Pluma invitada

Ciudadanía exige guerra abierta contra pandilleros

Insistimos por responsabilidad periodística el cese y combate con guerra abierta y legal de la repudiable matanza que azota diariamente al país y a sus habitantes honrados y trabajadores, ejecutada por pandilleros, sicarios, extorsionistas y asesinos —son lo mismo—, quienes no merecen compasión alguna, no obstante las masivas capturas registradas por las autoridades policíacas, con el apoyo del Ministerio Público y jueces.

La tortura enferma a los habitantes desde cada madrugada, con noticias de numerosos ataques armados, crímenes, asaltos, robos y demás delitos —elevado número ignora el pueblo—, los hace temer si regresarán vivos a sus hogares tras cumplir con sus trabajos y compromisos. Niños, adolescentes, jóvenes, mujeres, hombres y ancianos asesinados a balazos, secuestrados, heridos, descuartizados, flagelados y ahorcados. Preocupa ¿cadáveres maniatados, con tortura, envueltos en sábanas y abandonados en caminos o barrancos?

Los políticos criminales aprovechando la actual temporada preelectoral y en su afán de llegar o mantenerse en el poder, atacan, amenazan y asesinan a candidatos opositores, diputados, alcaldes y miembros de concejos municipales —presidenciables no por estar bien protegidos—, pagando pinches quetzales a sicarios, inclusive menores de edad hombres y mujeres.

Este gimoteo incluye a los pilotos sin educación vial, convertidos también a diario en homicidas de víctimas inocentes, sin que los policías y jueces cumpliendo con su deber les apliquen severamente la ley. Estos sujetos, a quienes no les importa su propia vida, mucho menos la de los demás, deben sufrir prisión, en vez de pagar con dinero el daño causado, con el apoyo de algunos injustos patronos. Jamás podrán borrar el luto, dolor y eterna tristeza de sus familias.

Aquí no se cumplen las leyes por ineptitud de quienes tienen la obligación de imputarlas a pilotos irresponsables que diariamente provocan tragedias. El Congreso aprobó hace un año fijar determinada velocidad a buses y hasta ahora se trata de cumplirla. Las futuras autoridades ejecutivas, legislativas y judiciales tendrán valiosa oportunidad de abrirle un mejor futuro a Guatemala aprovechando esta justa cívica; no obstante, el temor de que malévolas estructuras criminales se mueven bajo tierra.

Debe borrarse esta inmundicia encubierta por corrupción, inmunidad, criminalidad y violencia, que el Gobierno y pueblo no sigan de rodillas ante estos salvajes, elegir autoridades capaces y sin tacha, superar valientemente tal desafío, difícil pero no imposible, luchar porque la gente tengan paz y trabajo y los menores, educación, atención médica, protección, oportunidades y menos pobreza.

Periodistas guatemaltecos preocupados por este feo panorama y abuso de los enemigos de la libertad de prensa aquí y en muchos países conmemoraron recientemente la libertad de prensa mundial, festejo aprovechado por la Embajada de Taiwán República de China en el país, para reclamar que sus periodistas no puedan asistir a las asambleas de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y Mundial de la Salud (AMS), por oposición de China Continental.

Señala, además, que esta isla ocupa el puesto 42 entre 180 países en el índice mundial de libertad de prensa, el más alto de Asia, mientras que la nación opositora figura en la posición 176 y con más de 65 periodistas encarcelados. Espera que sus periodistas puedan cubrir nuevos eventos de la ONU, la 72 AMS, en Ginebra, Suiza; la 74 Asamblea General, en Nueva York, y la 40 Asamblea de la Oaci, en Montreal, Canadá.