Desarrollo de país

¿Por quiénes debemos votar el domingo 16?

José Santiago Molina josesmolinam@gmail.com

El domingo 16 de junio los ciudadanos guatemaltecos tenemos una responsabilidad enorme: debemos elegir a las autoridades que nos gobernarán del 14 de enero de 2020 al 14 de enero de 2024. No es cosa menor.

Familiares, amigos, colaboradores y conocidos me han preguntado por quién votar. Mis tres hijos por primera vez votarán. Están muy entusiasmados de hacerlo, pero les ha sido difícil razonar por quiénes votar para la Presidencia y Vicepresidencia de la República. Para alcalde lo tienen muy claro y para diputados al Congreso de la República votarán por la persona —no por el partido— que encabeza la lista, tanto en el listado nacional como en el metropolitano.

Estas elecciones son atípicas porque la Ley Electoral, reformada en 2016, no quedó bien. Fue un año dominado por el ejercicio político de actores extranjeros en temas nacionales y con apoyos en el Legislativo para las modificaciones. Al Tribunal Supremo Electoral le ha costado mucho funcionar con la nueva normativa. Les recuerdo que hace cuatro años eran los mismos magistrados y no se les complicó. Este periodo electoral ha sido destacado por el involucramiento de las Cortes, principalmente la de Constitucionalidad. Las Cortes retiraron de la contienda a la candidata en segundo lugar de las encuestas —Zury Ríos—, a la del tercer lugar, al candidato Edwin Escobar y al candidato Mauricio Radford. Así que tendremos en la papeleta como a 20 binomios.
Lo primero que reviso es el tema ideológico. Los binomios que pertenecen a partidos políticos que no representan mi forma de pensar los descarto de inmediato. Ahí elimino a varios. Después reviso tanto al candidato a la Presidencia como al candidato a la Vicepresidencia. En mi opinión, es muy importante evaluar al vicepresidenciable porque constitucionalmente tendrá mucho poder y porque pudiera reemplazar al presidente en caso de muerte, renuncia o proceso jurídico de destitución. ¿Qué evalúo de ambos? 1) Su vida personal y familiar. Busco a personas estables y correctas. 2) Su currículum vitae. La parte académica me parece importante.

Soy un convencido de que mientras más conocimiento tiene uno es mayor la capacidad de razonar. La edad promedio de los candidatos debe ser por el orden de los 55 años, por lo que deben haber 30 años de experiencia laboral en lo privado, en lo académico o en lo público. Ahí busco logros muy marcados. Busco a personas estables y exitosas que a la vez sean líderes positivos. 3) La honorabilidad es clave en mi evaluación. Sin dejarse llevar por campañas negras, hay cómo saber de esa parte de los candidatos. Infórmese en www.sabervotar.com.gt 4) Me encantaría que los candidatos tengan legados demostrables, que hayan dejado huella por donde hayan pasado.

Si aplico mis cuatro criterios de evaluación tengo tres opciones por quienes votar. Esos tres binomios son respetuosos de la vida, de la libertad y la propiedad privada. Creen en el libre intercambio de bienes y servicios, apoyan la inversión extranjera y privada, saben que sin generación permanente de oportunidades y de empleo el país no se desarrollará. Son conscientes de las necesidades sociales, empezando por la desnutrición crónica, la salud pública y la educación. Saben que sin adecuada infraestructura no hay competitividad. Y creen en la ley y el orden.

Para elegir al alcalde es igual que al del binomio. Al igual que mis hijos, lo tengo muy claro.
Para diputado al Congreso de la República, voto por la persona —por lo general, que encabeza el listado—, busco que sea ejemplo en su familia, que tenga preparación académica, y reviso su estabilidad y su honorabilidad, de ser posible. El Congreso debe tener a los mejores guatemaltecos. Seamos cuidadosos.