Opinión

Pluma invitada

Preparar a la ciudadanía para votar es ineludible

César Augusto Sagastume

César Augusto Sagastume

En un país como el nuestro, donde se vulnera la libertad ciudadana para elegir a sus autoridades  para el beneficio de todos y que trabaje para fortalecer la democracia, se hace necesario educar a la ciudadanía para saber elegir a los más aptos para que inviertan correctamente los impuestos que paga el soberano y atender a los ciudadanos con servicios de calidad.  Es momento de evitar que cualquier tirano venga nuevamente a exprimir las riquezas del Estado, abusando de su autoridad desde la explotación de los recursos naturales hasta la imposición de “grandes salarios-mas-bonos”, que insultan la dignidad del proletariado, justificándolos a su conveniencia, sin importar las deplorables condiciones de pobreza en que vive la mayoría.

Las fuerzas políticas seguirán argumentando que son los servidores del pueblo, pero cuando llegan al poder descubren que es mejor mantener en la ignorancia al pueblo, para abusar de su dignidad y mantenerlo oprimido, situación que les permite hacer dinero fácil, a costa de sacrificar la educación, la salud y el bienestar del ciudadano común, que al final es el que le otorga el poder mediante el voto, que debe ser libre y meditado para tener una patria libre, soberana y democrática que mejore las condiciones de vida de todos.

A 18 meses de estar en el escenario político, se visualizan las mismas estrategias perversas para volver a vivir elecciones viciadas y manejadas por los que ostentan el poder y seguir con el círculo vicioso de las componendas perversas para servirse del pueblo.

El manejo de las leyes por los políticos rapaces y estructuras criminales de los mismos, que arman sus partidos políticos con el argumento de que ellos llegan al poder porque el pueblo los elige, pero a costas de vender sus principios éticos utilizando procedimientos desde la compra de votos, de manipular al electorado, alienar a los ignorantes, hasta aprovecharse del hambre y la pobreza, ofreciendo pan y circo, haciendo creer que las elecciones fueron en el marco de la democracia, que al final está salpicada con los mismos procesos fraudulentos de los mercaderes de la política perversa.

Es momento de que el pueblo no se deje engañar nuevamente por estos rufianes, que emplean todas sus artimañas, queriendo nuevamente asaltar el poder para tener otros cuatro años manipulando al Estado, de repetirse la historia. Se llegará el momento en que el pueblo se levante nuevamente para sacar del poder a los que se sirven del pueblo; ya es tiempo de comprender que el juego de elecciones democráticas para elegir a los gobernantes debe hacerse con la limpieza moral y ética que demanda la democracia plena.

Es hora de que todos capacitemos a los que no saben emitir el sufragio legal y sano. Los maestros deberán cumplir con esta misión de enseñar el don de elegir y ser electo; las universidades, las iglesias, ONG y otras organizaciones afines, que promuevan la emisión del sufragio honesto, para hacer un ejercicio limpio, pero sobre todo esa responsabilidad es insoslayable para las instituciones que tienen esa misión. El Tribunal Supremo Electoral, que es la institución rectora en este tema, debe contratar profesionales con ética y moral cívica para que incursionen hasta las comunidades más lejanas y capaciten a los ciudadanos sobre cómo votar, sin ser presa de tendencias criminales cuando tienen en sus manos las cinco boletas para elegir al presidente, diputados distritales, del listado nacional, al Parlacén y alcaldes municipales.

Los ciudadanos que se creen dignos y las empresas que han aportado recursos a los partidos para pagar fiscales deben invertir de mejor manera esos millones de quetzales y capacitar a los electores.

checharin.sagas@yahoo.com