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Error de diseño en el Congreso

Jorge Jacobs Fb/jjliber

El sistema del tablero electrónico del Congreso tiene un serio error de diseño. En la mayoría de los casos puede ser irrelevante pero, en algunos momentos críticos, puede hacer toda la diferencia entre que se apruebe o no una legislación.

Cuando un diputado llega a su curul, debe registrar su huella digital en un lector, para comprobar que está presente en el hemiciclo. Cuando se retira, debe pasar su huella en un lector ubicado en la salida. El problema de diseño empieza desde que este “registro” de salida es opcional y no obligatorio, lo que abre la posibilidad de que en algunas ocasiones el sistema puede marcar que hay suficientes diputados en el hemiciclo para llegar al quorum, cuando en la realidad no hay tantos diputados presentes.

El error se complica más por la forma de votación. El sistema solo registra los votos “positivos”, es decir, si un diputado desea votar a favor de una iniciativa, tiene que poner su huella en el lector de su curul; si va a votar “en contra”, no hace nada y el sistema automáticamente lo toma como un voto negativo. Al juntar los dos errores, puede darse el caso de que en una votación no haya quorum, pero el sistema indique que sí lo hay y, al realizar la votación en esas condiciones, los diputados que estén ausentes físicamente aparecerán en el sistema como que votaron en contra de la ley.

El ejemplo más notorio de este error fue la votación del 14 de enero para escoger la Junta Directiva. Como recordará, el diputado Melgar Padilla llegó en silla de ruedas con tal de juramentarse y mantener intacto el privilegio del antejuicio. Luego de la juramentación, todos los diputados —incluyendo a Melgar Padilla— se registraron en el sistema y en este aparecía una asistencia perfecta: los 160 diputados estaban presentes. Pero el supuesto enfermo se fue del hemiciclo y no se pasó “desmarcando” en el lector de la salida, por lo que, en el sistema, él apareció registrado como que estuvo presente en todo el resto de la larga sesión, cuando era evidente que ya se había ido. Pues bien, llegada la hora de la votación, como según el sistema Melgar Padilla estaba presente, lo registró como que votó en contra de ambas planillas.

Este error de diseño —que en el caso anterior era irrelevante para los resultados— puede ser crítico en otros momentos, como lo fue el día que votaron sobre la APP de la autopista al puerto. Era evidente que en el hemiciclo no había los suficientes diputados para llegar al quorum, pero aun así llevaron a cabo la votación, y resultó que varios diputados que no estaban en el pleno “votaron” en contra.

La única forma de resolver este problema con el sistema actual es reseteando el tablero antes de cada votación, lo que puede hacer cualquier diputado pidiendo que se “verifique” el quorum antes de las votaciones. Para ello, reinician el sistema y los diputados que están presentes deben marcar nuevamente su asistencia en el lector. Ello evita el problema de los diputados ausentes, aunque no el de que los diputados no pueden abstenerse de votar, sino que el sistema los registra como que votan en contra. De hecho, en la votación por la autopista, un diputado pidió que se verificara el quorum, pero la diputada que presidía la sesión se negó a hacerlo —ilegalmente, por cierto—.

La solución correcta es que el sistema se reinicie antes de cada votación, y que, además, añadan un segundo lector para que los diputados puedan expresar claramente si votan a favor, en contra o se abstienen. Mientras no hagan esos cambios al sistema, le recomiendo a los diputados que se cercioren de pedir que se verifique el quorum antes de cada votación.