La triste historia de la mujer que murió por mordeduras de serpiente que su esposo compró para eliminarla físicamente

Sujeto en la India simuló que su esposa fue mordida por una serpiente, pero la investigación lo halló culpable del deceso.

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Un hombre de la India compró serpientes para matar a su esposa. Imagen ilustrativa. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Un hombre de la India compró serpientes para matar a su esposa. Imagen ilustrativa. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Uthra, una joven de 25 años fue llevada rápidamente al hospital local de Kollam, en el estado de Kerala, al sur de la India, pero ya no tenía signos vitales.

El trabajo forense reveló que la mujer había sido mordida horas antes por la altamente venenosa cobra de anteojos india.

En la India, las mordeduras de serpiente no son extrañas, eso podría haber sido el final para el víctima, pero su familia sospechó de lo sucedido y denunció el caso ante la Policía, informó CNN.

Luego de un juicio que causó revuelo, el asesino de Uthra fue declarado culpable y condenado a cadena perpetua por unos crímenes que el juez sentenciador calificó de “diabólicos y espantosos”.

La justicia determinó que la muerte de Uthra fue causada por la cobra, pero el verdadero asesino fue su marido. Además, no era la primera vez que utilizaba una serpiente como arma.

Suraj Kumar y Uthra se conocieron a través de un servicio de búsqueda de pareja y se casaron en marzo de 2018.

“Queríamos encontrar a alguien que la hiciera feliz”, dijo el hermano de Uthra, Vishu, que también usa un solo nombre.

Recordó: “Era una chica un poco diferente. Tenía un problema de aprendizaje. Queríamos un hombre que pudiera cuidar de ella”.

Kumar, de 27, y empleado de banco, no procedía de un entorno económicamente estable. Su padre era piloto y su madre, ama de casa.

Interés en la víctima

De acuerdo con la justicia, Kumar se casó con Uthra “con el objeto de obtener un beneficio económico”.

El día que contrajeron matrimonio, Kumar aceptó una dote de 720 gramos de oro, un auto y 500 mil rupias (unos 6 mil 700 dólares) en efectivo.

Los primeros meses de vida matrimonial parecieron “tranquilos” y en un año tuvieron un hijo, según la sentencia. Pero los padres de Kumar no tardaron en querer más.

La publicación añadió que los padres de Kumar exigieron a los de Uthra que pagaran los electrodomésticos, un auto, los muebles, las obras de renovación y las tasas de admisión en un curso de MBA para la hermana de Kumar.

“Uthra era alguien que nunca veía mal a nadie”, dijo Vishu. “Su problema de aprendizaje hizo que no tuviera los medios para ver que la utilizaban”.

El padre de Uthra afirmó en un Tribunal que cumplía todas las exigencias de Kumar y que también le pagaba al mes para que cuidara de su hija.

Pero Kumar empezó a estar “insatisfecho” con los problemas de aprendizaje de Uthra, según la sentencia.

Planificó el crimen

A finales de 2019, Kumar pareció desarrollar una obsesión por las serpientes, ya que pasaba horas en internet, viendo videos de YouTube, incluyendo episodios de “Snake Master”, con el reconocido experto en serpientes Vava Suresh.

El canal de YouTube de Suresh, que cuenta con más de 270 mil suscriptores, le muestra interactuando tranquilamente con serpientes, incluida la potentísima víbora de Russell, una de las serpientes más agresivas de Asia.

CNN añadió que el 26 de febrero, Kumar compró una letal víbora a un adiestrador de serpientes, según los fiscales.

Al día siguiente, dejó la serpiente en la escalera de su casa y pidió a Uthra que fuera a buscar su teléfono al dormitorio del primer piso, con la esperanza de que la mordiera y la matara.

“Pero fracasó en el intento ya que Uthra vio la serpiente y dio la voz de alarma”, dice la sentencia.

Kumar capturó la serpiente y la guardó en una bolsa de plástico, y en la noche del 2 de marzo volvió a intentarlo.

Kumar mezcló sedantes en un tazón de arroz indio con leche antes de que Uthra se quedara “profundamente dormida”.

Serpiente la mordió

Mientras dormía, Kumar hizo que la víbora la mordiera antes de arrojarla fuera de la casa para destruir las pruebas.

