“En este país falta el sentido del deber en los funcionarios”

Thomas Carter dejó de ser embajador del Reino Unido en Guatemala el 31 de octubre, y en su lugar asume su esposa, Carolyn Davidson, quien era embajadora británica en Honduras. Ahora, Carter será embajador británico para el vecino país.
El diplomático comenta sus impresiones del sistema político guatemalteco.

Thomas Carter concluyó su gestión como embajador británico. (Foto Prensa Libre: Esbin García)
Thomas Carter concluyó su gestión como embajador británico. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

¿Cuál es el balance que hace del tiempo que estuvo en Guatemala?

Llegué en el 2015, al momento justo de todos los cambios. Vi de una vez que no me iba a aburrir en este país, y han sido dos años y cuarto muy interesantes. Yo llegué en esta crisis del 2015, y pienso que Guatemala sabía de estos acontecimientos de una manera muy positiva, pienso que el mensaje fue muy claro, que se trataba de un país que quería poner la lucha contra la corrupción en primer lugar, y eso fue realmente el tema de todos los hechos históricos del 2015.


También el nuevo presidente entró habiendo hecho campaña sobre la lucha contra la corrupción.
Pienso que la impresión que tuvimos en el exterior, en Inglaterra, por ejemplo, de Guatemala en esta época, fue muy positiva porque se trataba de un país que estaba haciendo la lucha contra la corrupción.

Ahora entramos en esta nueva crisis que empezó a finales de agosto, y no sé todavía si es la segunda etapa de la misma cosa o si es algo un poco diferente, de pronto es un poco más complejo esta vez. Pienso que no hemos salido de esta crisis todavía, y no sabemos exactamente a dónde va a llegar.

La otra cosa que es muy diferente es que no se trata ahora de una época de elecciones. Faltan más o menos dos años para las próximas elecciones, es una situación política diferente.
Pienso que la situación es fluida, es dinámica, y tiene varios aspectos nuevos.

¿Cuáles son los hechos que más recuerda?

Muchas cosas. Yo pienso. Miremos las cosas desde el punto de vista británico. ¿Por qué hay una embajada británica aquí en Guatemala? Queremos ayudar al país a desarrollar y yo puedo decir que hay que crear en este proceso de desarrollo, prosperidad para el país.
La única manera, según el gobierno británico, de crear esta prosperidad, es a través del sector privado, porque para estimular a la economía hay que hacerlo a través del sector privado, y es por eso que nos parece tan importante la lucha contra la corrupción, porque un sector privado no puede funcionar de manera normal con corrupción. Los inversionistas extranjeros tienen miedo de la corrupción.
Entonces, queremos estimular la actividad económica. ¿Cuáles son mis memorias de estos dos años? Visitando algunas empresas guatemaltecas, he tenido el honor de visitar empresas industriales, agrícolas, de azúcar, café, banano, y también empresas de minería, y todos me han dejado con la impresión muy fuerte de ser empresas excelentes, de clase mundial.
En el sector privado el país tiene algo muy especial.
En mi opinión, es una lástima que esta gente excelente del sector privado no se involucre un poco más en la política del país, porque me parece que hay otro grupo u otra clase de personas que trabajan en puestos más políticos, y los del sector privado no quieren mezclarse en eso, y son gente excelente.
La otra impresión muy positiva es la gente de este país. Cuando he podido viajar a otros lugares o ciudades, siempre me han recibido de manera muy cálida, y pienso que es algo que siempre estará en mi mente.
También de las comunidades indígenas. Es muy fácil olvidar un poco a estas comunidades tan importantes para el país. La cultura maya tiene una historia muy larga y todos conocemos las ruinas de la antigua civilización maya, pero las comunidades indígenas actuales también tienen mucho que ofrecer a este país. Es un recurso que no está siendo bien utilizado en este momento. La riqueza de la cultura maya, los 22 idiomas mayas, es algo excepcional y algo de Guatemala que no tiene ningún otro país. No pienso solo en temas turísticos, sino para la sociedad en su realidad, es algo muy positivo.
 
