paz se firmó por decisión de los guatemaltecos, somos los guatemaltecos, sin injerencia alguna, los que forjamos y tomamos nuestras propias decisiones”, finalizó Arzú Escobar.
 
Posteriormente el mandatario Jimmy Morales subió al podio y comenzó a pronunciar su discurso, el cual comenzó al decir que “somos los guatemaltecos, los nacidos en esta tierra y también aquellos que han nacido lejos pero son hijos de guatemaltecos, los responsables de construir la Guatemala que queremos”.
 
Dijo que ha leído libros como “La guayaba tiene dueño, del señor Serrano” (Jorge Serrano Elías, autor del autogolpe de 1993) y la autobiografía del expresidente Álvaro Arzú.
 
Luego de hacer varias alusiones a lo que “significa vivir” se enfocó en las dos primeras palabras del himno nacional. “Guatemala Feliz, una frase que es una idea completa en sí misma”, dijo el mandatario quien señaló que esto debe ser en un lugar “donde haya paz, prosperidad, desarrollo, que no se fundamente en el establecimiento del otro”.
 
El presidente hizo énfasis posteriormente en el expresidente Arzú Escobar y leyó varios párrafos de una biografía del fallecido mandatario particularmente en donde se narra cómo fue que logró pactar la paz con las fuerzas guerrilleras.
 
Posterior a recordar que la paz debe ser motivo para recordar los momentos difíciles y la época a la cual nunca se debe volver el mandatario insistió en que nada debe dividir a los guatemaltecos y todos deben “procurar la unidad nacional”.
 
“La justicia es algo que debemos construirla todos los días no de forma selectiva, de forma tal que podamos ser ejemplo. Y solo cuando nuestras instituciones actúen con objetividad que seremos ejemplo”, afirmó Morales.
 
Posteriormente enfocó su discurso en que Guatemala está en vísperas de un proceso electoral y destacó que el país ha sido un ejemplo de democracia y que esto debe hacerse “sin ayuda ni intromisión de nadie”.
 
“Así que ahora que estamos en vísperas de un proceso electoral lo único que pido es que las elecciones generales sean democráticas y libres de cualquier tutelaje nacional o incidencia extranjera”, aseveró el presidente.
 
Morales siguió con su discurso y agregó que está seguro que la mayoría de los guatemaltecos apuestan por una Guatemala en Paz, pero que “lamentablemente” hay algunos que dividen al país y seguramente “son personas que no aman a Guatemala”.
 
“Han hecho llamados a levantamientos, conste que son extranjeros y bajo la sombrilla de Nacionales Unidas. No se vale… y el silencio también es condenable, porque no se vale”, aseveró Morales.
 
Apuntó que que está consciente de que de que faltan cosas por hacer por el cumplimiento de los Acuerdos de Paz, pero que el Gobierno está comprometido, en desarrollar una agenda que busque cumplir con esos objetivos.

No hizo mención alguna a Jakelin Caal ni Felipe Gómez, los dos niños migrantes que murieron este mes bajo custodia de la Patrulla Fronteriza cuyos padres huían de la pobreza, ni al aumento de deportaciones, que este año marcaron récord. Por último deseó felices fiestas de fin de año a los invitados al acto.

Dos niños efectuaron el acto del cambio de la Rosa de la Paz, tras lo cual se fotografiaron junto a Morales, el vicepresidente Jafeth Cabrera y Arzú Escobar.

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