Uthra se despertó gritando con un “dolor insoportable” y, con algo de demora, fue llevada al hospital por esposo, quien afirmó que había sido mordida fuera de casa por la noche mientras lavaba la ropa.

La mujer contradijo la versión de los hechos diciendo que nunca había lavado la ropa después del anochecer.

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Al día siguiente, mientras su esposa yacía en el hospital, Kumar volvió a buscar en su teléfono serpientes, pero esta vez buscó “cobra”.

Segunda serpiente

Uthra pasó 52 días en el hospital Pushpagiri de la ciudad kerala de Thiruvalla recuperándose de la mordedura de la víbora, y, cuando finalmente fue dada de alta al cuidado de sus padres el 22 de abril del año pasado, no podía caminar.

Mientras se recuperaba, con la pierna vendada tras los injertos de piel, Kumar decidió atacar.

El 6 de mayo, apenas 15 días después de que la mujer saliera del hospital, introdujo en la casa de sus padres otra serpiente.  Esta vez era una cobra.

Antes de acostarse, Kumar le dio a Uthra un vaso de jugo mezclado con sedantes, según la sentencia. Mientras dormía, Kumar le lanzó la serpiente, pero el reptil no le mordió, así que le agarró la cabeza y le clavó los colmillos en el brazo izquierdo, dos veces.

No fue un accidente

A pesar de sus esfuerzos por hacer que pareciera un accidente, varios indicios sugerían que las mordeduras no eran naturales: desde la anchura de las marcas de los colmillos, pasando por la imposibilidad de que la cobra hubiera entrado en la habitación por su cuenta.

Los dos pares de marcas de mordedura en el brazo de Uthra tenían una anchura de 2.3 y 2.8 centímetros, respectivamente, mucho mayor que la anchura típica de los colmillos de las cobras, que oscila entre 0.4 y 1.6 centímetros, dijeron expertos al tribunal.

Eso indicaba que la mandíbula superior de la cobra había sido empujada como si estuviera siendo ordeñada.

“Las cobras no suelen morder a menos que se las provoque mucho. Y después de las 8 p.m. suelen estar inactivas”, dijo Hari Shankar, inspector general adjunto de la Policía de Kerala, que trabajó como investigador principal en el caso.

En el Tribunal, los investigadores demostraron su argumento montando un experimento para demostrar si una cobra atacaría a una persona dormida.

En el video, se lanzó el mismo tipo de cobra sobre una cama con un maniquí por la noche. El video muestra que la serpiente se escabulle varias veces y solo muerde una pechuga de pollo atada a una extremidad cuando se le provoca repetidamente.

Los expertos también plantearon dudas sobre cómo llegó la cobra a la habitación de Uthra.

Las cobras solo pueden elevarse verticalmente hasta un tercio de su longitud, se dijo al tribunal, lo que significa que la serpiente de 152 centímetros que mordió a Uthra únicamente pudo elevarse hasta una altura de unos 50 centímetros, no lo suficientemente alta como para entrar por las ventanas.

Y, por último, Uthra había dormido durante lo que posiblemente fue una de las experiencias más dolorosas de su vida.

Vava Suresh, el cazador de serpientes estrella que Kumar había visto en Internet, fue llamado a declarar. Dijo al Tribunal que durante sus 30 años de carrera había sido mordido 16 veces por una víbora de Russell y 340 veces por una cobra, lo que le produjo un dolor “insoportable” y “severo”, aunque solo tres mordeduras de víbora y 10 de cobra fueron “críticas”, dijo.

El cazador de serpientes dijo que tuvo que amputarse el dedo medio de la mano izquierda tras una mordedura de cobra, y que tras otra mordedura ya no puede girar completamente la muñeca derecha.

Explicó que una serpiente que muerde para protegerse no ataca dos veces, ya que los animales ahorran su veneno. Y estaba seguro de que Uthra se habría despertado al ser mordida, si no hubiera estado sedada.

Kumar permaneció despierto toda la noche después del ataque, según la sentencia, durante la cual destruyó las pruebas lavando el vaso de cristal y el palo utilizado para manipular la serpiente.

También borró su historial de llamadas, que demostraba que había estado en contacto con el manipulador de serpientes, señala la sentencia.

