Desde Ginebra

Reformas a la OMC

El Sistema de Comercio Mundial (SCM)  pasa  momentos difíciles con el cuestionamiento de un miembro importante, sobre la relevancia de la Organización Mundial del Comercio (OMC), incluso con la amenaza de dejar el organismo multilateral, si este no se adapta a las circunstancias actuales. Esto, además se suma a la existencia de las tensiones comerciales de medidas y contramedidas arancelarias para productos sensibles, entre las principales potencias comerciales.

Ante esta situación algunos miembros elaboran iniciativas de reformas a la organización, que incluyen varios enfoques, entre ellos, flexibilizar las negociaciones, hacer más transparentes los acuerdos de disputas y reducir los costos comerciales.

La Unión Europea (UE), Canadá, junto a algunos miembros de la organización, entre ellos, Japón y China, coinciden con la apreciación de que la organización no ha sido capaz de adaptarse lo suficiente a una economía mundial del siglo XXI que cambia rápidamente.

Las dos propuestas de reformas son lideradas hasta ahora, por la Unión Europea y por Canadá y son apoyadas por diferentes miembros de la OMC. La Comisión Europea ha presentado un texto con sus ideas iniciales, con un triple eje: actualizar las normas sobre comercio internacional conforme a la economía global de hoy en día, reforzar la función supervisora de la OMC y superar el inminente estancamiento del sistema de solución de diferencias de la OMC.

La Unión Europea argumenta que el mundo ha cambiado y la organización no, y que ve imprescindibles los cambios para salir de la parálisis y el bloqueo en la que se encuentra la organización.

En el caso de Canadá, en Ottawa, el 24 y 25 de octubre se realizó una reunión de 13 ministros por invitación del ministro de Diversificación Comercial de Canadá Jim Carr, para reflexionar sobre las reformas, el objetivo fue enviar un mensaje a los miembros de la OMC. A la cita asistieron Canadá, Australia, Brasil, Chile, Corea del Sur, Japón, Kenia, México, Nueva Zelanda, Noruega, Singapur, Suiza y la UE.

Entre los temas tratados durante la reunión estuvieron: la mejora de la eficiencia y eficacia de las funciones de supervisión y transparencia de la OMC, salvaguardar y fortalecer el mecanismo de solución de controversias, así como, tratar las reglas comerciales del siglo XXI.

Como resultado de la reunión en Ottawa se elaboró un comunicado donde expresaron su claro y fuerte apoyo al sistema de comercio multilateral basado en normas, y subrayaron el papel indispensable que la OMC desempeña para garantizarlo. Además, manifestaron su preocupación por el aumento del proteccionismo y las crecientes tensiones comerciales vinculadas con grandes cambios en el panorama global de comercio.

Los participantes en la reunión de Ottawa establecieron una hoja de ruta con tres puntos para avanzar en las conversaciones en los próximos meses, empezando por un próximo encuentro fijado para enero del 2019. El plan se basa en el desbloqueo del sistema de resolución de disputas de la OMC, donde destacaron que el sistema de resolución de disputas es una columna central de la OMC.

Señalaron, también, la necesidad de vigorizar la función negociadora de la OMC y aboga por concluir las conversaciones sobre los subsidios a la pesca en el 2019. Indicaron sobre la relevancia de la OMC de responder a los problemas económicos y comerciales modernos, y abordar temas pendientes y no concluidos, además de que la hoja de ruta es el “fortalecimiento del control y transparencia de las políticas comerciales de los países miembros de la OMC”.

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