Subsidios y préstamos en el Congreso podrían esconder un beneficio electoral

Junto a subsidios, ampliaciones presupuestarias y préstamos el Congreso ha autorizado cerca de Q10 mil millones más para el periodo preelectoral.

Publicado el
El Pleno de diputados ha emitido subsidios al gas propano y a los combustibles en 2021, pero la oposición destaca que la medida no ayuda a las familias. Fotografía: Congreso.
El Pleno de diputados ha emitido subsidios al gas propano y a los combustibles en 2021, pero la oposición destaca que la medida no ayuda a las familias. Fotografía: Congreso.

En un año estaremos cerca de la primera ronda de elecciones generales, pero eso no significa que desde ya los funcionarios que ambicionan su reelección estén afinando su estrategia.

Analistas pronosticaban un 2022 con movimiento político, ya que cualquier funcionario o partido que figure en la resolución de conflictos irá robusteciendo una imagen pública para las elecciones del 2023.

Escenario que se ha ido confirmado para los expertos, tras evaluar la forma en que trabajó el Congreso de la República en su primer periodo de sesiones ordinarias.

Lapso que  tampoco ha sido el mejor para la economía nacional. Las familias apenas se iban reponiendo de los estragos financieros de la pandemia, y ahora fueron abatidos por un incremento en el precio del gas y los combustibles.

Las soluciones que han nacido desde el Organismo Ejecutivo, que luego han sido impulsadas por el bloque oficialista en el Congreso y respaldadas por sus aliados son los subsidios.

En las medidas aprobadas anteriormente el parlamento designó Q588 millones 39 mil 906, pero con la nueva prórroga que entra en vigencia a finales de mes se vuelve a ampliar el techo presupuestario por Q2 mil 260 millones.

El 31 de mayo próximo entrará en vigor nuevos subsidios a los combustibles. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca).

“En mi opinión los subsidios son contraproducentes porque no se obliga a los consumidores a economizar, que es lo que está exigiendo la señal de precios más altos y se vuelve un beneficio político que es difícil de retirar que se puede ir propagando”, indicó Fritz Thomas, doctor en economía.

Pero esos no han sido los únicos montos que el Congreso ha ido autorizando este año, existe otra serie de operaciones financieras, que para algunos críticos más que ayudar a la población tienen otro objetivo: elecciones generales 2023.

¿Financiamiento electoral?

Para Edie Cux, director de la organización Acción Ciudadana la emisión de tanto subsidio, que no termina de convencer a la población, tiene un fondo político y financiero para el 2023.

“Los subsidios llegan a posibles financistas y se ha ido ampliando el techo presupuestario, como preparando el gasto público para el otro año. A todas luces es una estrategia para poder tener más recursos el año e invertir en la campaña política del oficialismo y aliados”.

Por tercer año consecutivo el Congreso ha sido liderado por el partid oficial y sus aliados. Fotografía: Congreso.

Además de los subsidios, durante el 2022 la ampliación de Q3 mil 191 millones al presupuesto del Ministerio de Comunicaciones también despertó alertas sociales por el mismo temor.

Sin contar la reciente aprobación de un préstamo por 500 millones de dólares, que haría aproximadamente Q3 mil 840 millones más para la ejecución estatal en pleno año preelectoral; tan solo estas operaciones legislativas se aproximan a los Q10 mil millones.

Thomas también observa algún eventual beneficio político con la aprobación de subsidios, “los funcionarios reducen la presión que cae sobre ellos para ‘hacer algo’, en este caso el Gobierno y el Congreso (…) las personas que lograron que no subieran el precio de los combustibles obtienen un beneficio político para el futuro”.

Rechazan la estrategia

Los bloques legislativos no alineados como Movimiento Semilla y el Grupo Parlamentario de Oposición (GPO) aseguran que los subsidios no llegan a la población, y se debe de pensar en el verdadero destino de esos fondos.

“Tenemos que cuestionar hacia donde se va este dinero, lo más seguro es que sea para los bolsillos de los corruptos para eventualmente poder pagar su campaña política para el próximo año”, señaló Samuel Pérez, de Movimiento Semilla.

Por su parte esta estrategia para el diputado Carlos Barreda del GPO no es la mejor jugada política de la alianza oficialista, ya que incluso podría traerles efectos no deseados.

“Si bien han mitigado un tanto el incremento la percepción ciudadana es que no ha tenido un buen resultado, creo que electoralmente si el Gobierno pensaba que esto le iba a traer réditos electorales es al contrario, la percepción es que el susidio se queda en las empresas, electoralmente se le va a revertir al partido oficial y aliados”, explicó Barreda.

Tanto los diputados de oposición como los analistas estiman prudente reducir el impuesto de los combustibles, si realmente se quiere ayudar a la población, aunque el bloque oficial reafirma que sus estrategias han sido técnicas y de apoyo social.

Afina propuesta

El diputado Cándido Leal, presidente de la Comisión de Finanzas del Congreso e integrante del bloque oficial, dijo que el trabajo del Pleno ha sido pensado únicamente en apoyar a las familias y rechazó los señalamientos de la oposición a quienes tachó de intentar manipular a la opinión pública.

“No podemos exonerar impuestos en combustibles porque estaríamos tocando el código tributario, si lo miramos en tema numérico lo que nos vamos a ahorrar saldría como Q1.70 en regular, Q2.00 en súper y sí mucho Q1.25 en diesel, si se da cuenta da más efecto el subsidio”.

Leal destacó que las opiniones de la oposición son tan solo medidas populistas que no son factibles de aplicar a la realidad, por lo que él encabeza una investigación para proponer en algunas semanas una alternativa a los subsidios porque desconoce por cuanto tiempo pueda seguir la crisis energética mundial.

“Su servidor entrara a ver qué está pasando en Europa, esas grandes potencias para poder tomar una solución, nosotros nos regimos al combustible de Estados Unidos, quizá haya una parte que podamos tomar para aplicar en Guatemala. Ya estamos analizando soluciones más viables que solo el subsidio”.