PLUMA INVITADA

Adviento

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La primera luz de la corona de adviento señala el camino cristiano a la conmemoración más importante del año: la calma de la Navidad. En otras culturas celebraron el 23 de noviembre el día de dar gracias, pues es algo importante en los procesos de vida civilizada. El evangelio del primer domingo de adviento habla del bien que propiciamos a nuestro prójimo.

«Mt 25, 31-46 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria.

Entonces serán congregadas ante él todas las naciones y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme’. Los justos le contestarán entonces: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’ Y el rey les dirá: ‘Yo les aseguro que cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’.

Entonces dirá también a los de su izquierda: ‘Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron’.

Entonces ellos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?’ Y él les replicará: ‘Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’. Entonces irán estos al castigo eterno y los justos a la vida eterna» La Biblia.

' Mientras los guatemaltecos encuentren esa luz, ese camino hacia las acciones de buena voluntad, estaremos en paz.

José Miguel Argueta

Hay muchas cosas que centraron la atención de los guatemaltecos en medio de la miseria de aquellos que habiendo perdido su fe en la humanidad se enfrascaron en perseguir y condenar.

Mientras los guatemaltecos encuentren esa luz, ese camino hacia las acciones de buena voluntad, estaremos en paz unos con otros, sin banderas de tinte político ni escabrosas acciones en contra de lo verdaderamente cristiano.

Cada día enfoco mi atención en hacer el bien. Olvido el pasado nefasto de condiciones circunstanciales que pudieron acarrear preocupaciones o falta de valor por hacer las cosas que me identifican con el común de mis vecinos y no me encierran en una burbuja de aislamiento y soledad.

Quiero que cada día esté lleno de plenitud para aquellos que cada día emprenden un don o una tarea con el corazón puro. Que no se levantan de su cama pensando en dañar, sino en hacer el bien.

No juzgo a aquellos que tomaron decisiones cuya encrucijada de vida optó por un sendero que aun puede repararse. Busquemos el bien y nuestra Navidad será un verdadero mensaje de esperanza.

ESCRITO POR:

José Miguel Argueta

Profesor universitario del curso Unión Europea. Formación doctoral en Derecho en la Universidad Francisco Marroquín y Comunicación Estratégica en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Politólogo de profesión.