Pluma invitada

Diccionario político chapín 2019 (A-C)

Pablo Rodas Martini  @pablorodas

Les comparto la primera parte del breve Diccionario político chapín 2019. A los guatemaltecos no les sorprenderá; a los extranjeros les ayudará a entender el desmadre de la política guatemalteca. Si se me ha escapado alguna definición, favor de hacérmela llegar a mi Twitter, y procuraré agregarla en la siguiente entrega.

Alianzas políticas. Reliquias, porque ahora casi todos los caudillos ambicionan ser presidentes, y porque casi todos los partidos quieren comerse el pastel solitos ellos. Además, con tantísimos partidos políticos, solo decidir con quién aliarse es un quebradero de cabeza.

Asambleas partidarias. Eventos caros pues a la mayoría de asistentes hay que pagarles transporte, alimentación, hospedaje, días no trabajados, y si no hay muchos, hay que pagarles a transeúntes para que se pongan la camisola y vitoreen un rato. Casi que los únicos que participan sin costo son los candidatos a diputados y a alcaldes, y las familias de los candidatos a presidente y vicepresidente. Se elige a los candidatos presidenciales y vicepresidenciales a mano alzada y por abrumadora mayoría.

Candidatos a alcaldes. Personas que sueñan dormidos y despiertos con las transferencias constitucionales hacia las municipalidades y con todo lo que podrán comprar con los porcentajes que les quede a ellos y a los otros miembros de las corporaciones municipales. Y si cuesta mucho lograr las comisiones, crean empresas en manos de testaferros.

Candidatos a diputados. Personas que sueñan dormidos y despiertos con sueldos y sobresueldos y con comisiones por la aprobación de leyes importantes. Obviamente, las postulaciones no son gratuitas, y hay que contribuir con al menos unos 100,000 dólares por ir de candidato en las primeras casillas; si se va de segundo o más abajo, el precio baja. Si va de décimo en la lista nacional, va de grolis; siempre se encuentran patojos que quieren poner en su currículum que fueron candidatos a diputados.

Candidatos al Parlacén. Personas que sueñan dormidos y despiertos con el trabajo perfecto: feriado los siete días de la semana y por cuatro años, y salario muy jugoso. La única molestia es que tienen que aprender que Centroamérica está compuesta por siete países, y que tendrán que memorizar el nombre de al menos unas 10 instituciones de la integración centroamericana. “¿Siesta? No, las siestas las tomaremos en el Parlacén; se dice Sieca”. “¿Zika? No, ese es un virus; Sica”. “SE-Comisca. Eso parece trabalenguas, jamás se me va a quedar”.

Candidatos presidenciales. Personas millonarias o con padrinos millonarios que rentan un partido político para las elecciones del 2019… algo así como el leasing de un carro, solo que un poquito más caro. Todos tienen achichincles que les dicen que son unos grandes líderes: “el Obama chapín o el Trump centroamericano”; Hillary no, porque ella perdió. Las esposas rezan el rosario, los candidatos prometen ir al Vaticano a darle gracias al Papa, y ambos les encargan a los familiares y amigos que los pongan en cadenas de oración.

“Candidatas” a primera dama. Señoras que de la noche a la mañana son las más populares entre sus amigas, y a quienes les aparecen muchas nuevas amigas. Ahora las invitan a desayunos, tés, bautizos, primeras comuniones, casamientos y fiestas de todo tipo, hasta a funerales. Ni modo, ahora el gasto en el salón subirá bastante, pues habrá que hacerse de todo.

“Candidatos” a primer caballero. ¿Hay alguno?

Candidatos vicepresidenciales. Personas que el 99.9% de los chapines no conoce, y que deben ser grises y aburridos para que no le hagan sombra al candidato presidencial.