Ideas

¿Qué puede pasar este año?

Jorge Jacobs Fb/jjliber

En algunas ocasiones me he aventurado a hacer pronósticos. Algunas veces mis “apuestas informadas” han pegado en el blanco, otras no, pero siempre considero que es un ejercicio interesante. Me atrevo aquí a hacer algunos pronósticos de lo que probablemente sucederá este año.

Alejandro Giammattei tendrá más éxitos que fracasos y logrará terminar el año en el cargo —aunque usted no lo crea ya hay quienes están pensando en cómo bajarlo—. Algunos de sus proyectos lograrán atraer inversiones, por lo que finalmente se romperá la tendencia a la baja de las inversiones extranjeras. Pero no todo será un lecho de rosas y el nuevo presidente deberá enfrentar muchos retos, especialmente de quienes esperan que su administración sea un completo fracaso.

Se presentarán varias denuncias contra Jimmy Morales, aunque pocas prosperarán, gracias a su estadía en el Parlacén. Algunos de los principales casos contra corruptos durante la administración del PP finalmente llegarán a juicio, y la mayoría de los acusados serán condenados.

En el Congreso se formarán dos bloques que aglutinarán a la mayoría de las bancadas, pero ninguno logrará mayoría para aprobar todos sus proyectos, por lo que se darán muchas negociaciones y al final será poca la legislación que lograrán aprobar. La Corte de Constitucionalidad seguirá emitiendo resoluciones absurdas que reduzcan todavía más la poca certeza jurídica que todavía queda en el país. El índice de muertes violentas acelerará su tendencia a la baja, pero, aun así, la percepción de inseguridad se mantendrá.

La economía en Guatemala mejorará. Una mayor inversión debido a la situación geopolítica, aunada a los proyectos de Giammattei y al optimismo que empieza a aflorar en muchos empresarios locales, redundará en una mayor actividad económica, que podría llevarnos a que la tasa de crecimiento supere el 4 por ciento. Y esto a pesar de los grupos de presión anti-desarrollo que harán todo lo posible por evitarlo. Las remesas continuarán creciendo a una tasa mayor del 10 por ciento.

A nivel internacional, el suceso más importante serán las elecciones en Estados Unidos. El proceso de “impeachment” contra Donald Trump no prosperará y se morirá en el Senado. La economía se mantendrá creciendo y con bajas tasas de desempleo, lo que terminará garantizando la reelección de Trump.

Irán cederá ante la presión de Trump y se iniciarán las pláticas para renegociar el acuerdo para evitar que desarrollen una bomba nuclear. Existe una probabilidad muy alta de que podamos ver el inicio del fin de régimen de los Ayatolas este año.

La tasa de crecimiento de la economía de China continuará bajando y las presiones internas contra el partido comunista para que inicie un proceso de apertura política se incrementarán, pero también aumentarán las posibilidades de que el régimen se torne todavía más represivo. La crisis es inevitable, pero no se dará este año, solamente serán los inicios.

En Latinoamérica la incertidumbre reinará en la mayoría de los países, y como cosa rara, la subregión más estable será la centroamericana —con la excepción de Nicaragua—. La crisis se incrementará en Venezuela y, si no hay un cambio de régimen, otros cuantos millones de venezolanos se refugiarán fuera del país.

La Unión Europea continuará su inexorable proceso de deterioro. El Reino Unido finalmente implementará el brexit. El inicio del fin de la era de Merkel se presentará como el reto más grande a superar, ya que Macrón no dará la talla para reemplazar su liderazgo.

Tengo algunos otros pronósticos, pero ya no caben en esta columna. ¿Cuáles son los suyos?