Pluma invitada

Solsticio de Invierno

Ayer, lunes 21 de diciembre 2021, fue el Solsticio de Invierno. Lo conocemos porque es el día en que la noche es la más larga del año para el hemisferio norte. Investigando sobre el tema, se encuentra mucha información desde eminentemente científica (…se debe a la inclinación del eje de rotación de la Tierra) hasta sobre cómo lo celebraban las antiguas civilizaciones (por ejemplo, los druidas). Existen registros del Solsticio de Invierno desde los tiempos de la civilización egipcia y subsiguientes. Todo es muy interesante y nos invita a reflexionar.

Ahora sabemos que no solo es una la noche más larga del año, sino que son varias y que realmente marcan el inicio del año, empezando con el invierno, y que junto con el Solsticio de Verano y los equinoccios marcan las estaciones de nuestro clima que se repiten año con año. En lo personal, me gusta pensar que el Solsticio de Invierno marca un nuevo inicio más grande que solo el año. Es un nuevo comenzar, en donde el tiempo y la vida nos brindan una nueva oportunidad para ser mejores personas.

La nueva oportunidad se presenta porque en realidad el tiempo no es lineal (ayer – hoy – mañana), sino más bien que avanza en círculos. El concepto me entusiasma porque siempre hay un lunes, y luego un martes… igual que hay un 8 de la mañana y luego un 8.01… pero los ciclos se repetirán la semana entrante o mañana mismo. El tiempo avanza… realmente el hoy será el ayer de mañana y tenemos la gran oportunidad de poder llevar al mañana toda la experiencia y el aprendizaje de hoy. El tiempo podría ilustrarse más como un “resorte circular”, y a medida que avanza el tiempo nos desplazamos de un círculo al siguiente, siguiendo el cuerpo del resorte. Sin embargo, cada vuelta es un nuevo inicio y el aprendizaje que llevamos con nosotros de los círculos anteriores nos permite aprovechar mejor el mañana.

El año 2020 ha sido totalmente atípico, por la pandemia del covid-19. Los cambios en nuestras vidas, a los cuales nos hemos adaptado, nos han permitido adquirir conocimientos, experiencias, habilidades y aprendizajes muy diferentes a lo que pensábamos alcanzar cuando estábamos iniciando el año. Afortunadamente, todo ese equipaje “no programado” que ahora llevamos nos enriquece y nos permitirá afrontar, y sobre todo disfrutar, mucho más el próximo año, 2021.

El “Tiempo” nos da siempre una nueva oportunidad para vivir, mejorar,
sonreír y disfrutar las experiencias diarias del siguiente año, mes, semana, día, minuto y segundo. Nunca olvidemos que siempre estamos avanzando sobre el resorte circular que representa nuestro tiempo, siempre avanzamos y nunca retrocedemos. Cada vuelta del resorte (día, mes, año) es una nueva oportunidad para mejorar, pero nunca debemos olvidar que cada instante que pasa nunca más regresa. Es por ello que debemos aprovechar ese instante al máximo para aprender y mejorar. Solo así podremos disfrutar el tiempo que pasa, sonreír pensando en el enriquecimiento personal que cada instante nos brinda y gozar el instante que se avecina.

Adicionalmente, nuestro viaje en el tiempo que se llama “vida” será mucho más ameno si apreciamos lo que tenemos, en vez de pensar en lo que no tenemos y nos mostramos agradecidos por la increíble experiencia que vivimos cada día, por las personas que conocemos o apoyamos y, sobre todo, por la alegría que les podemos trasmitir a los demás.