Ideas

Se necesita una doble revisión

Jorge Jacobs Fb/jjliber

Estamos a un mes de la segunda vuelta y ni siquiera se han disipado los nubarrones sobre los resultados de la primera vuelta. Ayer el TSE hizo algunos anuncios pero considero que no son suficientes para recuperar la confianza de los guatemaltecos. Se debe hacer todavía más, y por ello propongo que en esta segunda vuelta se debe tener por lo menos una empresa que realice una digitación de datos distinta a la del TSE.

Sin perder de vista el objetivo de la segunda vuelta, considero importante que el TSE contrate a una empresa que haga la auditoría forense del sistema, para finalmente despejar las dudas de lo que sucedió en la primera vuelta. Si este proceso —que los mismos magistrados ofrecieron hacer desde hace varias semanas— no se hace, siempre quedará la duda. Los magistrados del TSE tienen mucha responsabilidad, ya que desde el año pasado, luego de la consulta popular sobre Belice, los miembros de la misión de observación del Cacif les advirtieron de que era necesario que se contratara una empresa que revisara el programa y las comunicaciones, pero no lo hicieron.

Hasta la fecha el TSE no ha aclarado todos los problemas que hubo con el sistema, que no fue solo que ingresaran mal los datos los digitadores. También hubo denuncias, por ejemplo, de que algunas imágenes de las actas que estaban en el sitio no eran iguales a las imágenes que dieron a los fiscales. Yo conversé con algunos expertos que indagaron este tema y algunos de ellos estaban tan preocupados que ni siquiera quisieron hablar conmigo si no era a través de Signal (una aplicación de comunicación con mucha seguridad).

Ellos compararon las imágenes del servidor del TSE con las que repartieron a los fiscales —las cuales estaban autenticadas con firma electrónica— y en muchos casos no coincidían. Menciono esto no para alimentar las teorías de la conspiración, ya que sigo considerando que la mayoría de las “irregularidades” se debieron a incompetencia más que a una mente malévola, sino para recalcar la importancia de realizar una auditoría forense para determinar por qué pasaron todas estas cosas que, en efecto, alimentaron esas teorías de la conspiración.

Pero también hay que enfrentar el principal reto, que en este caso es devolverle la credibilidad al sistema eleccionario ante la ciudadanía, de cara a la segunda vuelta. Celebro que los magistrados finalmente estén tomando cartas en el asunto, que cambien el personal —aunque con lo viciado del proceso, es necesario que nos cuenten quiénes son los nuevos funcionarios y por qué los escogieron— y que busquen asesoría con “instituciones electorales” de otros países; sin embargo, considero que eso no es suficiente.

Y no es suficiente porque lamentablemente la credibilidad que la ciudadanía tenía en el sistema electoral se ha resquebrajado. Los magistrados pueden jurar y perjurar que con los cambios que han hecho ahora no va habrá ningún problema, y que como solo es una boleta con dos alternativas pues menos problemas habrá, pero de todos modos el gusanito de la duda ya está sembrado en la mente de los ciudadanos.

Considero que la única forma de devolverle credibilidad al sistema es que el TSE contrate a una y de preferencia a dos empresas que digiten la información de las actas en paralelo con lo que haga el TSE. De esa manera se podrá tener un parámetro de comparación con el cual dilucidar qué tan cierta es la información ingresada en el sistema oficial. Alguien podrá decir que por lo sencilla de esta segunda vuelta no es necesario hacer esta doble verificación, pero yo considero que es imprescindible hacerlo. ¿Usted qué opina?