Opinión

Pluma invitada

Combate a desnutrición debe ser una prioridad

Guatemala tiene el porcentaje de desnutrición crónica más alto en el hemisferio (46.6%). Aparte de los numerosos efectos negativos, este es un problema cuyas consecuencias a largo plazo pueden ser invisibles, ya que afecta las conexiones neuronales en el cerebro de los niños. Uno de cada dos niños en el país tienen retraso en su crecimiento y desarrollo cognitivo.

Si comparamos las áreas urbana y rural del país, vemos una disparidad alarmante. En el 2013 se publicó un artículo en la revista académica Lancet que comparaba las tasas de retraso en crecimiento entre el 20% de la población más pobre y el 20% más rico de 79 países (1). Guatemala es el país con la mayor desigualdad de los 79 países comparados, con una diferencia de casi 60% entre cada quintil. Cuatro de cada cinco niños en las áreas con más pobreza del país, en su mayoría de población indígena, tienen desnutrición crónica. Para alcanzar a los grupos marginados y vulnerables de la población es indispensable trabajar en conjunto.

En comparación a los otros países en Centroamérica, Guatemala solo logró reducir las tasas de desnutrición crónica un 15% entre 1990-2010, mientras que Honduras lo redujo 30%, El Salvador 28% y Nicaragua 27%. Las intervenciones actuales no están logrando una reducción significativa que garantice el crecimiento apropiado de los niños guatemaltecos. La desnutrición crónica es un problema multicausal que requiere un cambio sistémico en la infraestructura de agua potable y servicios de salud. Necesitamos unir esfuerzos a nivel país e invertir en conjunto por una solución holística para abordar uno de los desafíos actuales más relevantes para Guatemala.

Fundegua forma parte del consorcio Conéctate Guate, conformado por Wuqu’Kawoq – Maya Health Alliance, Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos, Centro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Duke, en colaboración con la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán). Conéctate Guate busca mapear las iniciativas existentes para reducir las tasas de desnutrición crónica en Guatemala en una plataforma dinámica, abierta y accesible. El objetivo es identificar brechas en estas iniciativas y crear sinergias entre las organizaciones trabajando en este ámbito. En el transcurso de este proceso hemos concluido la fase de recolección de información a través de encuestas en línea y estamos llevando a cabo entrevistas a una muestra representativa de las instituciones participantes. La visión de Conéctate Guate es abrir oportunidades de colaboración entre instituciones para evitar la duplicidad de esfuerzos y optimizar el impacto colectivo.

El proyecto Crecer Sano: Nutrición y Salud es un préstamo del Banco Mundial por US$100 millones al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, que apoya la Estrategia Nacional para la Prevención de la Desnutrición Crónica 2016-2020. Específicamente, es una inversión en infraestructura enfocada en mejorar el acceso a agua potable y saneamiento, proveer paquetes de nutrición y salud a madres y niños, mejorar el primer nivel de atención de salud y promover cambio de comportamiento en los siete departamentos priorizados por la Estrategia Nacional: Alta Verapaz, Chiquimula, Huehuetenango, Quiché, San Marcos, Sololá y Totonicapán.

La aprobación de este préstamo por el Congreso es el primer paso de nuestro compromiso como país para erradicar la desnutrición crónica infantil. Siguiendo el ejemplo de Perú, el compromiso debe ser a nivel país, continuado por los siguientes gobiernos, en colaboración con el sector privado, sociedad civil y todos los guatemaltecos.

Reducir el porcentaje de niños con desnutrición crónica infantil es una prioridad nacional. Me uno a la conversación para una #NiñezconFuturo.

 * Presidenta y cofundadora de Fundegua