José Miguel Argueta

Politólogo y relacionista público graduado de la Universidad Francisco Marroquín (UFM). Estudios de Comunicación Estratégica y Social (Usac). Estudios completos de doctorado en Derecho (Universidad Francisco Marroquín), magíster en Derecho Ambiental (UMG), Economía y Finanzas (San Francisco State, EE. UU.), gerente general de Bandesa, exministro de Cultura y Deportes, empresario guatemalteco.

NOTAS DE José Miguel Argueta

El hijo que dice “yo no pedí venir al mundo” no habla desde la rebeldía superficial, sino desde una inquietud filosófica profunda.
No es una esperanza inútil. Es la alegría de compartir y convivir con los que amamos.
Los cargos públicos son cargos que deben ser ejercidos con probidad, ya sea por guatemaltecos o por otras personas no nacidas en el territorio.
Las acciones del siglo XIX invisibilizarían el criollismo y pondrían de manifiesto las demás capas de la estratificación guatemalteca.
La Constitución tiene como componentes subjetivos el ideal de justicia y la equidad.
“Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria”.
La Constitución de la República es la ley suprema y ninguna otra puede contrariar sus efectos.
En el Día del Maestro, una oda es suficiente para ese espíritu normalista que logra la creatividad y la maravilla de enseñar.
No hay epítetos significantes, sino más bien una virtualidad que se actualiza cada día y que procura entender la creciente encrucijada del mundo actual.
Los individuos particulares cuyos aportes han contribuido a la sobrevivencia y ulterior desarrollo de la humanidad no fueron protegidos por derechos de autor o códigos de trabajo.