Lo que el año se llevó y dejó

Opinión

Este año se llevó vidas, intenciones democráticas y sueños de país libre. Y lo mismo nos deja, porque de eso va nuestro breve tiempo en la tierra: de despedidas y bienvenidas, de encuentros y desencuentros. En el 2018 vi partir a mi gran amigo Édgar Pereira, compañero de caminatas matutinas y maestro en cuestiones de política y ética, pero su hija Sandra es ahora mi maestra de yoga. Vi partir a Margarita Carrera, mujer y escritora que marcó mi vida definitivamente y muchas otras a lo largo de la suya, tan intensa y prolífica, pero sus obras salen a mi encuentro todo el tiempo.