Desde Ginebra

La actual Organización Mundial del Comercio

La Organización Mundial del Comercio (OMC) es la institución llamada a regular, proteger y promover el comercio multilateral. En la actualidad se perfila un panorama poco optimista para el futuro de la organización. Es importante hacer una evaluación de la institución para velar por un funcionamiento efectivo por el bienestar económico del mundo. Es beneficioso y sano que los organismos internacionales se evalúen y este sería un buen momento para hacer los esfuerzos de actualizar y mejorar el sistema mundial de comercio, seguramente no ha existido un momento más apropiado desde su fundación. A pesar de todo, el sistema multilateral de comercio y su encarnación en la OMC ha sido una historia exitosa.

En 1995 el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) se transformó en la Organización Mundial del Comercio como un organismo internacional independiente de Naciones Unidas. De 23 países en 1947 pasaron ha ser 164 miembros en la OMC. Los aranceles promedio para los productos industriales del GATT en la década de 1950 se encontraban entre el 20 y el 30%, estos se redujeron a menos del 4% con las subsecuentes rondas de negociación. Desde la creación, su cobertura temática que hoy se extiende más allá de las regulaciones sobre aranceles industriales y el comercio de bienes, integrando también el comercio de productos agrícolas, servicios y los derechos de propiedad intelectual.

La OMC como toda institución no es perfecta, pero es la mejor manera hasta ahora de mantener un sistema de comercio global efectivo. La totalidad de la membresía le dan su apoyo, no obstante, la OMC solo puede hacer lo que sus miembros le permiten hacer y su efectividad depende en gran medida de las acciones y el compromiso que sus miembros ejerzan. La organización ha reducido, últimamente, su rol de dirigir el comercio global, con la imposición unilateral de aranceles, de forma que los miembros de la OMC nunca antes lo habían hecho.

En lo que varios expertos coinciden es que la organización necesita una reforma, y algunos miembros promueven activamente reformas a la OMC, organización que combate el unilateralismo y el proteccionismo, pero seguramente será un proyecto difícil de alcanzar el consenso, ya que no podrá lograr todos los asuntos planteados por otros miembros de la organización.

En el intento de reforma, algunas de las reglas del comercio mundial acordadas a principios de la posguerra podrían cambiar para adaptarse al nuevo siglo como a la actual diversidad económica existente en la organización.

El mundo se ha beneficiado en gran medida de una organización comercial basada en normas, la OMC tiene tres funciones principales: es el foro multilateral para las negociaciones de liberalización del comercio de bienes y servicios; tiene un mecanismo para la resolución de diferencias de comercio internacional y un mecanismo de revisión de las políticas comerciales de cada miembro, mecanismo que supervisa que se cumplan las normas de la OMC. Por primera vez desde que se fundó en 1995, estas funciones están siendo cuestionadas.

El Órgano de Solución de Diferencias ha sido muy efectivo para resolver disputas comerciales, no obstante, entre los problemas críticos de corto plazo está el nombramiento de los miembros para el Órgano de Apelación, que se encuentra actualmente bloqueado y de no desbloquearse, muy pronto no tendrá suficientes miembros para desarrollar sus funciones regulares y, pondría al régimen de aplicación de las normas de la OMC en peligro de colapsar.