Millonario contrató a dos hombres para secuestrar a su exesposa. Ellos murieron al evadir a la policía

Una historia que involucra a dos secuestradores y su víctima quienes quedaron atascados en el tráfico y decidieron conducir por otro rumbo que les llevó a la muerte.

Publicado el
Un millonario de Louisiana admitió haber planeado el secuestro de su exesposa.  (Foto Prensa Libre: FB)
Un millonario de Louisiana admitió haber planeado el secuestro de su exesposa. (Foto Prensa Libre: FB)

Medios internacionales han destacado el caso del millonario Lawrence Handley en Estados Unidos.  Él aceptó que contrató a Sylvester Bracey y Arsenio Haynes, ambos de Jackson, Mississippi, para secuestrar a su exesposa.

Handley y Schanda Handley se casaron en 2006, pero la relación terminó en 2017.

En ese mismo año de separación los delincuentes entraron armados al hogar de Schanda Handley, le pusieron una bolsa en la cabeza y se la llevaron a una camioneta alquilada por el acusado. Él también compró las esposas usadas en el secuestro de una tienda de suministros.

Agentes policiales intentaron detener la camioneta en que se conducían al ver que el vehículo avanzaba por una zona no autorizada.  Al ser alcanzados por los policías intentaron escapar nadando en un canal, y ambos hombres de 27 años se ahogaron. La víctima fue rescatada de la camioneta.

Handley fue arrestado cuatro días después en un hotel mientras intentaba huir.

El detective Jared Istre del Departamento de Policía de Lafayette investigó y resolvió el caso, localizando el vídeo del acusado planeando el secuestro y otros detalles, además de las pruebas que muestran que el acusado alquiló la furgoneta y compró las esposas utilizadas por los dos secuestradores.

Handley se declaró culpable de dos cargos de secuestro en segundo grado y un cargo de intento de secuestro en segundo grado esta semana. Enfrentará entre 15 y 35 años de prisión.

The Washington Post publicó que el acuerdo de culpabilidad del lunes permitió a Handley evitar un cargo de secuestro agravado, que conlleva una sentencia de cadena perpetua obligatoria.

El fiscal del distrito Don Landry encomendó al detective Jared Istre y su equipo de investigación, y el equipo de acusación, Don Knecht, Alan Haney y Lance Beal, por un trabajo bien hecho, y señaló que el coordinador de asistencia de su víctima continuaría estando en contacto con las víctimas.