Opuestos: ¿Se debe controlar la conducta de los diputados en la sesiones plenarias?

Cuando el oficialismo fracasó en la ratificación de un Estado de Calamidad, diputados denunciaron en redes sociales aparentes abusos del presidente del Congreso por votaciones extendidas y presuntamente negarles la palabra a algunos congresistas.

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Momento en que algunos diputados denunciaban en sus redes sociales los presuntos abusos de Allan Rodríguez en la conducción de la sesión plenaria del 6 de septiembre. Fotografía: Prensa Libre (María José Bonilla).
Momento en que algunos diputados denunciaban en sus redes sociales los presuntos abusos de Allan Rodríguez en la conducción de la sesión plenaria del 6 de septiembre. Fotografía: Prensa Libre (María José Bonilla).

A favor

Ser diputado de oposición en el Congreso no es tarea fácil según Juan Carlos Rivera, integrante del bloque Victoria, quien recientemente presentó una iniciativa de ley para reformar la Ley Orgánica del Congreso y dar orden a las sesiones del Pleno de diputados.

La forma en que la Junta Directiva, encabezada por el oficialista Allan Rodríguez, ha dirigido las reuniones de diputados no han sido lo mejor a criterio de Rivera, quien ve mucha diferencia en el trato que recibe un diputado de oposición con uno de la alianza oficialista.

Esa aparente discrecionalidad quedó expuesta, según él, cuando el pasado 6 de septiembre Rodríguez negó la palabra a algunos legisladores y dejo abierto un evento de votación por más de una hora, todo con tal de conseguir el apoyo para ratificar una medida de excepción emitida por el presidente Alejandro Giammattei.

Esa aparente conducta hizo que varios diputados de oposición decidieran transmitir desde el hemiciclo parlamentario, fue tal el alcance de los legisladores que alcanzaron hasta 250 mil usuarios, un cuarto de millón de personas.

“Las sesiones en el Congreso de la República son un poco complejas y difíciles de llevar muchas veces cuando el oficialismo quiere impulsar una propuesta que las bancadas de oposición creemos que se puede mejorar o cuando consideramos que es incorrecta. Ellos hacen uso de las tácticas parlamentarias para buscar su aprobación, dígase cerrar votaciones rápidas o dejarlas todo el tiempo que el presidente lo considere necesario para alcanzar los votos”, explicó Rivera.

El diputado considera que estas transmisiones permiten demostrar una realidad del Pleno de diputados, que los ciudadanos no van a captar en la señal del Canal del Congreso o en las redes oficiales del Gobierno, que ese 6 de septiembre presentó algunas fallas, se quedaban sin sonido o bien salían del aire.

“Yo creo que esta iniciativa que estamos presentando ayudaría mucho en el manejo del parlamento, lo que sucede que en esta sesión hubo mucho desorden porque el Presidente le negó el uso de la palabra a muchos diputados de oposición, además que hizo un uso extremo del tiempo para mantener abierta una votación y cuando la oposición presentó una moción para improbar el Estado de Calamidad cerraron demasiado rápido la votación sin darle el tiempo prudente”, recordó el diputado.

Su propuesta de ley que ingreso este lunes a Dirección Legislativa busca dar más orden a las sesiones, para que de esa manera no se peritan abusos o actitudes discrecionales a conveniencia de un grupo en particular.

“Ponemos como tiempo máximo de 20 minutos la votación para evitar que se busque a última hora cierta negociación para los votos, otra de las modificaciones que hacemos a la Ley Orgánica del Congreso es que el diputado pueda solicitar la palabra de manera electrónica, a manera que en el tablero se vaya registrando la posición en la cual los diputados están solicitando el uso de la palabra”, esto para que a nadie se le niegue ese derecho, precisó Rivera.

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En contra

Quien también confirma que ser diputado no es tarea fácil es Fernando Linares Beltranena, excongresista del Partido de Avanzada Nacional (PAN) en la pasada legislatura, pero asegura que hay métodos parlamentarios para dar a conocer supuestos abusos, sin tener que caer en actos que rayan en la difamación y desprestigio público.

Situación que asegura no solo dañan a un diputado, sino a la institución legislativa como tal. Linares Beltranena es de la opinión que este tipo de transmisiones no son éticas para un diputado, debido a que se ataca a un legislador sin darle derecho de defensa.

Si se dio o no un presunto abuso del presidente del Congreso o de la misma Junta Directiva, Linares estima que lo prudente era convocar a una rueda de prensa señalar en orden, con educación y mesura los presuntos hechos que estaban generando molestias e inconformidad entre algunos diputados.

Lo vivido en el hemiciclo el pasado 6 de septiembre, a su criterio, sumó un poco más a la mala imagen que algunos ciudadanos tienen del Organismo Legislativo, donde estima que no se daña a una persona como tal, sino a uno de los tres poderes de Estado.

“No es ético porque si hay indicios de delito el diputado debe denunciarlo, ya sea dentro del mismo Congreso o en el Ministerio Público para que se pida la remoción del antejuicio, pero creo que no es válido que un diputado haga las veces de anunciador como si se tratara de un juego de futbol sobre una sesión que debe reunir características de solemnidad, no estoy diciendo que no se puede quejar, pero hay vías para hacerlo y no la vía difamatoria del perifoneo en vivo desde el hemiciclo” , fundamentó el exdiputado.

Las transmisiones, a su consideración, no incidieron en los resultados de la votación porque ya había un análisis consensuado en la mayoría de bancadas que estimaron prudente no contar con una medida de excepción, por lo que estima que esas manifestaciones en redes sociales no sumaron en los resultados.

“Creo que fue un exabrupto emotivo que a fin de cuentas no logró más que desprestigiar. Yo no creo que el resultado de la votación haya sido debido a lo que estaba perifoneando un diputado, creo que esto fue convencimiento de los diputados que estuvieron en contacto con sus respectivas bancadas para haber votado como lo hicieron, pero no porque se desprestigió a un diputado con el perifoneo que desmerece de la institución del Congreso”, indicó.

En estos momentos lo que a criterio de Linares tendría que hacer la Junta Directiva es emitir sanciones administrativas contra aquellos diputados que, escudados en una transmisión, faltaron el respeto a sus colegas al hacer referencia a su estado físico y emitir señalamientos, sin pruebas, de eventuales conductas ilegales.

“Hay un procedimiento cuando a uno no le hacen caso, se presenta la queja verbal, por escrito, puede dar una conferencia de prensa posterior al acto, pero no hacer desmerecer el acto en un salón a puros gritos, eso desprestigia la institución y el Congreso es uno de los pilares de la República; cuando se llega a esto se desmerece todo el país porque como es posible que un diputado ande hablando a gritos, ese no es su rol, los legisladores deben usar el estado de Derecho para protestar”, enfatizó el exdiputado.