De vulvas, fariseos y derechos humanos

Opinión

Para algunas personas, la procesión de la “Poderosa Vulva” que salió el 8 de marzo significó una ofensa a sus creencias religiosas. Para otras fue una manera de romper simbólicamente con el orden patriarcal. Pero hay un tercer grupo, liderado por diputados muy cuestionados del actual Congreso (nunca faltan los hipócritas y fariseos), que está usando las creencias religiosas para servirse en bandeja de plata un jugoso bocado político que habían reservado para la Semana Mayor: sacar al actual procurador de Derechos Humanos, quien no solo les molesta porque ha cumplido bien con el mandato para el cual fue electo, sino porque en varias ocasiones ha expresado su apoyo al trabajo de Iván Velásquez al frente de la Cicig.

Combate a la corrupción marca registrada

Opinión

Normalmente inicio mi columna a partir del título. Es un norte que me guía en su desarrollo. Muchas veces comienzo en una dirección y la inercia temática me lleva por otra. En esta columna tengo varios puntos en el tintero motivando por salir. Veremos por dónde agarra.