Jorge Jacobs

Empresario. Conductor de programas de opinión en Libertópolis. Analista del servicio Analyze. Fue director ejecutivo del Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES).

NOTAS DE Jorge Jacobs

La república de pesos y contrapesos sigue siendo el mejor freno inventado contra el abuso del poder.
Las reglas se deben diseñar suponiendo que gobiernan los peores, no los mejores.
El burócrata no enfrenta pérdida personal ante el error, ni ganancia proporcional al logro. El empresario, sí.<br> 
Si a las carreteras gubernamentales de Guatemala se les aplicara el estándar de seguridad que él dijo exigirle a Xochi, habría que cerrar casi todas.
Bajo la consigna de cazar criminales, el Estado convierte a cada ciudadano honrado en sospechoso permanente y reinventa el tribunal inquisitorial.
Décadas de estatismo han inculcado en el corazón de muchos la fantasía de que el dinero y el empleo crecen en los árboles.
Cuando el Gobierno administra puertos como botín político, el costo termina en la mesa, la fábrica y el bolsillo familiar.
Endeudarse más no produce infraestructura: produce más gasto de funcionamiento, más saldos ociosos en caja y más espacio para la corrupción.
¿O será que somos nosotros, los tributarios, quienes lo estamos pagando por medio de algún oscuro programa social?
¿Se le puede llamar propiedad privada a lo que uno ya compró, pero que el gobierno lo grava con más impuestos por toda la eternidad?