Ventana

#YoSíMeAtrevo

Rita María Roesch clarinerormr@hotmail.com

Cuando supe de la iniciativa   del Frente Ciudadano contra la Corrupción (FCCC),   la  mañana del miércoles 28 de febrero, decidí  asistir porque era una nueva posibilidad para  aprovechar estos momentos cruciales de  avanzar en el combate de la corrupción. Retroceder o quedarnos estancados solo nos traerá enfermedad y más violencia.

Hace algunas semanas publiqué una columna con el título Es tiempo de Kairos. En ella comenté que, desde el año 2015, con el combate de la corrupción encabezado por la fiscal general, Thelma Aldana, y el jefe de la Cicig, Iván Velásquez, nos parezca o no su trabajo, Guatemala ha entrado en un período de oportunidad para hacer cambios a nivel de país, como nunca lo habíamos tenido. Por las buenas o por las malas estamos recapacitando sobre la enorme responsabilidad que significa asumir un cargo público con integridad, capacidad y profundo sentido de servicio.

Al llegar, unos minutos antes de este evento simbólico que expresa trabajar por una Guatemala grande y digna, vi muchas caras conocidas de diferentes sectores e ideologías. No existía un ánimo confrontativo, sino de unir nuestros pensamientos para lograr una Guatemala libre de corrupción que nos permita llegar a vivir en paz. El propósito del FCCC es participar como ciudadano, como bien lo dijo Antonio Malouf, presidente del Cacif, “Sin títulos, en el plano individual”. Acudieron a la convocatoria todos los sectores del país, desde organizaciones de la sociedad civil, autoridades indígenas, líderes empresariales y de las universidades, columnistas y representantes de las iglesias. El gran salón bullía de energía positiva. Se sentía la fuerza de nuestra Guatemala plurilingüe y multicultural unida. ¡Esa es la Guatemala que quiere nacer! El motivo del evento era expresarle apoyo a la Fiscal General y al Comisionado por su lucha frontal en contra de la corrupción y la impunidad, como también la de garantizar un acompañamiento al próximo proceso de elección de fiscal general. El propósito es asegurar que el trabajo iniciado por la Fiscal no se detenga. Entre los puntos de la Agenda Mínima en la que esta agrupación, que representa a millones de ciudadanos guatemaltecos, enfocará sus esfuerzos están: 1. Apoyar la continuidad del comisionado Iván Velásquez al frente de la Cicig y velar porque la fiscal general, Thelma Aldana, finalice su período en el Ministerio Público. 2. Fiscalizar la elección del sucesor de Thelma Aldana. 3. Reconocer el respaldo de la comunidad internacional en el combate de la corrupción e impunidad.

“La mentira se hace verdad solo cuando queremos escucharla”, recordó el Clarinero. Los guatemaltecos presentes esa mañana no creemos en las mentiras que han circulado por las redes difamando a quienes participan en este duro combate de la corrupción. Millones de guatemaltecos no estamos dispuestos a claudicar por miedo o cansancio en la búsqueda de la verdad. Así lo manifestaron quienes dirigieron unas palabras a la audiencia. Mi admiración va para Estuardo Porras Zadik, cuando comentó que su familia fue la primera condenada por financiamiento electoral ilícito. “Nosotros”, dijo, “ fuimos los primeros en comprender lo que la lucha contra la corrupción significa: asumir responsabilidades, ponerse al frente y decir: Guatemala es más que yo, más que mi familia, mi empresa, mi nombre y que el bochorno social. Es duro, pero es válido”. Peter Lamport, académico y ministro de Finanzas durante el gobierno de Álvaro Arzú, pidió disculpas a las nuevas generaciones por el país que les estamos entregando, y agregó: “Gracias a la Fiscal y al Comisionado tenemos una luz, el espíritu y el ánimo que nos indica que sí es posible buscar el imperio de la ley y el rstado de Derecho”.