Jorge Jacobs
Empresario. Conductor de programas de opinión en Libertópolis. Analista del servicio Analyze. Fue director ejecutivo del Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES).
NOTAS DE Jorge Jacobs
El burócrata no enfrenta pérdida personal ante el error, ni ganancia proporcional al logro. El empresario, sí.<br>
Si a las carreteras gubernamentales de Guatemala se les aplicara el estándar de seguridad que él dijo exigirle a Xochi, habría que cerrar casi todas.
Bajo la consigna de cazar criminales, el Estado convierte a cada ciudadano honrado en sospechoso permanente y reinventa el tribunal inquisitorial.
Décadas de estatismo han inculcado en el corazón de muchos la fantasía de que el dinero y el empleo crecen en los árboles.
Cuando el Gobierno administra puertos como botín político, el costo termina en la mesa, la fábrica y el bolsillo familiar.
Endeudarse más no produce infraestructura: produce más gasto de funcionamiento, más saldos ociosos en caja y más espacio para la corrupción.
¿O será que somos nosotros, los tributarios, quienes lo estamos pagando por medio de algún oscuro programa social?
¿Se le puede llamar propiedad privada a lo que uno ya compró, pero que el gobierno lo grava con más impuestos por toda la eternidad?
Ni el presidencialismo absoluto anterior a 2016, ni el “fiscalismo” absoluto posterior.
Si el efecto buscado era bajar el precio al consumidor, ¿por qué escoger el camino más caro?