Por la libertad

Leyes que crean más burocracia

Guatemala es pobre por la cantidad de leyes e iniciativas que pretenden ser prioritarias y solucionar todos nuestros problemas. Para ello, sus creadores las defienden como las más importantes. Sus propuestas crean entidades burocráticas y más intervención estatal.

Esas iniciativas están llenas de buenas intenciones, pero ni son prioritarias, ni van a solucionar los problemas más importantes y urgentes del país, como lo son la inseguridad, la falta de justicia y de crecimiento económico.

¿A qué me refiero? Mencionaré dos iniciativas de ley que se han estado discutiendo y que algunos usan de bandera para “generar más empleo” y “lograr un mayor crecimiento económico” en el país. Una es la famosa iniciativa que propone crear el instituto de ahorro y vivienda (AVI) y la otra es la iniciativa de ley general de infraestructura vial”.

Fueron propuestas por buenas personas que tienen la mejor de las intenciones, pero lo que al final se crea es más burocracia y más intervencionismo. El AVI propone un sistema coercitivo de uso de ahorro del dinero de los trabajadores y del de sus empleadores. Ya con esto comenzamos mal. Las justificaciones de sus proponentes es que muchas personas no pueden tener acceso a préstamos bancarios. Por eso, hay que forzarlo. La solución no radica en crear una nueva ley, con nuevas instituciones burocráticas y medidas coercitivas que consisten usar parte del dinero de los trabajadores y empleadores para algo que ellos en ese momento no necesariamente priorizan. En vez de desregular el sistema financiero y terminar por resolver el problema de tantas propiedades que no están legamente inscritas y registradas buscamos una intervención más, totalmente coercitiva, en directo ataque a las pertenencias de las personas.

En el caso de la ley de infraestructura vial, vi que hay muchas cosas buenas que aclaran la forma en que se hacen las licitaciones, los contratos, planificaciones y ejecuciones de las obras. Sin embargo, para todo esto no se necesita crear una serie de instituciones nuevas que llenan de burocracia al país. Veamos: esta ley consta, nada más y nada menos, de 161 artículos y 11 capítulos, se crea la superintendencia de infraestructura vial como una entidad estatal autónoma y descentralizada (Sivial), se crea un fondo vial para el desarrollo de proyectos en el área rural, el cual se utilizará para el desarrollo de proyectos en el diez por ciento de los municipios del país con menor índice de desarrollo, se crea el consejo asesor de infraestructura vial como una instancia de consulta del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda y de la autoridad vial en relación con la infraestructura vial. Este consejo tiene representantes desde la Presidencia de la República hasta las universidades del país.

Se defienden estos proyectos indicando que van a ayudar a los más pobres. Yo me pregunto, en primer lugar, si la prioridad del país es la vivienda y la infraestructura y no puedo justificar el desvío de fondos, la coerción sobre fondos privados, la burocratización y el crecimiento del Estado en esto. No es el camino. Y no funcionará.

Para lograr que le país se recupere económicamente y logre un crecimiento de dos dígitos, que es lo que necesitamos para crear valor y a su vez oportunidades para todos los guatemaltecos debemos, urgentemente, resolver nuestro problema de falta de justicia y desregular. Estamos asfixiados en una maraña de leyes, regulaciones y burocracia que frenan el desarrollo económico y crean corrupción. ¿Por qué no nos damos cuenta? ¿Por qué no aprendemos de los países que ya tuvieron éxito en este sentido?