Un discurso carente de sentido humano

Opinión

Poco queda para decir respecto del segundo año de gobierno de Jimmy Morales. Antes del 14 de enero de 2018, la población había calificado su gestión y de la manera en que le duele más a un político: los índices de aprobación del presidente están por los suelos. En esas condiciones, lo que diga un discurso o un informe pierde legitimidad, incluso antes de ser verificado. El discurso fue un relato de cuánto dinero se erogó. Poca mención a los bienes y servicios recibió la población; menos aún, de los resultados concretos alcanzados. Esta distinción no es menor: se puede comprar mucho sin que eso signifique que los insumos y los servicios le llegan realmente a la gente y, además, les mejoran la vida.

¿Pan para tu matate?

Opinión

Me parece muy sano que se cuestione nuevamente en la agenda pública lo referente a la “Canasta básica alimentaria” y la manera como el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha venido definiendo, midiendo y aplicando este concepto. Sobresale en el cuestionamiento que no sean públicas ni la metodología de cálculo ni las variaciones que han aplicado a la misma en este gobierno, ni la manera en que se recolecta y se procesa la información. Una entidad tan débil como el INE, aunque cuente por fortuna con varios profesionales con mucha experiencia y formación en temas estadísticos, debería aprovechar estos cuestionamientos para fortalecerse a partir de una clara política de transparencia sobre los métodos y procedimientos que aplica detrás de cada cifra que genera y oficializa.