¿Cuáles cree que son los retos más importantes para el país en el corto plazo?
Los retos siguen siendo los mismos: la pobreza, la desnutrición crónica, la salud y educación, hay demasiada violencia, extorsiones, y la infraestructura, que es tan importante para tener una economía que funcione bien, es una de las primeras demandas de inversionistas extranjeros. Claro, también la lucha contra la corrupción.
Uno de los retos más grandes es la conflictividad. Hay dos aspectos, una larga historia de conflictividad en el sector extractivo, sector hidroeléctrico, y hay que tener un diálogo mucho más abierto entre los dos lados para tratar de solucionar esta conflictividad, porque está dañando mucho al desarrollo del país, a la posibilidad de hacer inversiones, a desarrollar la industria del país.
Por ejemplo, es inaceptable tener comunidades viviendo al lado de empresas hidroeléctricas que no tienen acceso a la electricidad. Hay cosas sencillas, hay que tener una solución para este tipo de situación. Las comunidades locales tienen que tener un beneficio de la inversión que se está haciendo, y con este beneficio se puede cambiar mucho y reducir el nivel de conflictividad.
Hablando de conflictividad, la situación actual y crisis política también hay un riesgo de conflictividad. Hay que tratar de empezar un diálogo entre las dos posiciones más extremas para lograr ponerse de acuerdo de cómo va a desarrollarse esto. Veo riesgos de conflictividad en varios lugares, y mi mensaje es más diálogo.

 ¿Cómo ha visto la lucha contra la corrupción y quiénes son los actores que ha visto más activos en este combate?

Mucha gente habla de la Cicig y la Comisión es algo muy especial, que no tiene otros países, y tiene un líder excepcional en Iván Velásquez, su liderazgo es increíble, la energía que pone en desempeñar sus funciones es excepcional. Pero no está actuando solo, está actuando con el Ministerio Público, el cual se ha convertido en una institución guatemalteca muy fuerte.
Hemos hablado de la falta de institucionalidad en el país, pero el Ministerio Público, bajo el liderazgo de Thelma Aldana la fiscal general, es una institución muy impresionante. Entonces, ambos están, con otros actores o grupos como la Contraloría General de Cuentas, haciendo realidad la lucha contra la corrupción.

 ¿Cuáles podrían ser los efectos si ese esfuerzo se desacelera?

Yo espero que eso no va a pasar. Pienso que el pueblo guatemalteco está convencido de la necesidad de continuar la lucha contra la corrupción. El sector privado también está convencido que la lucha contra la corrupción es esencial para atraer inversionistas extranjeros y permitir a la economía funcionar de manera normal.
El presidente mismo nos ha dicho que está comprometido en seguir la lucha contra la corrupción. Lo que yo veo alarmante fue la decisión tomada por muchos diputados en el Congreso, recientemente, para tratar de pasar leyes que estaban a favor de la impunidad, y eso es alarmante. Pienso que hay un problema con el Congreso en este momento.

¿Cuál es la importancia de la estabilidad política en el país?

Es un país bastante estable, tiene instituciones fuertes, algunas un poco más débiles. Como dije, tiene un sector privado muy fuerte también. La Corte de Constitucionalidad se ha mostrado muy activa y fuerte. El país tiene un sistema de equilibrio de poderes bien avanzado y eso es tan importante porque la gente necesita tener una certeza jurídica y transparencia en lo que está haciendo el gobierno. El país tiene un equilibrio de poderes.

 ¿A como está el país ahora, es atractivo para las inversiones?

Yo pienso que el potencial es muy atractivo, tiene mucho potencial, tiene gente joven, en algunos niveles con buenos de educación, trabajadora, eso es todo muy positivo. Pero muchas empresas extranjeras esperando un rato antes de tomar decisiones de si van a invertir o no en el país, porque la situación actual de incertidumbre les afecta, y entonces están demorando sus decisiones.
A nivel macro el país sí es muy atractivo. Es el país más grande de América Central, potencial para exportaciones hacia México, Estados Unidos, Europa y Latinoamérica. Por lo menos las empresas británicas están pensando “no voy a decidir todavía, voy a esperar un año o dos años más, de pronto hasta las próximas elecciones”.

¿Qué hace falta para ser más atractivos a inversiones?

Una cosa que falta en este país es el sentido del deber de los funcionarios públicos. En mi país un diputado, un ministro de gobierno, un alcalde, tiene en su mente la idea de servir a la gente, y no he visto eso tan fuerte en este país.
Entonces, me gustaría que los funcionarios tuvieran un sentido más desarrollado del deber, de servir a la gente.
Hablando otra vez de los diputados, en mi país también hemos tenido casos de corrupción en el Reino Unido, incluyendo en el Congreso, pero se trataba de abuso de viáticos, por ejemplo, pero estos diputados fueron despedidos y ya no son diputados. Eso pasó porque no tenían esta protección de la ley que tienen aquí, la inmunidad.
Una cosa que no entiendo como extranjero, de pronto hay razones muy buenas, es ¿por qué tienen que tener los diputados, los alcaldes, los ministros, los funcionarios, esta inmunidad? Porque si su trabajo es servir a la gente, al pueblo guatemalteco, no necesitan protección, porque están haciendo cosas buenas. La gente que necesita protección son gente que está haciendo cosas malas.
Esa es una cosa que, en mi opinión, hay que tratar de cambiar.

