Estos son los cuatro ejes de la agenda de William W. Popp, próximo embajador de Estados Unidos en Guatemala

Diplomático prioriza seguridad, gobernanza, prosperidad y la lucha contra la corrupción e impunidad.

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William W. Popp, diplomático designado por la Casa Blanca para ser embajador de Estados Unidos en Guatemala.
William W. Popp, diplomático designado por la Casa Blanca para ser embajador de Estados Unidos en Guatemala.

William W. Popp, propuesto por la Casa Blanca para ser embajador en Guatemala, se presentó este 23 de julio en audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, uno de los requisitos previos a que sea confirmado en el cargo y reemplace a Luis Arreaga.

En su comparecencia, W. Popp expuso su deseo por promover los intereses y valores de los Estados Unidos protegiendo a los residentes de su país en Guatemala, así como buscar una agenda compartida para la seguridad, prosperidad, buena gobernanza y democracia.

Habló sobre su carrera en el servicio exterior en las misiones en Nicaragua, Angola, Colombia, Brasil y Kenia donde, dijo, avanzó los intereses estadounidenses y colaboró con los países socios a alcanzar los objetivos compartidos.

“Creo que, si se confirma, esta experiencia será valiosa para liderar constructivamente nuestra misión y profundizar nuestra asociación con Guatemala. Estados Unidos y Guatemala comparten una relación histórica, fuertes lazos económicos, intereses mutuos de seguridad y profundos lazos de persona a persona. Como vecinos cercanos y naciones democráticas, ambos nos beneficiamos enormemente de una cooperación mejorada y sostenida”, expresó.

Más de 60 mil estadounidenses viven en Guatemala y miles la visitan cada año.

Enfatizó que junto con la administración de Alejandro Giammattei y frente al desafío del coronavirus, “es vital que trabajemos juntos”.

Cuatro puntos

El embajador designado mencionó cuatro puntos sobre los que girará su misión en Guatemala.

Primero, la protección de los ciudadanos estadounidenses, combatir el crimen transnacional y abordar el desafío regional de la migración irregular deben ser prioridades. “Es clave para nosotros trabajar juntos para desmantelar las organizaciones criminales transnacionales, aumentar la seguridad fronteriza, fortalecer las instituciones de justicia y resaltar los peligros asociados con el largo viaje a la frontera de los Estados Unidos. Con la asociación estadounidense, Guatemala está progresando”, planteó.

Dijo que la llegada de guatemaltecos hacia la frontera sur de Estados Unidos “ha caído significativamente” desde el pico de la crisis humanitaria y de seguridad en mayo de 2019. Agregó: “A pesar de este progreso, se necesita más desarrollo de capacidades, así como el compromiso sostenido de todas las ramas del Gobierno de Guatemala”.

Cerca de 550 profesionales estadounidenses y guatemaltecos trabajan en la misión de la embajada de Estados Unidos en Guatemala.

En segundo lugar, W. Popp remarcó que es “vital ampliar la prosperidad” para ambos países al liberar la inversión privada, expandir el comercio y aumentar el empleo en el sector formal. “Con una de las poblaciones más jóvenes del mundo, la tasa más baja de recaudación de impuestos en las Américas, y casi el 60 por ciento de la población que vive en la pobreza, es imperativo generar oportunidades para los jóvenes guatemaltecos, las mujeres y la comunidad indígena”, consideró. Se interesó en trabajar con los sectores público y privado para crear un entorno propicio para que las empresas prosperen, especialmente las pequeñas y medianas empresas.

En tercer lugar, el combate a la corrupción, el respeto de los derechos humanos y laborales y el fin de la impunidad. “Juntos, estamos fomentando el diálogo con las comunidades indígenas y la sociedad civil en áreas de alta migración. Deberíamos profundizar estos esfuerzos para construir la integridad de las instituciones públicas, mejorar el acceso a la justicia y reforzar el espacio para la sociedad civil”.

Por último, saludó que Guatemala sea un aliado en la defensa de la democracia, en específico al reconocer al gobierno de Juan Guaidó como el legítimo de Venezuela, la ruptura de lazos con el régimen de Nicolás Maduro y su refuerzo de las relaciones con Taiwán. “Una cooperación más estrecha entre Estados Unidos y Guatemala beneficiará a nuestros ciudadanos y aumentará la libertad de manera más amplia”.