Príncipe heredero saudí está tras asesinato del periodista Khashoggi, concluye la CIA

La CIA concluyó que el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, encargó el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en Estambul el mes pasado, informó este viernes el Washington Post citando a varias fuentes anónimas al tanto de la investigación.

Jamal Khashoggi era un periodista crítico con el régimen saudí. (Foto Prensa Libre: AFP)
Jamal Khashoggi era un periodista crítico con el régimen saudí. (Foto Prensa Libre: AFP)

Esta información, divulgada por el diario en el que trabajaba el periodista, contradice recientes afirmaciones del régimen saudí, según el cual el príncipe heredero Mohamed bin Salmán nada tuvo que ver con el crimen.


Contactada por la AFP, la agencia de inteligencia estadounidense se negó a formular declaraciones.

Para llegar a estas conclusiones, precisa el diario, la CIA examinó varias fuentes de inteligencia, entre ellas un llamado entre el hermano del poderoso príncipe heredero, que ejerce como embajador saudí en Estados Unidos, y Jamal Khashoggi.

De acuerdo al Washington Post, Jalid bin Salmán aconsejó al reportero crítico con el régimen de Riad que fuera al consulado saudí en Estambul, asegurándole que no corría peligro alguno.

El diario agrega que esa llamada la hizo a pedido de su hermano y que no queda claro si Jalid estaba al tanto de que el reportero sería asesinado.

“Es una grave acusación que no debería ser atribuida a fuentes anónimas”, reaccionó Jalid bin Salmán en Twitter.

Mohammed bin Salman, príncipe heredero saudí. (Foto Prensa Libre: AFP)

El periodista ingresó el 2 de octubre al consulado saudí en Estambul para realizar unos trámites y nunca salió vivo de allí.

El fiscal general saudí dijo el jueves que Khashoggi fue drogado, asesinado y desmembrado en el local diplomático.

Sobre un total de 21 sospechosos, inculpó a 11 y pidió la pena de muerte para cinco, según anunció su adjunto en una conferencia de prensa.

El tesoro estadounidense anunció el jueves sanciones contra 17 altos funcionarios saudíes por su “responsabilidad o su complicidad” en el crimen.