Mencionó el involucramiento del sector privado en política, pero aquí se ha dado que muchas empresas financian a partidos, y cuando el político llega al poder, devuelve favores, ¿cómo evitarlo?

Mi respuesta es muy sencilla, hay que tener una ley fuerte de financiamiento de campañas políticas y partidos políticos, y pienso que el Congreso está considerando un borrador de ley, trabajando con el Tribunal Supremo Electoral, y hay que buscar una solución porque las condiciones actuales no son idóneas y hay posibilidad de abuso de financiamiento.

¿Qué puede decir de los lazos económicos entre Guatemala y el Reino Unido?

Las exportaciones en ambas direcciones van creciendo, no son muy grandes, son alrededor de US$200 millones en ambas direcciones, pero las exportaciones de Guatemala hacia el Reino Unido han crecido mucho, sobre todo con el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europeo y Centroamérica.
Las exportaciones de Guatemala son casi todos productos agrícolas, como café, azúcar, flores, verduras, banano, fresas y otras frutas, y eso está creciendo mucho. Es un mercado creciente.
Me gustaría atraer más inversionistas y más exportadores británicos a este país, y están mirando con interés, pero piensan que no es el momento justo para hacer inversiones en este momento por esta situación política, pero estamos en vías de formar la Cámara de Comercio británica aquí, para aprovechar las oportunidades que hay, porque hasta el momento no hemos tenido una cámara de comercio bilateral, y pienso que hay mucho interés en este asunto.

¿Cómo podría cambiar esa situación en los próximos años con el Brexit?

El año pasado el pueblo británico tomó la decisión de salir de la Unión Europea, la famosa decisión de Brexit. Todavía no es muy claro exactamente cuándo va a entrar en vigor. En teoría la fecha de la salida del Reino Unido de la Unión Europea es en marzo del año 2019, pero ahora estamos hablando de un período de transición después de 2019 de, quizá, dos años de duración.
Entonces, no sabemos exactamente cuándo vamos a ver los cambios, pero una cosa que sí vamos a tener que cambiar es el Acuerdo de Asociación porque vamos a necesitar un acuerdo bilateral entre el Reino Unido y Guatemala para reemplazar el acuerdo actual multilateral entre la Unión Europea y los seis países de Centroamérica.

¿Esto implicará nuevas negociaciones?

Sí. Ya hemos empezado a hablar con el ministerio de Economía sobre todo, también el ministerio de Relaciones Exteriores. El mes entrante viene un experto británico en negociaciones de política de comercio a Guatemala para hablar de eso con el ministerio de Economía.
La idea es que antes de la salida del Reino Unido de la Unión Europea es tener listo un nuevo acuerdo bilateral para no tener un Cliff Edge como dicen, y tener una salida suave.
Pero yo pienso que la Brexit no puede tener solamente desafíos sino también ventajas para Guatemala, con menos regulaciones. Es posible que vayamos a ver un crecimiento bastante rápido del comercio bilateral, por lo menos lo espero. Mucha gente tiene un poco de miedo por la incertidumbre, pero tengo la confianza que lo vamos a solucionar y hacerlo a tiempo y tener un acuerdo bilateral que corresponde a las necesidades de todos los exportadores guatemaltecos y británicos.

El otro año será el referendo en Guatemala por el diferendo sobre Belice, ¿Qué espera de este proceso?

Estamos felices que el país ha tomado la decisión finalmente de tener esta consulta popular. Hemos apoyado desde hace muchos años la idea de que ambos países manden este diferendo territorial a la Corte Internacional de Justicia para buscar solución definitiva. Apoyamos este proceso y para permitir que este proceso empiece, hay que tener una consulta en Guatemala y una consulta en Belice.
La única cosa que me preocupa un poco es el timing de esta consulta. Yo espero que la situación política actual en este país no va a afectar a esta consulta, pero estoy muy feliz y aplaudo la decisión del Congreso y del Tribunal Supremo Electoral, de hacer la consulta en marzo del año entrante.

¿Cómo ha visto el entusiasmo de Belice de, por lo menos, marchar al mismo ritmo que Guatemala por solventar el diferendo?

No puedo hablar por Belice, es un país totalmente independiente y hay que dejarles a ellos hablar. Pero pienso que también van a hacer este referéndum y están ya convencidos también de la necesidad de mandar el diferendo a la Corte Internacional, entonces tengo mucha confianza en este proceso.