Después de que Uthra fuera declarada muerta, su hermano Vishu encontró la cobra dentro de la casa familiar y la mató. Siguió el consejo de la policía de enterrar la serpiente en la casa y marcó el lugar con un palo.

Durante la investigación, se desenterró el cadáver de la serpiente y el examen post mortem mostró que su abdomen estaba vacío, un hecho “muy significativo”, según el investigador Shankar.

“Por lo general, una serpiente tarda siete días en digerir la comida”, dijo. “Lo que significa que habían pasado al menos siete días desde que comió algo. Una cobra que vive en un hábitat natural come al menos dos veces al día”.

“Así que eso significa que la serpiente que mordió a Uthra había sido mantenida en confinamiento”, añadió.

La muerte de Uthra no es la primera en la India que implica una acusación de asesinato por serpiente.

El 6 de octubre, el Tribunal Supremo de India denegó la libertad bajo fianza a Krishna Kumar, uno de los tres acusados de asesinato por la muerte de una mujer del estado norteño de Rajasthan al dejar una serpiente venenosa en una bolsa cerca de su cama, según el medio local NDTV.

Las personas que compran serpientes venenosas a los encantadores de serpientes para matar a otras personas por mordedura de serpiente son “una nueva tendencia” que “se está convirtiendo en algo común en Rajasthan”, dijo el juez Surya Kant durante la audiencia de fianza, informó NDTV.

El 8 de mayo, al día siguiente de la muerte de Uthra, Chavarukavu Suresh, el adiestrador de serpientes que vendió la cobra a Kumar se enteró de su muerte en el periódico local.

Intentó llamar por teléfono a Kumar, según el Tribunal, pero este no respondió. Al día siguiente, Kumar devolvió la llamada a Suresh y le dijo que no debía decir a nadie que le había vendido la serpiente.

Suresh dijo que le preguntó a Kumar por qué había cometido un “pecado grave”, y Kumar respondió que ya no podía vivir con su mujer. Si Suresh guardaba silencio, dijo, podrían hacer pasar su muerte por una “maldición de la serpiente” y ambos evitarían verse implicados en un asesinato.

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En Kerala, la “maldición de la serpiente” es una creencia supersticiosa según la cual las cobras tienen el poder de maldecir a las familias que no las adoran.

Pero, cuando la Policía detuvo a Kumar, también arrestó a Chavarukavu Suresh, que confesó haberle vendido las dos serpientes, aunque Suresh insistió en que no tenía nada que ver con la trama del asesinato.

El magistrado judicial jefe de Kollam le perdonó, dejando a Kumar como principal sospechoso. Chavarukavu Suresh declaró posteriormente contra Kumar.

La condena

La fiscalía llamó a múltiples expertos que testificaron que la mordedura de la víbora de Russell tampoco fue natural.

Los expertos dijeron que era casi imposible que la serpiente que vive en el suelo pudiera navegar por las baldosas lisas hasta el primer piso de la casa de Kumar, donde Uthra fue mordida. Además, las marcas de la mordedura eran verticales, lo que sugiere que fue mordida mientras estaba acostada.

El experto en serpientes Vava Suresh dijo al tribunal que a las víboras de Russell les gustan los paisajes secos y áridos, mientras que la casa de Kumar estaba construida en un terreno pantanoso. También dijo que los lugareños le habían dicho que no habían visto una víbora de Russell en la zona desde hacía 15 años.

Kumar se declaró inocente de los cargos, pero el juez le condenó por cuatro delitos, entre ellos intento de asesinato y homicidio, y le impuso dos cadenas perpetuas.

Cinco semanas después de la condena de Kumar, la familia de la mujer sigue sorprendida que el hombre en el que confiaban para amar a su hija haya conspirado para matarla.

“La policía y la fiscalía han hecho bien su trabajo”, dijo su hermano Vishu. “A pesar de ser un caso rarísimo, han podido demostrar su culpabilidad.

“Pero el culpable se mantuvo estoico y no mostró ningún remordimiento. Eso es impactante para nosotros”, indicó.

Su objetivo ahora es asegurarse de que el hijo de 2 años de Uthra crezca feliz y recuerde a su madre como la mujer cariñosa y atenta que era.

Cada vez que la familia de Uthra le muestra a su hijo una fotografía de su madre, él sonríe, dijo Vishu.