Ideas

Persiguiendo la inflación

Jorge Jacobs Fb/jjliber

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Como esperaba la mayoría de los analistas, el Comité Federal de Mercados Abiertos de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) decidió este miércoles, por unanimidad, incrementar la tasa de referencia por 0.75 puntos porcentuales, llevándola a un rango del 2.25 al 2.5 por ciento, con la esperanza de que eso ayude a reducir la inflación. En la conferencia de prensa, el presidente de la FED, Jerome Powell, pareció dar un paso hacia el cese de la política de forward guidance —orientación hacia el futuro— de la Fed, con lo que básicamente reconocen que se han equivocado en sus previsiones anteriores y prefieren “bajar la barra”, tomando decisiones en cada próxima reunión, sin plantear un escenario para el futuro.

El problema principal radica no en que no puedan saber qué va a pasar en el futuro, sino en que no quieren ni siquiera reconocer los errores del pasado, como un paso inicial para tratar de resolverlo. El “elefante en la tienda” que ningún banquero central ni funcionario de los organismos internacionales quiere reconocer es que incrementaron inmensamente la masa monetaria —bajo la excusa del covid-19—, esperando, contra toda lógica, que no tendría consecuencias. Ahora que se vislumbra la resaca, nadie quiere reconocer el error que se cometió, aunque con las soluciones que proponen lo reconocen tácitamente. Lo preocupante es que hicieron tan grande el problema —cuadruplicaron la masa monetaria en los últimos dos años— que el camino a recorrer para retomar la tendencia que se tenía antes de la pandemia es todavía muy largo, y será doloroso.

En el caso de Guatemala, se argumenta que la Junta Monetaria debe seguir el ejemplo de la FED y subir las tasas rápidamente. Considero que eso sería un grave error. El mismo Banguat argumenta que el 78 por ciento de la inflación actual en el país es “importada” —en otras palabras, no es culpa de ellos—, lo que implica que cualquier cambio en las tasas de interés locales no tendría mayor efecto en ella. Luego están las consecuencias de incrementar las tasas de interés que las empresas y personas deben pagar sobre sus créditos. Lo que conseguiría esa decisión es frenar el crecimiento económico en el país. Un argumento que podría utilizarse para incrementar las tasas de interés aquí es que el diferencial de tasas podría llevar a una “fuga de capitales” hacia Estados Unidos. No considero que ese argumento sea suficiente para justificar frenar la economía, en uno de los peores momentos geopolíticos de las últimas décadas.

Si realmente quiere “neutralizar” la inflación “importada”, lo que debería hacer el Banguat es recortar sus compras de dólares y dejar que el tipo de cambio baje un poco, pero estoy claro de que difícilmente lo hará. Aunque Powell trató de argumentar que es imposible que Estados Unidos esté en recesión porque el mercado laboral todavía está bastante pujante, por lo menos “técnicamente” Estados Unidos estaría ya en una recesión —bajo el parámetro de dos trimestres consecutivos de reducción del PIB— con el dato que se publicó este jueves sobre la caída anualizada de 0.9 por ciento en el crecimiento del PIB en el segundo trimestre, luego de que en el primero se diera una caída anualizada del 1.6 por ciento.

Y eso tendrá consecuencias, no solo en la percepción de la gente, sino también en sus decisiones. Así también, será un factor que pesará mucho para las elecciones de mitad de período en noviembre. Entre la inflación, la subida de tasas de interés y la “recesión”, el camino cada vez se pone más cuesta arriba para que los demócratas logren mantener la mayoría en cualquiera de las dos cámaras. Por todo ello, hay que prepararse para las tormentas que podamos enfrentar en los próximos meses, aunque estoy convencido de que Guatemala será uno de los países a los que menos afectarán estos retos.