Con nombre propio

Dinero para corrupción

Alejandro Balsells Conde @Alex_balsells

Rodrigo Borja al abordar el tema de la corrupción en su Enciclopedia de la Política nos ilustra: Escribió José Ortega y Gasset (1883-1955) que la moral es una cualidad matemática: “es la exactitud aplicada a la valoración ética de las acciones. Aquella exacta valoración ética de las acciones humanas es lo que falta con frecuencia en la vida pública. No sé dónde ha surgido el criterio, por desgracia muy generalizado, de que la actividad política está exenta, o debe estarlo, de limitaciones morales… A veces los regímenes políticos se convierten en cleptocracias. En ellos la corrupción se institucionaliza. Forma su propia cultura, con sus códigos, sus usos y jerarquías, con sus honores y su distinción social. Y la honestidad es vista casi como una extravagancia”.

Quiero en estas líneas sumarme a la lógica del gobierno y señalar que la Cicig no es necesaria y estemos felices que sale en el 2019. En consecuencia con esa misma lógica, debe responderse con medidas propias hacia la cleptocracia —el poder de los ladrones— porque quien manda “no es corrupto ni ladrón”. Un bálsamo contra los ladrones es la transparencia, pero la transparencia por sí sola no combate la corrupción, pero en una institución opaca hay más chance de prácticas corruptas.

Suponer que nuestro país con el cierre de la Cicig acabó con la corrupción es una estupidez. La corrupción seguirá y en todo caso conforme la lógica oficial “estamos preparados para andar solitos”, por cierto a esta dinámica se había adherido hace meses quien preside el Colegio de Abogados —lo curioso es que nadie propone una sola acción propia—.

En el 2019 el Congreso elegirá magistrados para integrar Cortes de Apelaciones y Tribunales similares así como Corte Suprema de Justicia, pero vemos que a quienes mandan poco les importan los procesos penales por corrupción en comisiones de postulación o en la propia magistratura. En un país serio que tres magistrados de la CSJ dejaran sus cargos despertaría alguna respuesta política; sin embargo, en vez de procurar procedimientos adecuados de control interno en el Organismo Judicial para hacer funcionar el sistema disciplinario y de control, encontramos lo contrario, una decisión para dejar al OJ solo medio funcionando con lo que tiene. También se reduce el presupuesto del Ministerio Público, así que todo aquel estribillo de ampliar el campo del sector justicia queda como una mentira más del partido de gobierno.

Por si lo anterior fuera poco, el Ministerio de Desarrollo, una institución opaca, inútil y dirigida por un personaje señalado de incapacidad y abuso recibe una mayor tajada para destinar los recursos a construcción de determinadas obras cuya construcción sería responsabilidad municipal y encima de todo esto el Ejército, quizás la institución más opaca de todo el estado tendrá un aumento de Q619 millones, solo basta ver la cantidad de vallas comerciales instaladas en el espacio arrendado de su estadio para darse cuenta de que si así son con lo chiquito ni imaginar la voracidad con lo grandote —y no tocamos el tema de vinculación con el narco que ha trascendido—.

El Ministerio de Desarrollo y el Ejército son las prioridades del gobierno, el sistema de justicia para atrás al igual que la Usac que osó declarar no grato al impresentable vicepresidente, mientras tanto, los médicos con jornadas laborales de horas sin límite duermen para protestar en la 9a. avenida al procurar reconocimiento digno a su trabajo y Joviel Acevedo pacta con Jimmy Morales aumentos ilegales avalados por el Ministerio de Educación, así jamás puede funcionar un país serio y por eso es que la comedia llegó a tragedia, de manera transparente los diputados procuran corrupción.

@Alex_balsells