Cronología de los cinco días de caos que agobiaron a Nicaragua; hay unos 30 muertos

Las manifestaciones iniciaron el pasado miércoles 18 de abril cuando un pequeño grupo de estudiantes se autoconvocó para protestar en contra de las modificaciones decretadas por Daniel Ortega, quien decidió romper las relaciones que mantenía con el sector empresarial y los acusó de “chantaje”.

El domingo, el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, decidió revocar la reforma que habría elevado a partir de julio el aporte de los trabajadores y empleadores y reducido las futuras pensiones.


Al menos 30 personas perdieron la vida en Nicaragua durante los últimos cinco días, desde que comenzaron las manifestaciones en contra de las reformas al Seguro Social que de manera unilateral decretó el Gobierno de Daniel Ortega.

Las pensiones en este país

El decreto presidencial 3-2018 publicado en Diario Oficial aumenta la cuota que aportan los trabajadores de un 6.25%  a un 7%, y obliga a los jubilados a pagar un 5% de sus pensiones para servicios de salud, reduce de un 80% a un 70% la pensión que se entrega a los jubilados basados en su último salario cotizado e incrementa de un 19% a un 22% el aporte de los empresarios al seguro social.

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En Nicaragua las pensiones de los jubilados rondan, en su mayoría, entre los 180 dólares mensuales (5,500 córdobas) y los 250 dólares (7,500 córdobas), según la especialista en finanzas personales, Gisella Canales.

Muertos son estudiantes

El diario digital Confidencial verificó las muertes de los 30 nicaragüenses en estos últimos días, más de una docena son estudiantes universitarios que se unieron a las protestas en contra de las reformas desde el primer día.

Pero también se registró la muerte de un policía de la unidad de antimotines y estudiantes de secundaria. La persona más joven que perdió la vida de un disparo en el cuello en el segundo día de protestas.

Es difícil precisar si las muertes han sido a manos de la Policía Nacional directamente, pues también se han sumado fuerzas de choque del Gobierno para asediar a los manifestantes y la autoridad protege a paramilitares que usan tubos y armas para agredir las manifestaciones pacíficas.

De igual manera, grupos de personas salieron a saquear tiendas y supermercados desde la noche del sábado y fue hasta el domingo que se vio presencia de la Policía en algunos lugares. Grupos de pobladores se apostaron frente algunos locales para protegerlos ante la falta de autoridades locales.

El Ejército de Nicaragua salió a las calles, aunque hasta el momento no se conode de que se enfrentaran directamente con la población como la Policía. En un comunicado, el vocero de la institución dijo que resguardarían la seguridad de las entidades del Estado que permiten el funcionamiento del Gobierno.

Ortega habla cuatro días después

Daniel Ortega, quien regresó al poder en Nicaragua en el 2007 y desde entonces ha gobernado durante 11 años consecutivos y 16 desde su primer período de 1985 a 1990, dio un discurso cuatro días después de que iniciaron las protestas.

En su alocución de más de una hora, hizo recuentos de la historia, mencionó que los jóvenes no saben lo que es la guerra y se limitó a aceptar una propuesta de diálogo realizada por el sector empresarial un día antes.

No mencionó a ninguno de los muertos, y eso provocó más malestar en los protestantes tanto en las calles como en las redes sociales.

Ortega calificó las manifestaciones como de orden desestabilizador y se quejó: “esto que está aconteciendo en estos momentos en nuestro país no tiene nombre”.

Un día antes, su esposa y también vicepresidenta de la República usó epítetos como “vampiros que reclaman sangre”, “grupos minúsculos” y “tóxicos”.

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Horas más tarde del discurso del mandatario, la empresa privada que antes había invitado al diálogo, emitió un nuevo comunicado en el que elevaban sus exigencias y para sentarse demandaban el cese de la represión.

“Cesar de inmediato la represión de la Policía Nacional y las fuerzas de choque afines al Gobierno y garantizar el derecho a la libre movilización pacífica”, estaban en un comunicado emitido por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y respaldado por la Cámara Americana Nicaragüense de Comercio (Amcham).

Para este lunes 23 de abril está convocada una manifestación pacífica, esta vez, dirigida por el sector empresarial en el centro de Managua.

Agreden a periodistas

En el primer día de las manifestaciones, los grupos de choque robaron cámaras y celulares a los comunicadores. El reportero gráfico Alfredo Zúñiga fue golpeado y su cámara robada, de igual manera ocurrió con el fotógrafo de La Prensa, Uriel Molina.

Se reportaron las detenciones de periodistas en el municipio de León, al director del medio digital Artículo 66, Álvaro Navarro, la Policía lo detuvo y posteriormente liberó.

A la periodista Iveth Munguía de La Prensa, los oficiales antimotines le robaron el celular con el que transmitía y otras pertenencias, además la patearon varias veces, según denunció posteriormente.

El caso más grave es, hasta este domingo, el del periodista de Bluefields, Ángel Gahona, quien recibió un balazo en la cabeza mientras hacía una transmisión en vivo en Facebook la noche del sábado.

Censuran a la prensa

Varios canales de televisión fueron sacados del aire por el ente regulador de las comunicaciones Telcor. 100% Noticias del periodista Miguel Mora es el más afectado, pues según relató, tras una orden del Gobierno su canal fue retirado de la televisión de paga.

Mora hizo la denuncia en sus redes sociales y ya lleva cuatro días fuera del aire sin recibir ninguna respuesta gubernamental. Su medio ha continuado transmitiendo vía redes sociales, donde el control gubernamental no llega.

Según su relato, el Gobierno demandó “que le bajara el gas”, expresión usada en Nicaragua para decir que baje el tono, al tema de las protestas y que sacara del aire a dos programas de televisión críticos del Gobierno: Jaime Arellano en La Nación y Café con Voz.

“Entonces yo les dije que no, que eso era imposible, que en primer lugar es algo que no le compete al Gobierno ni a ninguna institución (determinar la cobertura) y dijo (Orlando Castillo, director de Telcor) que nos atuviéramos a las consecuencias que ya estamos viviendo”, dijo Mora a medios locales.

Radio Darío en León, occidente del país, fue incendiada en su totalidad y su propietario, Anibal Toruño denunció que un grupo de personas en camionetas llegaron al lugar y le prendieron fuego a las instalaciones donde se encontraba él y nueve personas más.

Los canales 23, 12 y 51 también fueron retirados del aire por hacer transmisiones de las protestas. El 51 es el Canal Católico local y tampoco ha regresado, los demás canales pudieron continuar con normalidad.

Ortega tiene el control de casi todos los canales de televisión del país, los canales 2,4,6, 8 y 13 han transmitido sin parar su visión de lo que ocurre: “son delincuentes de la derecha”, quienes están en las calles.

Iglesia Católica respalda a estudiantes

 La Iglesia Católica ofreció su respaldo a estudiantes y varios de sus templos, principalmente la Catedral Metropolitana de Managua han servido como refugio para los estudiantes.

A pesar de eso, las turbas gubernamentales han intentado ingresar a lo interno de las iglesias para agredir a los estudiantes, según denunció el obispo Silvio Báez, quien desde las redes sociales ha emitido llamados por la paz y el cese a la represión.

La población ha llevado víveres, agua y medicamentos a las iglesias y otros centros de acopio para apoyar la lucha de los estudiantes.

Hasta este domingo se conoce que hay protestas en al menos 16 de los 17 departamentos del país. Los estudiantes mantienen el control de la Universidad Politécnica de Nicaragua que ha sido uno de los bastiones donde se han refugiado y que a pesar del asedio no han desistido de la lucha.