Estados Unidos responde con bombardeos a violencia de talibanes en el sur de Afganistán

Washington y los talibanes firmaron en febrero un acuerdo en Doha en el cual Estados Unidos se comprometió a retirar sus tropas antes de mediados de 2021.

Los afganos huyen de sus aldeas después de que se intensificaran los combates entre militantes talibanes y las fuerzas de seguridad. (Foto Prensa Libe: EFE)
Los afganos huyen de sus aldeas después de que se intensificaran los combates entre militantes talibanes y las fuerzas de seguridad. (Foto Prensa Libe: EFE)

El ejército estadounidense anunció este lunes 12 de octubre haber bombardeo posiciones de los talibanes que atacaban un ciudad clave del sur de Afganistán, en un contexto de inseguridad creciente a pesar de las conversaciones de paz entre los rebeldes y el gobierno de Kabul en Catar.

Durante el fin de semana se habían registrado violentos combates a las afueras de Laskar Gah, la capital de Helmand, y uno de los pocos sitios de la provincia que todavía no ha caído bajo las manos de los talibanes.

Se respondió con “bombardeos aéreos de precisión en Helmand en respuesta al ataque de varias bases avanzadas de las fuerzas afganas”, afirmó en Twitter el coronel Sonny Leggett, portavoz de las fuerzas estadounidenses en Afganistán.

Washington y los talibanes firmaron en febrero un acuerdo en Doha en el cual Estados Unidos se comprometió a retirar sus tropas antes de mediados de 2021. Por su parte, los rebeldes deben respetar la seguridad y, entre otras medidas, no atacar las ciudades.

Los talibanes tienen que “suspender inmediatamente su ofensiva en la provincia de Helmand y disminuir la violencia en todo el país”, declaró el general Scott Miller, que dirige las tropas norteamericanas en Afganistán.

“Estos ataques no están en la línea del acuerdo entre los Estados Unidos y los talibanes y deterioran las conversaciones de paz en curso”, lamentó en un comunicado.

El gobierno afgano y los talibanes iniciaron una conferencia de paz en Doha en septiembre, dentro del marco del acuerdo entre EE. UU. y los talibanes. Pero estas negociaciones avanzan muy despacio y los rebeldes se siguen sirviendo de la violencia como arma de presión.

El presidente Donald Trump declaró el miércoles pasado que deseaba que todos los soldados estuvieran de vuelta de Afganistán “antes de Navidad”.