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Iguanas de Guatemala: por qué son tan importantes para el medio ambiente y qué las hace estar en riesgo

Las iguanas en Guatemala son animales que están en peligro y cada vez más se conoce su gran labor en la naturaleza.

 Educación ambiental en escuelas del área de distribución de la iguana Ctenosaura palearis en Guatemala. Johana Gil y Gilberto Salazar.   (Foto Prensa Libre: cortesía Erick López)

Educación ambiental en escuelas del área de distribución de la iguana Ctenosaura palearis en Guatemala. Johana Gil y Gilberto Salazar. (Foto Prensa Libre: cortesía Erick López)

Ellas tienen un aspecto exótico, de colores y formas que las hacen únicas. Su presencia es importante, pero están en peligro constante, porque son torturadas, cazadas y traficadas.

Guatemala, desde el 2010, forma parte de 20 países megadiversos. “En ese año teníamos el reporte de mil 988 especies de fauna, de las cuales 245 corresponden a reptiles y cinco a especies más conocidas de iguanas”, manifestó Diter Mehlbaum, asesor profesional para la Dirección Regional Altiplano Occidental del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap).

La institución a la que pertenece es el ente rector en materia de diversidad biológica y es representante para la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites).

Con regularidad, rescatan especies para que regresen a su hábitat. Mehlbaum explica que el tráfico ilegal de vida silvestre es el cuarto negocio que mayores ingresos genera a nivel mundial, después de armas, personas y estupefacientes. Esto se suma a que el crecimiento poblacional también disminuye el hábitat de las iguanas.

En el caso del tráfico, la Ley de Áreas Protegidas establece que quien porte ejemplares vivos o muertos de especies de flora y fauna silvestre será sancionado con prisión de cinco a 10 años, así como con multa de Q10 mil a Q20 mil. Como mascotas, existen lugares que tienen permiso de criarlas en cautiverio, pero recomienda nunca sacarlas de su hogar natural.
Otra noticia es que el Conap está en la gestión de recursos para poner a funcionar un proyecto de un iguanario en San Marcos. Tentativamente, el 2024 podría ser cuando se habilite ese lugar.

Una de las especies rescatadas por Conap y que regresó a su hábitat. (Foto Prensa Libre: cortesía Conap)

Gabriel Reyes, fundador del proyecto educativo Los bichos de Diana, ubicado en Ciudad Vieja, Sacatepéquez, comparte que en un recorrido por el volcán de Agua en diciembre han captado la presencia de un grupo de cuatro quetzales machos y una hembra. También han encontrado, por medio del donativo de cámaras trampa, a animales como tigrillos, ocelotes y tepezcuintles, esto con la finalidad de tener pruebas de lo importante de la zona en la que también vive la iguana verde.

Reyes es parte de una mesa técnica que quiere llevar soluciones a las autoridades, para que se deje de depredar el bosque y ojalá se considere el volcán como parque nacional.

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“Las lagartijas, iguanas y serpientes no son animales emblemáticos para la conservación, y ese es el motor de documentar vida silvestre que sea más carismática para que el Estado y las autoridades locales pongan atención a proteger y conservar el volcán de Agua y también a estas especies incomprendidas”.

 

Por ahora, la ley tiene un acuerdo gubernativo de 1956, que considera los volcanes como zona de veda —prohíbe la captura de los animales, para evitar la depredación de los recursos naturales y permitir su reproducción y subsistencia—.

Iguana verde, su nombre científico es Iguana rhinolopha, y le dicen comúnmente iguana dorada, iguana de agua o chiliana. Al crecer, cambia a colores marrones e incluso dorado o verde pálido. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)

La riqueza del Motagua

La bióloga Johana Gil, directora de la Reserva Natural Heloderma (RNH), miembro del Grupo de Especialistas de Iguanas (ISG-IUCN) e investigadora principal de International Iguana Foundation, comparte que RNH tiene como objetivo la conservación del bosque seco y la biodiversidad que habita en él. “Este bosque es uno de los más amenazados y ha sido una lucha reconocer que es un ecosistema relevante en el país”, dice.

En la RNH viven muchas especies; por ejemplo, 160 especies de aves, ocho especies de anfibios, 50 de reptiles, 50 especies de mamíferos y 20 de murciélagos, así como más de 150 especies vegetales. Comparten en ese bosque que duerme durante la época seca y se transforma durante la época lluviosa en un verde impactante.

Entre las iguanas está la Ctenosaura palearis, de las especies endémicas, es decir, que no se halla en otra parte del mundo. Gil se ha especializado en trabajar con ella y asegura que forma parte de la riqueza del patrimonio del país. Esta se encuentra en peligro de extinción. Además de que su hogar está en riesgo, también es perseguida para el consumo humano. “Apenas quedan mil 500 iguanas de esta especie, y si se las siguen comiendo, van a desaparecer”, agrega Gil. Cuando las iguanas huyen, a veces llegan a casas o lugares en donde las matan, agrega Gil, quien asegura que por ello es primordial la educación, para que las personas conozcan más de ellas y, lejos de atacarlas, las protejan.

En la reserva, Gil lidera un proyecto junto al guardabosques Gilberto Salazar, quienes trabajan en investigación, educación ambiental gratuita y restauración del hábitat de la iguana.

“Nos interesan los niños de los lugares cercanos, porque no tienen prejuicios y son más empáticos y no quieren lastimar a los animales”, dice Gil. Parte de su proyección es llevar playeras gratuitas a los estudiantes del área del Motagua, darles un espacio de expresión a través del dibujo y otras dinámicas divertidas que los acerque a reconocer a las especies y en especial a la Ctenosaura palearis, proyecto que recibe apoyo de International Iguana Foundation (IIF). “El ideal es que los niños al crecer se conviertan en defensores de la naturaleza, se interesen por ella o incluso lleguen a estudiar algo relacionado con ella”, aclara.

Un taller de iguaneros organizado por Reserva Natural Heloderma. (Foto Prensa Libre: cortesía RNH)

“Creamos un grupo de ‘iguaneros’, donde hacemos talleres, vídeos de proyección, así como reforestación con árboles que son reproducidos en la reserva”, comenta. Ellos también han formado un equipo de futbol como parte de las actividades de recreación. Se han hecho tesis de estudiantes universitarios y se dan a conocer los resultados en revistas especializadas.

Iguana Ctenosaura palearis, en la R eserva Natural Heloderma, en el bosque seco del valle del Motagua. Es una especie endémica. (Foto Prensa Libre: cortesía Daniel Ariano)Re

La bióloga comenta que todo esto va de la mano de la comunidad. “Quisiera que no seamos recordados como la generación en que se extinguieron las iguanas”, reflexiona Gil. También existe otro grupo, llamado “Los amigos de las iguanas”, en el que se incluye una red de bosque seco, donde hay otras reservas privadas y vecinos involucrados.

ESCRITO POR:

Ingrid Reyes

Periodista de Prensa Libre especializada en periodismo de bienestar y cultura, con 18 años de experiencia. Premio Periodista Cultural 2023 por el Seminario de Cultura Mexicana y premio ESET región centroamericana al Periodismo en Seguridad Informática 2021.