La buena noticia

Tropa loca kakistócrata

Kakistócratas han gobernado Guatemala. Hoy lo hace una “tropa loca”, comandada por el señor Jimmy Morales y su Gabinete, por la falta de rumbo y la dinámica perversa que les mueve, hasta convertirse en un vergonzoso ejemplo de kakistocracia, término acuñado por el filósofo y politólogo italiano Michelangelo Bovero, al describir el gobierno de los peores, de los corruptos, de los cínicos, de los mediocres.

Esta es la causa por la que el país va a la ruina. Los kakistócratas generan procesos de desgobierno cuya consecuencia se evidencia en el creciente empobrecimiento de la población y el enriquecimiento de una élite corrupta que se atrinchera en la impunidad, y ahora, arremete contra la Cicig y la exfiscal del MP que desde abril del 2015 los están sometiendo a la justicia.

Elegidos para gobernar, mediante una Ley Electoral sin mordiente y poco fiable, estos señores y señoras se han convertido en una pesadilla para la ciudadanía y son los principales responsables de estar encaminándonos hacia un Estado fallido o fracasado.

Carecen de responsabilidad ética y de vocación de servicio, al mismo tiempo que son respaldados por diputados tránsfugas pertenecientes al llamado Pacto de los Corruptos, que no representan al pueblo ni luchan por sus intereses. Son mercaderes de la política.

Los respaldan minúsculas sectas protestantes antipalestinos, que amparados en un fundamentalismo bíblico promueven la guerra entre judíos y palestinos; también por un grupito de militares representantes de “la doctrina seguridad nacional” que llevó a al país a la guerra interna por 36 años, y son responsables de la represión del pueblo y violadores de los derechos humanos, con el burdo argumento de luchar contra el comunismo, defender el cristianismo occidental y salvar la Patria.

Gobiernan preocupados por salvaguardar los intereses de los privados de libertad recluidos en Mariscal Zabala, amparados por un grupito de personas y organizaciones antiCicig, que no aceptan el creciente despertar de muchos ciudadanos del mundo rural y urbano unidos en la lucha contra los corruptos y ladrones, tampoco toleran el liderazgo de Iván Velásquez y su enorme contribución a la justicia ni soportan la paulatina eficiencia del Ministerio Público desde la gestión de Claudia Paz y Paz y de Thelma Aldana.

Esperamos que la recién instalada jefa del MP no se pliegue a los intereses de la impresentable “tropa loca” ni a los cínicos actores de la vieja política. No solo sus discursos, sino sus acciones nos irán dando la pauta del rumbo que imprimará a su gestión.

Da pena esta clase gobernante al verificar su empecinamiento en expulsar a los embajadores de Suecia y de Venezuela con el claro propósito de limitar el avance de la lucha contra la corrupción; su servilismo al gobierno de los Estados Unidos, trasladando la embajada a Jerusalén, con el fin de debilitar al sistema de justicia guatemalteco. Es una “tropa loca” sindicada de corrupción comenzando con el presidente, seguido de algunos de los integrantes del partido político que utilizó para alcanzar el poder.

La mayor amenaza es que sigan tomando acciones orientadas a beneficiar el sistema corrupto que nos rige, lo cual conlleva el riesgo de incrementar los niveles de impunidad. Por eso el pueblo debe estar muy atento y actuar pacíficamente, pero con firmeza. Siendo un país tan rico y lleno de enormes posibilidades de desarrollo, esta “tropa loca” nos está hundiendo, además de aislarnos de la comunidad internacional y debilitar la lucha por la justicia. Ellos, y sus predecesores, son los principales responsables de haber hecho de nuestra tierra y de su gente, un país pavorosamente empobrecido.

pvictorr@hotmail.com